ENTREVISTA EN EL 7 1/2 NOTICIAS A JOSEP MIQUEL MOYA


Viernes, 21 de Septiembre de 2012

 
ENTREVISTA EN EL 7 1/2 NOTICIAS A JOSEP MIQUEL MOYA
“Dejo mi acta de concejal pero seguiré activo en la política”

Ha pasado 11 años como concejal en Gandia. A lo largo de este tiempo ha ocupado diferentes cargos, en la oposición y en el gobierno y sobre todo, a lo largo de este tiempo se ha dedicado, como él dice, a las personas. Asegura que a la hora de dejar su cargo en lo que más ha pensado es en las relaciones personales, en esas personas a las que ha intentado servir y en las que inevitablemente habrá decepcionado. No quiere hablar de proyectos realizados o por realizar pese a que en muchos de ellos ha intervenido. Ahora deja el cargo “por convencimiento” y no como dicen muchos obligados por la supresión del sueldo de los concejales de la oposición.  Lo que peor lleva de dejar el cargo es la pérdida de contacto con la gente, pero lo compensa pensar que recupera “algo de tiempo” para él mismo y sobre todo para la familia.
¿Cómo se produce su salida de la política activa de Gandia?
Si miras hacia atrás, te das cuenta que han pasado 11 años, casi 12 en la política local. Yo entré a sustituir a uno de los mejores políticos que ha tenido esta ciudad y que fue mi maestro, Emili Selfa, del que aprendí muchas cosas, entre ellas la de tener paciencia y la capacidad de diálogo que es absolutamente imprescindible si quieres participar en la gestión de una ciudad y al principio, pese a la experiencia de estar involucrado en la vida política y asociativa de la ciudad desde hacía muchos años, no fue fácil. Ahora llega el momento de dejar el testigo en una situación difícil y un poco enturbiada por una serie de cuestiones. Pero lo cierto es que nosotros habíamos decidido ya, y cuando digo nosotros me refiero a el colectivo del BLOC, que pensamos que es imprescindible la renovación. Estamos pidiendo constantemente que los políticos no se perpetúen en su cargo y por ello era necesario que hiciéramos el cambio. Sobre todo porque yo ya había tomado la decisión de no volver a ser candidato en 2015.

Es una práctica habitual en su partido hacer el cambio a  mitad de legislatura
Es algo que venimos haciendo desde hace tiempo porque es necesario que el que se incorpora a esta vida lo haga ya con un bagaje de la vida y el funcionamiento municipal y pensamos que eso es bueno y funciona. Lo que pasa es que en esta ocasión esta práctica ya habitual en el partido se ha visto tapada por las decisiones del gobierno del PP y de su alcalde de ir eliminando capacidad de trabajo y recursos a la oposición: Ha eliminado al asesor de grupo, también al secretario de grupo y la dedicación exclusiva de los miembro sde la oposición, y esta última decisión sí que me ha afectado directamente porque hace legalmente incompatible el cargo de concejal con mi puesto como funcionario del estado. No voy a renunciar a mi plaza de funcionario y dado que la decisión estaba tomada, había que ponerla en práctica.

Las decisiones del alcalde han acelerado esta renuncia al acta de concejal
La decisión se había tomado al inicio de la legislatura, habíamos estipulado que entre el primer y segundo año de legislatura yo renunciaría y en la asamblea de julio ya se puso fecha a la decisión: el pleno de septiembre. No creo que se haya acelerado el proceso pero sí se ha enturbiado un poco.

¿Qué es lo que más va a echar de menos?
Sinceramente no lo se, supongo que es una sensación de “morriña” generalizada como ocurre en cualquier otro ámbito de la vida. Cuando dejas algo que has hecho durante mucho tiempo tienes una sensación extraña, como de pérdida cuando la dejas. Yo tengo la ventaja de que vuelvo a casa, vuelvo a mi plaza de funcionario en las bibliotecas de la ciudad y aunque soy consciente que necesitaré un proceso de reciclaje, espero poder hacer mi trabajo de la mejor forma posible. Pero sí es cierto que echaré muchas cosas en falta, aunque quiero dejar claro que lo único que dejo es el acta de concejal, que no la política.

Seguirá en la política activa o en la de andar por casa
Seguiré en la política activa aunque también quiero recordar que como miembro del BLOC y de su asamblea seguiré en la política de andar por casa dando mi opinión sobre aquello que considere, pero lo cierto es que formo parte de la Ejecutiva Nacional de mi partido, tenemos en unas semanas un congreso y parece que seguiré en la ejecutiva, por lo que la política activa no voy a dejarla, al menos no de golpe.

Vamos, que no se va a aburrir
No, es cierto que una de las cosas de las que me sentiré un tanto liberado es de la agenda protocolaria del Ayuntamiento que está excesivamente cargada de actos. No tengo problemas en reconocer que sobre todo la agenda del fin de semana es una auténtica condena porque vas a muchos actos, a muchos sitios y con el tiempo medido. Que conste que una de las cosas que agradeces es el trato de la gente, que te reciben con los brazos abiertos, reconozco que estos actos te dan la oportunidad de conocer en primera persona a las asociaciones, colectivos o a las personas. Reconozco que disfruto de esa relación, pero también comporta una serie de comentarios que me rebelan.

¿Aquello de “los políticos solo saben acudir a comidas o almuerzos”?
Ese es uno de los que me sublevan.  He de reconocer que es así. Soy plenamente consciente de que los colectivos programan estos actos con todos su cariño, ilusión y esfuerzo y que lo tienen una vez al año, pero para nosotros, los políticos, son actos los 365 días al año. Vas a ellos porque te invitan y sabes lo importante que es para el colectivo sentirse apoyado, pero eso te ocupa todo tu tiempo y que escuches esos comentarios no sienta nada bien. Se que mucha gente piensa que los políticos, o que determinados políticos no hacen más que acudir a estos eventos, pero ya les digo yo que eso es una leyenda urbana. Los políticos en un Ayuntamiento trabajan, más o menos, pero todos trabajan.

¿En qué le ha cambiado ser concejal?
Supongo que en algo me habrá cambiado, pero no puedo saber en qué, sobre todo porque no podemos saber qué habría ocurrido si yo no hubiera sido concejal.  Estos años he de reconocer que he estado muy cómodo, de hecho si no tuviera unos grandes convencimientos ideológicos habría podido estar 30 años más de concejal porque es algo que me encanta. Creo que he contribuido a mejorar la ciudad, estoy seguro que habrá personas que pensarán lo contrario pero a pesar de ello, cuando miro hacia atrás, lo que me queda es una sensación de agradecimiento, de profundo agradecimiento a mi partido, a los electores, a los compañeros de corporación, a los técnicos y funcionarios, al personal de la casa, a los ciudadanos. Agradecimiento para los que me han apoyado y a los que me han criticado. Agradecimiento, es lo que más siento en estos momentos por lo que he vivido estos años de concejal.

Ha pasado usted por el gobierno y por la oposición. Supongo que dejan sensaciones y recuerdos diferentes. ¿Es más dura la labor de la oposición?
Yo no diría que más dura, pero claramente sí es más incomprendida. Es una labor imprescindible y muchos ciudadanos no lo saben. Lo que no consigo entender es cómo los que han vivido en la oposición tantos años son los que ahora están intentando dejar sin contenido la labor de la oposición y se hable mal de ella. La oposición es tan importante como el gobierno, primero porque fiscaliza, pero si además encuentras un gobierno que entiende que representas también a una parte importante de ciudadanos, y te deja aportar y colaborar es una labor más gratificante. He de reconocer que en el gobierno el trabajo es también muy frustrante, primero porque quisieras que todo fuera más rápido y la maquinaria administrativa te frena. Además es complicado cuando quieres hacer las cosas con el mayor consenso posible y sobre todo, yo siempre lo digo, cuando estas en el gobierno no puedes esperar ni el reconocimiento ni el agradecimiento de los ciudadanos, porque cuando estas satisfecho porque has conseguido arreglar la acera de una calle, no recibes el agradecimiento de esos vecinos, sino la crítica de los de la calle de al lado que te dicen “¿y la mía por qué no?”. Y a lo mejor tienen razón, pero también han de entender que las cosas se deben hacer unas detrás de otras. Pero no quiero que esto suene como una queja. En el gobierno se puede disfrutar mucho de hacer política y ciudad, porque sobre todo desde el gobierno tienes la clara sensación de contribuir a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y eso es siempre gratificante.

Tengo la sensación constante, cada vez más, que la política y la forma de hacer política en Gandia y en general, ha cambiado mucho en los últimos años. ¿Coincide en esa sensación?
Plenamente. Yo espero que en relativamente poco tiempo retorne de una vez la tranquilidad y las buenas maneras a la hora de hacer política. Ahora la política ya no se basa exclusivamente en la palabra que ha sido siempre el arma de los políticos. Ahora son imposiciones desde muchos ámbitos, a veces desde los medios de comunicación, a veces desde otros medios como las redes sociales, etc. Lo cierto es que desde que en las encuestas del CIS aparecemos los políticos como un motivo de preocupación para los ciudadanos se nos debería haber despertado una cierta alarma porque los políticos claramente algo habremos hecho mal. Lo cierto es que estamos en dinámicas de denuncias de entrar en temas personales que nada tienen que ver con las cuestiones políticas y eso lo único que hace es contribuir al desprestigio de la clase política y ahí perdemos todos.

¿Cómo ve la situación estrictamente política de la ciudad en este momento que abandona la primera línea?
Como decía hace un momento, excesivamente crispada. Ya no es una cuestión ideológica sino algo que acaba siendo personal. Las mayorías son las que deciden, pero deberían hacerlo tras un diálogo sereno para conocer los puntos de vista del resto de miembros porque representamos a una buena parte de la ciudad. He de reconocer que la labor del gobierno no es nada fácil porque la herencia económica recibida de la anterior legislatura es terrible, tal y como ya denunciamos en su momento, pero me da la sensación de que aprovecha esa situación para actuar imponiendo un cambio en muchas cuestiones que ideológicamente nosotros no compartimos. Eso no se lo podemos echar en cara porque estamos en las antípodas ideológicas, pero sí he de echarles en cara las formas empleadas, porque además eso no es lo que hablamos cuando estábamos en la oposición.

Eso evidentemente condiciona la actuación del gobierno y entiendo que también de la oposición
Sí, es como una espiral y la instalación constante en el “y tú más”. Yo he de lamentar que muchas veces se está hablando de un tema, sea el que sea, y se produce una discusión sobre otro tema que no tiene nada que ver con lo que se está abordando. Eso es culpa de los políticos pero también de los ciudadanos que demandan que haya un enfrentamiento directo y subido de tono porque creo que desgraciadamente eso vende. Vende pero no ayuda a avanzar ni a mejorar. Eso es culpa del gobierno y de la oposición, más del gobierno porque es quien ha de tender la mano a la oposición. No entiendo cómo Torró, que ha vivido en la oposición y ha pedido esa mano tendida desde el gobierno, ahora lo olvida todo y eso se lo recordaré constantemente.

¿Qué le habría gustado hacer como concejal y no ha podido?
Muchas cosas, muchas cosas. A veces miro los programas electorales y me doy cuenta de lo osados que somos los políticos a la hora de confeccionarlos. Pero la experiencia demuestra que hay muchos proyectos grandes, de mucho presupuesto, que son importantes, pero también lo son o a veces lo son más, esas pequeñas cosas que ayudan de forma directa a los ciudadanos. Mejorar con los pequeños detalles y las pequeñas acciones la vida de tus conciudadanos. Eso es lo mejor. Hemos hecho muchas cosas desde el gobierno y  también desde la oposición cuando nos han dejado. Lamento no haber tenido tiempo para dedicarlo a hacer más cosas, pero creo que hemos hecho muchas. Si estoy decepcionado con algo o con alguien es solo conmigo mismo por no haber podido hacer más.

¿De qué está más orgulloso?
Estoy muy contento y agradecido de todos los conocimientos que desde el punto de vista humano he podido hacer. Esta es una ciudad maravillosa, llena de gente maravillosa y poder conocerlos mejor por el cargo es un regalo indescriptible y una magnífica satisfacción. Creo que no he dejado muchos enemigos, espero que ninguno, pero si he ofendido a alguien espero que entiendan que no ha sido de forma voluntaria y sobre todo que me perdonen. Se que me llevo mucho más de lo que dejo, pero espero que la gente me recuerde como alguien que dedicó todo su tiempo y esfuerzo para mejorar la vida y las condiciones de sus conciudadanos.