Mª Dolores García, vecina de Oliva


Viernes, 27 de Abril de 2012

 
Mª Dolores García, vecina de Oliva
“Solo quiero volver a abrazar a mi hijo”
Mª Dolores, Lolita que es como todo el mundo la conoce, es la protagonista de una historia que parece de película, de aquellas que suenan a increíbles pero que desgraciadamente se han producido con demasiada frecuencia en nuestra Comunitat. Lolita dio a luz a gemelos el 10 de noviembre de 1969 y tan solo unos días después le comunicaron que uno había muerto. Ella nunca lo creyó pero ahora puede tener la certeza al encontrar sus nietos al que podría ser su hijo “robado”.
¿Cómo descubre usted que su hijo podría estar vivo?
Fue una casualidad, tengo dos nietos, uno de 19 años y otro de 14. Un día, estando en el Hospital de Gandia haciendo cola para solicitar consulta, se encuentran a un hombre que es idéntico a su padre. Ante la incredulidad de lo que veían le hicieron una foto con el móvil y me la enseñaron. Cuando yo la vi pensé que se trataba de su padre y mi sorpresa fue enorme cuando me dijeron que no, que ese señor no era su padre, que era un señor que habían visto en el Hospital.

¿Qué hizo entonces?

Yo estaba segura que era mi hijo, pero han pasado tantos años que pensé que era mejor confirmar que lo que mis ojos veían era la realidad y no una ilusión, así que enseñé la foto a conocidos y familiares y todos confirmaron que el que veían era mi hijo porque son idénticos.

En ese momento tuvo usted la certeza de que su hijo no había muerto de bebé

No, aunque yo no lo contaba, desde siempre pensé que mi hijo no había muerto, que en torno a su muerte pasaban cosas muy raras y sentía que mi hijo estaba vivo en algún lugar. Con este suceso con mis nietos, lo que ocurre es que he encontrado las fuerzas y la excusa para buscarlo públicamente.

¿Cómo sucedieron los hechos Lolita?

En la clínica de D. Antonio de Oliva di a luz dos hijos gemelos. El Doctor me dijo que eran gemelos idénticos ya que nacieron de la misma bolsa y uno seguido del otro. El único problema es que nacieron un poco bajos de peso ya que uno pesaba 2.4 kilos y el otro 2.5, así que decidieron enviarlos a la clínica San Jurjo de Valencia para que ganaran peso. Yo iba a visitarlos día sí y día no y ellos cogían peso con normalidad. De repente un día llego y veo que la sala en la que estaban mis hijos estaba vacía. Pregunté por ellos y me dijeron que uno había muerto. Me dijeron que estaba en la cámara y pese a que yo insistía no me dejaron ver a mi hijo. Al día siguiente mi marido y mi suegro vuelven a la clínica para recoger el cadáver del bebé, pero en la clínica se lo niegan. Ante la insistencia, les permiten verlo pero estaba envuelto en un sudario y solo se le veían los ojitos.

Es decir, que ellos no lo pudieron reconocer

No claro, ten en cuenta que no les dejaron estar con él, solo les permitieron verlo unos instantes y no les dejaron traerse el cadáver. La clínica les puso la excusa de que era un gasto innecesario, que ellos se encargaban de enterrar a mi hijo en Valencia, ya que averiguaron que los padres de mi suegro estaban enterrados en Valencia.

¿Cuándo empiezas a sospechar?

Casi de inmediato. Piensa que al principio yo entro en shock por la pérdida de Andrés, uno de mis hijos, pero al poco empiezo a sospechar porque no había ningún motivo para que la clínica se hiciera cargo del entierro del bebé. Pero además hay un suceso que te ocurre a los 4 años de nacer tu hijo
Sí. De repente un día apareció en la puerta de casa un señor muy trajeado preguntando por mi hijo. Se interesaba por la salud de mi hijo, por las enfermedades que había tenido, por su crecimiento. A mi me pareció muy extraño, sobre todo cuando dijo que venía de la residencia San Jurjo y que era un seguimiento del niño. Cuando se fue, como me pareció muy raro pregunté y me dijeron que la clínica no realizaba ese tipo de seguimientos.
En ese momento no lo pensé, pero con los años he ido convenciéndome de que este señor es el que tiene a mi hijo Andrés.

En ese momento Lolita, ¿no se te ocurrió pedir la exhumación del cadáver de tu hijo?

Claro, el problema es que no está en la fosa con los padres de mis suegros, sino en una fosa común que además han movido de sitio y sobre la que se ha construido, por tanto la prueba del ADN ha sido imposible realizarla y no tengo prueba documental ninguna que me permita confirmar o descartar definitivamente la muerte de mi hijo. También pensé en contratar a algún investigador, pero era imposible porque aunque nunca nos ha faltado de nada y hemos vivido bien, no nos ha sobrado el dinero y por eso no lo pudimos hacer.

¿Qué procedimiento ha seguido desde que ha sabido de la existencia de este hombre tan parecido a su hijo?

Lo primero que hice al cerciorarme de que el hombre al que habían fotografiado mis nietos podría ser mi hijo perdido, acudí a la Guardia Civil. Ellos no daban crédito al ver la fotografía y el parecido. En ese momento se inició una investigación que sigue en marcha, ya he declarado ante el fiscal y estoy a la espera de volver a declarar.

¿Se ha puesto en contacto con asociaciones de víctimas?

Sí, casi desde el primer momento y mantengo mucho contacto con ellas, porque me ayudan mucho en los pasos a seguir y también en la ayuda psicológica, porque tienen que comprender que yo he pasado 42 años de calvario. La muerte de un hijo es algo terrible, pero has de pensar que es mucho peor tener la certeza de que está vivo, de que te lo han robado por la fuerza y que no puedes hacer nada. Espero que la gente me ayude y yo lo pueda localizar.

¿Qué es lo que quiere usted Lolita?

Yo no quiero nada más que abrazar a mi hijo y decirle que nunca dejé de pensar en él con el convencimiento de que estaba vivo. Se que quien se lo llevó lo ha debido criar como su hijo natural, lo habrá cuidado y querido y lo sentirá como suyo, pero yo nunca he renunciado a volverlo a recuperar. No quiero denuncias ni querellas, ni nada similar, tampoco quiero perseguir a nadie, solo quiero que mi hijo sepa quien es en realidad, que sepa que tiene otra familia, la suya, que le espera y que le quiere.

¿Qué le pides a la gente?

Que me ayuden, que piensen en todo el dolor y sufrimiento por el que he pasado, que se apiaden de mi y que me ayuden. Dentro de mi desgracia he tenido la suerte de que a mi hijo lo han visto en el Hospital de Gandia y en l’Alqueria de la Comtessa, eso quiere decir que está cerca. Claro que él no sabe que lo estoy buscando y seguro que ni sospecha que es robado, así que pido a todo aquél que lea esta entrevista que se fije en la fotografía de mi hijo Vicente, porque es igual a mi hijo Andrés, el desaparecido. Que si lo ven me avisen o que intenten que se ponga en contacto con nosotros.

¿Estás recibiendo ayuda de las administraciones?

La verdad es que desde el Ayuntamiento de Oliva nos han recibido y nos han brindado su ayuda, pero mientras no localicemos a mi hijo, poco más se puede hacer, por eso lo más importante es que la gente colabore y me ayude a encontrar a mi hijo, que yo lo espero con los brazos abiertos.