Entrevista a Toni Galo y Javier Moro, director comercial de Bodegas Emilio Moro


Viernes, 30 de Mayo de 2014

 
Entrevista a Toni Galo y Javier Moro, director comercial de Bodegas Emilio Moro

“Hay que potenciar la cultura del vino”

Hacía 3 años que Bodegas Emilio Moro no celebraba una cata en el Restaurante Toni Galo y dada la relación que existe entre las bodegas y el restaurante, la magnífica amistad y los vinos que tanto desde Bodegas Emilio Moro como desde Cepa 21 están elaborando, era necesario que la cata se llevara a cabo antes o después. El momento fue el pasado miércoles en el Restaurante Toni Galo y allí mismo pudimos hablar con Toni y con Javier. Solo con verlos se denota que más que amistad entre ellos hay una complicidad palpable. Ambos son amantes del vino y el maridaje y ambos han realizado apuestas importantes uno en el ámbito de la restauración con apuestas como las Tapas Deluxe o los diferentes menús que ofrece y Javier con la apuesta personal de Cepa 21, una bodega que en esta primera generación aprovecha la experiencia de las tres generaciones ya existentes en Emilio Moro para experimentar con vinos diferentes, con concepciones diferentes y con otros públicos como destinatarios y sobre todo con su apuesta personal y brillante como es el primer rosado de la marca Hito Rosado.

Toni, por qué esta cata con Javier 

Bueno, lo cierto es que ha sido una ocasión muy especial por la amistad personal que me une a Javier y por la admiración hacia sus dos bodegas, Emilio Moro y Cepa 21. Creo que esto más que una cata es un hermanamiento porque va a ser la segunda vez en la que presentemos estos magníficos vinos en mi restaurante. Ya lo hicimos por primera vez hace 3 años y creo que esta era una oportunidad única para ofrecer unos vinos muy elegantes, muy equilibrados que los vamos a degustar en esta cata cena-maridaje. 

Yo se que entre los dos hay una relación muy especial 

Sí. Nosotros nos conocimos en el año 2010 en la primera cata que celebramos aquí en Toni Galo. Luego he tenido oportunidad de visitar sus dos bodegas, tanto Emilio Moro como Cepa 21 podemos hablar de hermanamiento porque ambos sentimos amor por el vino y además es un amor que vamos a poder hacer llegar a la ciudad de Gandia. 

Javier, cuéntanos quienes sois y qué ofrecéis desde vuestras dos bodegas. 

Bueno, yo creo que lo más importante lo conoce Toni, somos una familia dedicada a esto del vino y ya tenemos la tradición de estar en la tercera generación. Lo inició mi abuelo Emilio Moro, aunque no tenía una vocación plenamente comercial, no tenía contra etiqueta o etiqueta con un nombre, pero sí que inició una tradición. Eso nos ha permitido llegar ahora en esta tercera generación que soy yo, dedicados al vino con un momento muy brillante por parte de la bodega donde el viñedo es el baluarte más importante que tiene esta bodega. El clon puro de la variedad tinta fina. A partir de ahí hemos desarrollado una serie de vinos, 6 en este caso como son Finca Resalso que lo hacemos con los viñedos más jóvenes de la bodega entre 4 y 14 años, con 4 meses de barrica, Emilio Moro que lleva el nombre de mi abuelo, de mi padre y de la bodega, que lo hacemos con los viñedos medios de la bodega, entre 15 y 25 años, aquí hacemos un coupage de barricas entre roble francés, roble americano 12 meses. La gama Malleolus, la gama premium con la que ya en el año 1998 hizo una trayectoria y salirse del clasicismo que marca el Consejo Regulador en cuanto a la palabra Crianza, Reserva o Gran Reserva. Nosotros etiquetamos cada botella genéricamente y le ponemos un nombre sin aplicar estas nomenclaturas. 

¿Qué se consigue con ello? 

Básicamente les damos estilo y personalidad a cada producto que hacemos, es mucho más personal y cuidado. 

¿Qué otros vinos hacéis? 

Tenemos dos vinos más que son los de Pago y que son exclusivamente del viñedo. Uno se llama Malleolus de Valderramiro, el viñedo más antiguo que tenemos con 4 hectáreas. Son 90 años de edad y solo producimos unas 7.500 botellas al año con las que queremos expresar todo el potencial que tiene la variedad Tinta fina. De éste y otro viñedo cogemos todos los palos que hemos injertado durante estas dos generaciones buscando siempre la exclusividad. Otro de nuestro vinos, el top de gama es el Malleolus de Sanchomartín, es un viñedo más pequeño, con una producción de 2.500 botellas con una orientación muy especial que conjuga los tres matices de la Ribera: suelo, altitud y climatología. 

Aquí es donde más se nota ese microclima de la Ribera del Duero 

Sí, aquí es donde más podemos encontrar la personalidad de cada estilo de vino pero siempre con la variedad de tinta fina que es donde mejor se expresa en el mundo. Ten en cuenta que aquí, como decía mi abuelo tenemos 9 meses de invierno y 3 meses de infierno porque pasamos todo el frío del mundo durante 9 meses y todo el calor en los otros tres. Por eso es tan importante la orientación del majuelo, la calidad de la tierra, el abrigo del terreno, etc. Por eso es por lo que cada vino nace de una zona y tiene unos matices diferentes. 

Además de estos vinos de Emilio Moro, vosotros, ya como primera generación, apostasteis por otra forma diferente de hacer y concebir el vino y creasteis otra bodega 

Sí, hace unos años decidimos aprovechar la experiencia de tres generaciones de enólogos para probar cosas nuevas en una nueva bodega que se llama Cepa 21 por aquello del siglo XXI. Este es un proyecto distinto, un proyecto innovador en el que la visita o el impacto de la bodega desde el exterior como bodega moderna, creativa, minimalista, rodeada de 50 hectáreas de viñedo con un restaurante muy bonito orientado a todo el viñedo con un panorama idílico en el que comes con las vistas del viñedo una cocina moderna y donde se elaboran cuatro vinos, uno rosado que es un vino que está teniendo muchísima aceptación en el mercado. 

Este vino, Hito Rosado, creo que además de ser nuevo es una apuesta personal 

Sí, porque en la bodega nunca se había elaborado el vino rosado, solo el tinto y yo pensé que ésta debía ser una apuesta nuestra, un vino elegante pero divertido, afrutado, con ese olor a gominola que te invita a beberlo y a disfrutarlo pero siempre con la elegancia del vino. Es un vino rosado elaborado de forma diferente porque se deja fermentar durante 12 horas con el hollejo, luego se separa y se fermenta aparte. Es un vino tinto pero sin el color tan fuerte. Esta es, efectivamente mi apuesta personal y afortunadamente está funcionando muy bien. Estoy bastante orgulloso de él. 

Tenéis más vinos en Cepa 21 

Sí, tenemos un vino tinto Hito, joven con 8 meses en barrica diferenciador de la otra gama que tenemos en Emilio Moro. Luego tenemos Cepa 21, con 12 meses en barrica y por último Malabrigo, que se elabora con 18 meses en barrica de roble francés con las uvas de una zona con una climatología inclemente. Son vinos modernos, llenos de fruta, con matices minerales, con otro estilo de barrica. Un concepto diferente de hacer vino pero que inevitablemente viene de lo aprendido y vivido en Emilio Moro.

Parecía Javier, que la cultura del vino en España estaba en decadencia y ahora venís vosotros con Cepa 21, una nueva bodega, una forma diferente de hacer vino, con apuestas que pueden parecer arriesgadas

Sí, ciertamente es un tanto arriesgado, pero siempre manteniendo la filosofía original, manteniendo la elegancia en el vino y sobre todo la calidad. Estamos cayendo en picado en el consumo de vino per cápita. Somos un país productor pero cada vez consumimos menos. Los jóvenes han dejado de beber vino y lo cambian por otras bebidas olvidando que el vino no solo es una bebida, es una cultura y una tradición. Es cardiosaludable y además alegra el alma. Nuestro objetivo es elaborar vinos que no sean complicados y sobre todo que resulten ricos, atractivos, especiales pero muy asequibles. Un vino que sirva igual para acompañar una comida a diario o una ocasión especial, como aperitivo o simplemente para añadir matices a un buen plato.

Por eso quizás casáis tan bien con Restaurante Toni Galo
(Toni) Claro, porque nosotros ya hicimos nuestra apuesta de vinos por copas que permite degustar uno o varios vinos en una velada, acompañando a nuestras tapas de luxe o simplemente dejándote recomendar por nuestro camarero sobre cuál es la mejor combinación, el mejor maridaje para cualquier ocasión.

(Javier) Sí, casamos muy bien porque además necesitamos que la gente no necesite excusa para degustar un buen vino como los que nosotros elaboramos. No hace falta utilizar un lenguaje complicado ni buscar un matiz determinado. Hace falta que quien tenga en su mano una copa de vino, lo convierta en un auténtico placer en el paladar simplemente porque esté rico.

Sois una empresa comprometida y por ello no solo elaboráis vino, sino que también tenéis una Fundación

Sí, tenemos una Fundación porque uno no puede estar fuera del mundo en el que vive. En 2008 decidimos poner en marcha esta fundación para ayudar a las personas más desasistidas y la verdad es que estamos muy concienciados y creo que nuestros clientes también lo están. La denominamos el vino ayuda al agua y es muy importante porque con la venta de vino lo que hacemos es ayudar a llevar agua potable a esas zonas que tienen difícil acceso al líquido elemento. Es un proyecto que nos parece muy bonito y en el que estamos trabajando mucho.

"