Entrevista en el 7 1/2 Noticias a Lorena Milvaques, concejal BLOC de Gandia


Viernes, 26 de Octubre de 2012

 
Entrevista en el 7 1/2 Noticias a Lorena Milvaques, concejal BLOC de Gandia

“Estoy aquí para trabajar, no para perder el tiempo en circos políticos”

 

Acaba de acceder a su cargo como concejal de Gandia por el BLOC – Verds Compromís pero no es nueva en política. Mujer, joven, madre y profesional, aspectos que a priori parece que la van a complicar más el poder compaginar la política con su vida cotidiana, aunque asegura que va a hacer todo lo posible para compaginarlo todo. Es la primera mujer concejal por su partido y aunque no lo confirma, no descarta ser la próxima candidata a la alcaldía en las próximas elecciones. En esta entrevista nos detalla los pormenores de su nuevo cargo y sus aspiraciones.

Acaba usted de convertirse en concejal, pero a pesar de su juventud lleva ya muchos años en la primera línea de la política local
Sí, la verdad es que empecé muy joven, con a penas 20 ó 21 años. Acabo de cumplir 33, lo que quiere decir que llevo casi la mitad de mi vida en esto. Empecé primero en el partido allá por el año 2000 y luego entré a formar parte de la organización del ayuntamiento como asesora y ahora como concejal.


¿Cambia mucho el panorama de ser política de partido a entrar en el engranaje de la política local en el ayuntamiento?
Para mi sí y además supongo que cambiará más todavía. Antes, aunque tenía responsabilidades y obligaciones, siempre tenía a alguien por encima de mí que tenía más responsabilidades y que eran la cara pública y la imposibilidad de obviar obligaciones, algo que antes sí podía hacer y que ahora ya no puedo hacer. Además está mi compromiso con la gente a la que represento y al resto de la ciudadanía, compromiso de trabajo duro  y constante y sobre todo de defensa de la dignidad de los políticos.  Además me he propuesto trabajar con más capacidad de diálogo, con más firmeza y más convencimiento pese a los escasos recursos económicos con los que cuenta el grupo ahora.


Mucha gente piensa que Lorena Milvaques es concejal porque con los recortes Josep Miquel Moya tuvo que dimitir
No, no es cierto. Sí es cierto que se acelera la dimisión de Moya por las circunsatncias que todos sabemos, pero no hay que perder de vista que mi partido es un partido que le gusta hacer las cosas de una forma ordenada y que no entiende el que los políticos nos apoltronemos en los sillones, por eso apuesta desde siempre por un recambio ordenado para que gente nueva aporte nuevas visiones. Esto se habló en la ejecutiva y en el grupo municipal, éramos conscientes de que ese recambio se debía hacer en esta legislatura y por ello el recambio no ha sido forzado. Sí se ha precipitado por la decisión del sr. Torró de eliminar las dedicaciones exclusivas porque existía una incompatibilidad por parte de Moya, pero el relevo estaba ya decidido.

Se convierte usted en la primera mujer concejal por su partido, parece mentira pero les ha costado
Sí es cierto, ha costado y no es algo propio de mi partido, sobre todo porque en nuestros órganos directivos ha habido mujeres desde hace mucho tiempo, pero no se había dado el caso de que ninguna de ellas llegar a concejal. Ahora me toca a mí.


Mujer, joven, madre y profesional. Ahora además política, ¿supone romper una barrera?
Estoy convencida de que sí, y lo estoy porque en estos momento, pese a que estamos en el siglo XXI, por las circunstancias en las que estamos, conciliar la vida laboral y familiar es prácticamente imposible. No puedes dedicarte a la tarea profesional y además llevar la casa y ocuparte de los hijos, sobre todo si son hijos pequeños como es mi caso. Si a esto le sumas que mi marido tiene también un trabajo de jornada completa, al final es la mujer la que busca la fórmula para compatibilizar y afortunadamente ahí están los abuelos, que habría que hacerles un monumento o un monolito, no se, pero lo cierto es que sin su ayuda, no sería posible desarrollar estas actividades.


Sin estar en política la cosa ya es difícil, pero si además tienes una vocación de trabajo público con lo que supone no tener un horario determinado, la cosa se complica mucho más.


¿Cómo lleva la familia y el círculo íntimo tu dedicación a la política, sobre todo en un tiempo en el que lo que más se oye es que “los políticos no nos representan” o la imagen de político como simil de vago y aprovechado?
Es complicado, cuesta que  lo entiendan en muchas ocasiones, sobre todo cuando te ven dedicar horas y horas trabajando con los ciudadanos y para los ciudadanos y que a cambio se nos etiquete a todos igual. En el partido lo tenemos claro desde hace muchos años porque lo que nos gusta es desarrollar una política de defensa de nuestros ciudadanos porque al final nosotros somos ciudadanos más que vivimos en la calle. A mi me gusta esa tarea, pienso que puedo hacer un trabajo positivo y en favor de mis ciudadanos y por eso prefiero dedicarme a ello. Entiendo la política como gestión, como trabajo en busca del interés de los ciudadanos. Es cierto que me indigna que vaya por la calle y que me digan “política, tu ahora a vivir del cuento” y eso no es cierto. A mi me supone un esfuerzo personal y familiar importante dedicarme a la política y también económico porque yo tengo mi profesión, soy enfermera y cuando acabe de concejal volveré a dedicarme a mi profesión. Mi nómina está ahí y todo el mundo puede ver lo que gano y lo que ganaría si no me dedicara a la política.

Muchos años ya dentro de la política. ¿Ha cambiado la política o su forma de hacer política, se ha radicalizado?
No, yo no he radicalizado mi postura, siempre he sido muy seria y muy firme a la hora de expresar y defender mis convencimientos. Lo que no quiero es que se me haga perder el tiempo, estoy aquí para gestionar y para trabajar intentando hacer las cosas lo mejor posible. Ante el diálogo y el consenso Lorena Milvaques siempre estará dispuesta y abierta. A lo que no estoy abierta es al descrédito, a la falta de respeto, al insulto  y a los circos políticos a los que nos estamos acostumbrando últimamente en el Ayuntamiento de Gandia. Si ser firme y contundente en la defensa es se radical, sí, soy radical. Pero sinceramente creo que no lo soy.

 

¿Cuál es su objetivo como concejal?
Sin lugar a dudas recuperar la dignidad de los políticos, recuperar la credibilidad. Decirle a la gente que los políticos que nos creemos la política y trabajamos por la política podemos hacerle mucho papel. Decir a los ciudadanos que voy a estar abierta a cualquier demanda que tenga el ciudadano. Que me encontrarán disponible las 24 horas del día para hacerme llegar sus propuestas o sus demandas y que voy a trabajar muy duro para que se recuperen las buenas formas y las buenas maneras que nunca se debían haber perdido en la ciudad, porque por encima de las ideas y de las ideologías y de los intereses políticos  está la educación y el respeto a las personas y éste se está perdiendo. Ya se empezó a perder la pasada legislatura, pero esta se está acentuando.


Dicen que en tiempo de crisis se potencia el bipartidismo, lo cree usted así
No creo que sea  una cuestión de crisis, sino más bien de interés. De interés de los dos partidos mayoritarios que tienen claro que con un sistema que prime el bipartidismo supone cuatro años uno, cuatro años otro y ese es el problema. Le molesta mucho que alguien les diga que existen otras formas de hacer las cosas y sobre todo comprobar que mediante el diálogo y el consenso se puede conseguir mucho más que con la imposición, pero poco a poco se tendrán que enterar porque nosotros no vamos a parar. Les vamos a decir a los ciudadanos que las mayorías absolutas no son buenas, para nosotros la legislatura pasada era una mayoría absoluta.


¿Será Lorena Milvaques la próxima candidata a la alcaldía por su partido?
No lo se, falta aún mucho tiempo. Nosotros somos asamblearios y la asamblea decide y para eso queda tiempo. Si lo que me pregunta es si me gustaría o si estaría dispuesta, sí. Estaría encantada de que mi partido pensara que yo soy la mejor candidata para representarle, pero hay que tener en cuenta que falta mucho tiempo y las circunstancias políticas y personales pueden cambiar.