Amparo es una “madre coraje”, tiene tres hijos de dos relaciones diferentes. Ella es una luchadora nata, desde que su hija mediana nació no ha parado de demostrarlo de forma especial. Ahora se encuentra en paro, no recibe la dotación económica de la ley de dependencia y le debe la administración la aportación económica correspondiente a la adaptación de su vivienda para minusválidos. A pesar de sus dificultades económicas, no pierde la esperanza, sigue luchando a diario por sacarlos a delante y su objetivo es no necesitar ayudas, ser autosuficiente en todos los aspectos. ">

Entrevista en el periódico 7 1/2 Noticias a Amparo Jiménez, madre y luchadora


Viernes, 4 de Enero de 2013

 
Entrevista en el periódico 7 1/2 Noticias a Amparo Jiménez, madre y luchadora
"Me gustaría no tener que depender de nadie para cuidar de mis hijos"
Amparo es una “madre coraje”, tiene tres hijos de dos relaciones diferentes. Ella es una luchadora nata, desde que su hija mediana nació no ha parado de demostrarlo de forma especial. Ahora se encuentra en paro, no recibe la dotación económica de la ley de dependencia y le debe la administración la aportación económica correspondiente a la adaptación de su vivienda para minusválidos. A pesar de sus dificultades económicas, no pierde la esperanza, sigue luchando a diario por sacarlos a delante y su objetivo es no necesitar ayudas, ser autosuficiente en todos los aspectos.
¿Cuál es tu situación?
Tengo tres hijos, una de mis hijas es dependiente y  desde octubre no cobro la ley de dependencia, que en octubre nos pagaron el mes de agosto, la administración me debe además la adaptación de la vivienda de más de 9.200 euros y en este momento no cuento más que con una pequeña aportación económica que corresponde al trabajo que por horas estoy realizando, peor es complicado porque en estos momentos tengo muchos médicos a los que asistir porque mi hija todavía no cuenta con un diagnóstico definitivo ya que cada vez parece que el diagnóstico médico cambia e incluye más patologías o síndromes.

Amparo, aseguras que los médicos se muestran sorprendidos con tu hija
Sí, se muestran sorprendidos porque cada vez, conforme ampliamos los estudios, el diagnóstico cambia.  En un principio su diagnóstico es un síndrome polimalformativo, síndrome de duane, displesia espástica y estamos a la espera de los resultados genéticos sobre el síndrome de angelman y el síndrome de rett. Estos estudios son fundamentales para poder aplicar algún nuevo tratamiento que contribuya a mejorar la calidad de vida de mi hija. Los médicos se sorprenden cada vez que ven a mi hija porque cada visita supone un nuevo descubrimiento.

¿Cómo es el día a día en tu vida y en la vida de tu hija?

Ella se despierta muy pronto, igual a las cinco y media de la mañana o las seis ella ya está despierta, cantando, tocando palmas. En ese momento, para evitar que despierte a los demás me voy con ella a su cama, para que ella se pueda entretener jugando con mis dedos, con mis uñas, o pellizcándome, porque ella no diferencia muchas cosas y también se entretiene así, pero sin maldad, es una forma de comunicarse. Cuando llega la hora de levantarse, a las 7 ó 7.15, despierto a la pequeña y llega mi madre a las 7.30 para ayudarme con los desayunos y con los preparativos del día. Dejo a Sara preparada con todos los aparatos en su silla con mi madre y llevo a la pequeña al cole. Como Sara va al centro especial y está cerca de casa, es mi madre la que la lleva. En ese momento, cuando las nenas están en el cole yo me voy a trabajar haciendo horas donde puedo. Hago todos los días una hora de limpieza en Hacienda, que es lo que tengo seguro y luego si sale algo más, mejor. También tenéis que tener en cuenta que casi todos los días tengo algún médico porque Sara tiene consulta con neurólogos, cardiólogos, genetistas, etc. Por la tarde, cuando recojo a las nenas, llego a casa y hay que duchar a Sara, ponerle el pijama y preparar cenas y empezar a preparar las cosas para el día siguiente.  Y sobre todo, intento también hacer un poco de caso a mi otra hija pequeña, que también requiere de mí y afortunadamente se ha vuelto muy independiente y autosuficiente con solo 8 añitos, pero sigue siendo una niña.

Amparo, hay una cosa que tenemos que decir para que la gente se haga una idea de lo que supone para ti hacer todas las tareas. ¿Qué pesáis tu hija y tú?
Mi hija pesa ya más de 40 kilos y yo peso casi 47. Es verdad que mi hija es ya tan grande como yo, por eso es más costoso hacer todos los movimientos y he de reconocer que lo puedo hacer porque tengo la casa adaptada y tengo la grúa, me paso el día con la grúa detrás para poder mover a Sara, si no sería imposible.

Todo esto Amparo sin ayuda
La verdad es que desde hace meses que no recibo otra ayuda que la de mi madre, bueno y Cáritas que también me ayuda mucho. Pero la administración no me está pagando la ley de dependencia, no me han pagado la adaptación del piso, el padre de mis hijas está sin trabajo y ya hace meses que no me pasa la pensión de alimentos y tal y como están las cosas yo no encuentro más trabajo que hacer algunas horas limpiando o cuidando casas. Por eso es por lo que tengo deudas en este momento y por eso es por lo que hace ya tiempo que comemos gracias al economato de Cáritas. Tenéis que pensar que yo, por Sara, tengo una serie de gastos extra que he de cubrir como por ejemplo sus pañales o las cánulas contra el estreñimiento, que no lo cubre la seguridad social y que ella necesita. Lo cierto es que en este momento las cosas están muy mal.

Amparo, hace tiempo que recibes ayuda de Cáritas, ¿cómo fue acercarte a ellos?
La verdad es que me acerqué a Cáritas con mucha pena y con necesidad. Piensa que yo llevo trabajando desde los 13 años, siempre he sido independiente y luchadora y ahora no puedo dar abasto con la situación en la que estoy. No hay más trabajo, no tengo posibilidad de buscar más trabajo porque tengo que prestar una atención especial a mis hijas, Sara por su discapacidad y la pequeña porque es hiperactiva impulsiva lo que hace que tenga que ir a la neuróloga, al psicólogo, etc., y eso que yo no estoy atendiendo mis necesidades, porque estoy pendiente de una operación de hernia inguinal, pero no puedo operarme. ¿Quién se hace cargo de mis hijas mientras me opero?

¿Qué es lo que tú pides?
No quiero pedir nada, yo no quiero que nadie me dé nada más que lo que me corresponde. Si la Administración me pagara las deudas que tiene conmigo, yo podría salir adelante, con esfuerzo, pero podría hacer frente a todas mis obligaciones. Lo que en realidad pido es no tener que pedir nada a nadie. En este momento lo más urgente es que la Administración me pague y conseguir un coche adaptado, porque con Sara me tengo que mover cada vez más en coche y ya no puedo con Sara, necesito ayuda para poder trasladarla.

¿Cuáles son tus necesidades?
Lo más urgente pagar mis deudas, porque tengo dos hipotecas, una para la compra del piso que ya solo me quedan seis años para acabar con ella y otra que hice para la adaptación de la vivienda. Esa es mi mayor necesidad, poder pagar lo que debo y poder hacer frente al día a día sin tener que ir recurriendo a otras personas, que gracias a Dios me ayudan, pero que me gustaría no tener que depender de ellas. Y lo más urgente sería el coche adaptado, porque lo ideal sería tener un trabajo más amplio, pero he de reconocer que con mis condiciones es muy complicado porque siempre estoy cambiando turnos con mis compañeros de trabajo, que gracias a que son comprensivos y se prestan a ayudarme, pero yo entiendo que para una empresa es difícil ofrecerme un trabajo que pueda cumplir sin problemas.