Arturo Torró, alcalde de Gandia


Viernes, 25 de Mayo de 2012

 
Arturo Torró, alcalde de Gandia
“Hemos pasado muchos años bajo la dictadura de la cultureta y eso ahora se ha acabado”
Acaba de cumplirse un año de los comicios locales que provocaron el cambio en el signo del gobierno de la ciudad de Gandia. El PP de Gandia por primera vez llegaba a la alcaldía y lo hacía merced a la mayoría absoluta. Ahora ha llegado el momento de hacer un balance de cómo le ha ido a la ciudad. Torró asegura haber disfrutado de este año porque ha trabajado de forma intensa e incansable por conseguir lo mejor para la ciudad. Un año que ha pasado rápido y en el que se han planteado las bases de la legislatura, con intención de seguir, si la ciudadanía así lo quiere, como máximo una legislatura más.
¿Cómo ha pasado este año?
La verdad que muy bien. Con mucho trabajo y dolores de cabeza, pero con mucha ilusión porque eso es lo que nos ha dado fuerza y ánimo para seguir a delante. Ha sido un año de construir y plantear las bases a seguir y también un año de sorpresas unas agradables y otras desagradables, pero de sorpresas. Ha sido un año rápido en algunas cosas, porque ha pasado muy rápido, pero en otros aspectos ha sido lento porque lo he saboreado mucho y lo he disfrutado con intensidad planificando y organizando.

Desde el punto de vista de la ciudad, ¿cómo cree que le ha ido a la ciudad?
Hay pros y contras. En la parte negativa, nos hemos encontrado con una deuda descomunal que nos ha dejado el Sr. Orengo y que es realmente descomunal. En lo positivo, hemos aprovechado este año para desenredar la madeja que había y ahora estamos dispuestos a arrancar en serio. Han sido muchos años en los que los gobernantes se preocupaban de mantener el sillón y ganar las elecciones a base de estómagos agradecidos pero no de gestionar. Ahora estamos gestionando y preocupándonos por la ciudad, por recuperar cosas que hacía mucho tiempo que no se veía en Gandia. Tenemos capacidad para ser una capital importante y ahora podemos serlo.

Hace ahora un año, usted reconocía que sabía que la ciudad estaba endeudada y que se iba a encontrar con una difícil tarea pero que esperaba cumplir con sus proyectos. ¿Ha sido lo que esperaba?
No, ni yo esperaba la deuda que estamos descubriendo ni creo que Orengo supiera realmente la deuda y la ruina real en la que dejaba a esta ciudad. Mire, el interventor ha solicitado para el plan de Guindos 60 millones para saldar la deuda con los proveedores pequeños, con la deuda inmediata. No lo digo yo, lo dice el interventor. Lo que sí le digo es que esta deuda es la de corto plazo, porque el Ayuntamiento debe mucho más dinero. Eso hace que la economía local sea un desastre y que haya costado más de lo esperado poder arrancar con los proyectos prometidos. Esto me parece muy mal, sobre todo porque los responsables de esta situación están en la calle, se han ido de rositas y eso no me parece justo. Creo que los malos gestores deberían responder judicialmente de sus malas acciones y decisiones, con independencia de que sean del PSOE, del PP o de cualquier otro partido.

Usted basó su campaña en 3 pilares, la transparencia, el turismo y el empleo. ¿Va a cumplir con esas promesas?
Evidentemente. Mire, las cosas que dependen de nosotros ya las estamos cumpliendo. En la transparencia, publicamos el BIM de forma mensual, una publicación modesta y en la que damos información, entre otras, de las cuentas municipales, hemos dado participación a la oposición en los consejos de administración e informamos a los ciudadanos de forma clara y rápida de las gestiones realizadas. En el turismo, hemos llevado a cabo muchas acciones de promoción y hemos cambiado completamente la imagen de la Playa, tanto la imagen física con el cambio de dirección de primera línea, como la imagen exterior con las promociones. Estamos instalando los chiringuitos nuevos y vamos a conseguir los permisos para seguir con las promesas de la playa. Hemos organizado eventos todo el año que han ayudado a la desestacionalización. Tenemos mucha gente los domingos, gente que no estaba y que ahora viene. Vamos a traer hoteles de 5 estrellas, el Alvia va a llegar todo el verano, el próximo 2 de julio empezaremos con los Ferrys de Transmediterránea. Ahora nos falta llenar de contenido y diversión para que la gente venga. Y en el empleo, estamos trabajando en ello, el último mes el paro ya no ha subido y eso es bueno y marca una tendencia, pero además estamos provocando que nuevas empresas vengan a Gandia y esas empresas han de contratar gente de Gandia, al menos en un porcentaje y estamos creando el clima económico necesario para que las empresas creen ese trabajo.

¿Ha hecho todo lo que quería hacer este primer año?
No, ahí sí que me he llevado una importante sorpresa. No he conseguido hacer muchas cosas porque yo vengo del mundo de la empresa en el que no puedes esperar dos meses para empezar a mover un proyecto y en la administración, sobre todo cuando necesitas proyectos e informes de otras administraciones, he descubierto que puedes pasarte esperando una firma más de un mes y eso es desesperante.  El muelle de los Borgia debía estar a la mitad y no lo hemos empezado. Ahora parece que todo está ya listo y que en septiembre empezaremos las obras. Rafalcaid sí o sí, tenga que ser como tenga que ser estará acabado antes de fiestas. Pero hay otros como la Plaza del Prado que se están retrasando.

La decisión que más le ha costado tomar en este año
Sin lugar a dudas prescindir de algunos trabajadores de la casa. Eso ha sido lo peor, pero yo he de gestionar y rentabilizar la gestión municipal y el Ayuntamiento está sobredimensionado en trabajadores. Esto era una casa de contratación de amigos y eso es pan para hoy y hambre para mañana. Hemos reestructurado y vamos a tener que ajustarnos mucho más, piense que estamos hablando de una administración local que nos cuesta más de 9 millones de euros y eso está fuera de nuestras posibilidades. Eso y el cambio de algún compañero que he tenido que hacer ha sido lo más duro. Pero yo estoy aquí para pensar en Gandia y en las nuevas generaciones y o en Arturo Torró.

Esos despidos son los que quizás más críticas le han costado, el PSOE le acusa de despedir constantemente a gente y engrosar las listas del paro
Claro, pero eso es porque ellos se dedicaron a contratar sin ton ni son solo buscando tener votos y gente agradecida. Yo no puedo seguir esa línea, yo me comprometí con mi ciudad y mis ciudadanos a realizar una buena gestión, a sanear la economía e iniciar el camino para construir de forma adecuada la ciudad partiendo de una economía saneada. Yo no estoy aquí para buscar votos ni comprar voluntades, estoy para hacer una gestión responsable y para sanear la ciudad y eso estoy haciendo aunque a veces resulte duro.

Sr. Alcalde, hemos visto que no le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones impopulares, como el cierre de Gandia Televisión o la reducción de asesores y dedicaciones

Sí, pero es que es evidente que estas medidas eran necesarias si uno piensa en la ciudad. Para mí hubiera sido fantástico tener Gandia Televisión como la tenía el PSOE, para salir solo el gobierno y cantar las loas a mi persona constantemente cueste lo que cueste, pero yo no soy así. Tenemos ya dos televisiones en las que salen todos y con las que hemos firmado un acuerdo que nos sale mucho más barato que Gandia TV y que nos permite mejorar la economía local. En cuanto a los asesores. Mire, era insostenible el gasto que ello suponía para la ciudad. Cuando pedimos a los ciudadanos que se aprieten el cinturón hemos de ser los primeros en dar ejemplo por mucho que proteste la oposición. Mire, la oposición denunció que iba a sacar una lista de enchufados y no la saca, ¿sabe por qué? Porque independientemente de las personas que hayamos contratado, estamos gastando 9 millones de euros menos de lo que ellos gastaban en estas cuestiones porque hemos ajustado cargos y sueldos y no es justo que los ciudadanos tengan que pagar para que haya gente que no trabaje.

Usted prometió cambiar el modelo de ciudad y eso es lo que quizás más críticas le están costando, como el cambio en actividades lúdicas como los toros o el boxeo. ¿Cree que los ciudadanos entienden ese cambio?

Claro que lo entienden. Lo entienden y lo quieren, de no ser así no llenarían los aforos, lo que ocurre es que estamos acostumbrados a vivir en el mundo de la cultureta. Cuatro que son los que marcan las líneas de lo que es cultura y lo que no y durante 28 años nos lo hemos creído, pero la cultura no es lo que marquen estos cuatro. Mire, se me acusa de traer boxeo a Gandia como actividad que promueve la violencia, cuando no lo he inventado yo. Es un deporte olímpico que lo que promueve es justamente lo contrario, la lucha en condiciones justas y limpias. A mí personalmente no me gusta, pero si la ciudad lo demanda y es lícito y tiene aceptación, ¿por qué no?. Mire, no tiene sentido que se nos juzgue por lo que nos gusta, porque si es por eso, este verano vienen Serrat y Sabina. A mi Serrat me encanta, pero no juzgo a los que no les gusta. Yo creo que a las personas no se las puede juzgar por su ideología o sus gustos, eso se hizo hace mucho tiempo en Alemania y no nos fue nada bien.

Significa eso que va a seguir con este tipo de programación
Claro, mire hemos pasado muchos años bajo la dictadura de la cultureta, ahora llega el momento de que haya programación para todos los gustos y todas las ideologías, porque al final, el delito más grave que hemos cometido es sacar la Senyera a la calle. A nosotros nos interesan las políticas de todos los colores siempre que se respete a los demás, se guarde el orden y se cumpla la legalidad.

Sr. Alcalde, le han acusado entre otras cosas de ser un dictador, de gobernar a golpe de idea del día y de crispar.
Mire, no es más que la pataleta de turno. Si fuera dictador no estaría negociando con los sindicatos como lo hago porque estoy en contacto constante con ellos, no habría abierto las empresas públicas a la oposición a pesar de que lo único que hacen es falsear los datos para provocar la crítica. Mire, creo que hay que trabajar conjuntamente y por eso he convocado al Consejo Económico y Social en un año, ellos no fueron capaces de hacerlo en 28 años. Hemos planteado un plan de empleo que busca el consenso por el bien de toda la ciudad. Mire, la crítica no me importa, sobre todo cuando viene de donde viene y se desmonta tan rápidamente como se hace con esta.

Este año, viéndole parece que ha tenido un ritmo de trabajo frenético, tanto en Gandia como viajando constantemente a Madrid y Valencia, ¿aguantará este ritmo toda la legislatura?
Sí, estoy seguro que aguantaremos. Piense que vengo del mundo de la empresa con un ritmo que me obligaba a trabajar 20 días al mes en España y 10 en Argentina. Tenemos mucha ilusión y sí aguantaremos el ritmo al menos los tres años que quedan por delante, pero que nadie piense que esto acaba aquí, acabamos de empezar y van a venir muchas sorpresas fantásticas y algunas de forma inmediata. La ilusión es la que nos mueve, la ilusión por hacer de Gandia una ciudad cada vez mejor.