¿Qué ocurriría si la humanidad debiera abandonar la Tierra y alguien se olvidara de apagar al último robot?
Tras cientos de solitarios años haciendo aquello para lo que fue construido –limpiar el planeta– WALL-E (la abreviatura de Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) descubre una nueva misión en su vida (además de recolectar cosas inservibles) cuando se encuentra con un lustroso robot explorador llamado Eve.