“Para ser un buen mago hay que tener vocación, pero sobre todo mucha formación” Está considerado como uno de los magos más importantes del panorama internacional, autor de toda una serie de prestigiosos números de magia apreciados internacionalmente. Ahora está actuando diariamente en Madrid, en la sala Houdini de Madrid, pero además de actuar, también ofrece conferencias y precisamente por esta vertiente es por la que ha visitado la ciudad de Gandia, para hablar sobre la levitación a los magos del Círculo de Ilusionismo Gandia. Aprovechamos su estancia en la Ciudad Ducal para hacerle hablar con él y que nos contara sus novedades y también su visión de la Magia. ">

Entrevista en el 7 1/2 Noticias a Mariano Goñi, mago


Viernes, 13 de Septiembre de 2013

 
Entrevista en el 7 1/2 Noticias a Mariano Goñi, mago
“Para ser un buen mago hay que tener vocación, pero sobre todo mucha formación”

Está considerado como uno de los magos más importantes del panorama internacional, autor de toda una serie de prestigiosos números de magia apreciados internacionalmente. Ahora está actuando diariamente en Madrid, en la sala Houdini de Madrid, pero además de actuar, también ofrece conferencias y precisamente por esta vertiente es por la que ha visitado la ciudad de Gandia, para hablar sobre la levitación a los magos del Círculo de Ilusionismo Gandia. Aprovechamos su estancia en la Ciudad Ducal para hacerle hablar con él y que nos contara sus novedades y también su visión de la Magia.
Dicen que es un As en temas de levitación, supongo que hacer que los objetos floten “por arte de magia”, es algo que asombra a la gente
Sí, al público le parece algo extraordinario, como algo salido de la escuela de Harry Potter, pero yo creo, mi filosofía es que la magia sea lo más mágica posible, en cuanto a lo que el público cree que está pasando. Por ejemplo, si yo te hago un número electrónico, muy complicado, difícil de seguir y enrevesado, puede no parecer magia. Sin embargo, si ves un objeto levitar, es algo contra las normas de la Naturaleza y por tanto eso sí te asombra porque sí que lo atribuyes a algo mágico.

Hay una serie de crónicas y cronistas que le definen como uno de los mejores magos en el ámbito tanto nacional como internacional. ¿cómo llega uno a conseguir que digan estas cosas de él?
Pues la verdad es que eso mismo me pregunto yo. No lo se, creo que a base de estudio, a base de mostrar lo que uno hace se puede llegar a que le reconozcan el trabajo. Pero no es por la levitación, es por todo el trabajo previo, porque no he publicado demasiado, pero sí es cierto que son cosas buenas y cuando uno empieza a tener un reconocimiento, cuando saca algo, hay gente que está ya esperándolo. Supongo que todo esto influye, pero no es cuestión de azar, es trabajo y dedicación.

¿Cuál es el motivo de su presencia en Gandia?
La verdad es que he venido aquí respondiendo a la invitación que en su día me hizo Vicente Serralta como presidente del CIG. Yo puse un vídeo promocional del nuevo trabajo de levitaciones, un vídeo que estuvo un día en internet, porque el trabajo va a salir en Estados Unidos y ahora está sujeto a otros derechos. Pero Serralta lo vio y nada más verlo fue el primero en enviarme un mensaje para que viniera a Gandia a dar una conferencia y claro, acepté encantado.

¿Cómo es la magia que hace Mariano Goñi?
El espectáculo de magia que yo hago tiene un poquito de todo porque yo creo que el público es muy variado en cuanto a los gustos y no se le puede hacer todo levitaciones o todo desapariciones, o todo cartas. Hay que combinarlo, piensa que son entre 45 y 50 minutos en los que tienes a todo el mundo pendiente de tus evoluciones y lo mejor es conseguir que ese tiempo pase volando y no sean conscientes del tiempo que ha pasado desde que empezó el espectáculo.

¿Todavía hay quien cuando acude a un espectáculo de magia lo hace con la ambición o la intención de descubrir el truco y desenmascarar al mago?
Sí, todos los días. La cuestión es que lo reconozcan o no. Por lo general la gente es respetuosa en el espectáculo y no dice nada, pero en las fiestas privadas no ocurre así, porque estás en casa de otro y la gente allí se siente con el derecho de tocar, escudriñar, descubrir, etc. A estas personas en el mundo de la magia les denominamos Hecklers, que son aquellos que vienen a arruinarte el juego, a descubrirlo y ponerlo al descubierto.  La semana pasada, en la sala Houdini en Madrid, entre el público había una abuelita Heckler y esas son las más duras porque tratan de descubrírtelo todo y es muy difícil convencerlos y sobre todo evitar que te arruinen todo.

¿Cómo se enfrenta uno ante un Heckler?
Hay diferentes maneras de hacerlo, hay quien les pega tres gritos para dejarles callados y evitar que te arruinen el espectáculo, pero lo cierto es que a mi esto no me gusta porque te hace pasar por antipático ante el resto de público y eso no es bueno. Yo prefiero vencerlo pero con magia, conseguir apabullarlo a base de dirigirle trucos y números hasta que la magia le haga callar. Rara vez le convences, pero al menos puedes conseguir que se calle y te deje seguir con el espectáculo.

¿Cómo y cuándo decides que vas a ser mago?
No se decirte exactamente porque yo tengo fotos de cuando tenía dos años la tarta de cumpleaños era ya un conejo. Con tres años en mi fiesta de cumpleaños ya aparece un mago y yo vestido también de mago. Con cuatro años ya hago desaparecer una moneda para mi madre. Además en aquella época había un programa de magia en la tele para niños de mi edad y yo lo seguía.  A los 9 años conozco en una fiesta que hace mi tío al que fue luego mi guía en la magia, René Lavand y ahí es cuando ya decido definitivamente que esto es lo que me gusta y que es a esto a lo que me voy a dedicar.

¿Con tan solo 9 años?
Sí, con 9 años dije “soy mago y voy a ser mago”, como entenderás mi familia en ese momento no me hace mucho caso, pero poco a poco ya se dieron cuenta que era cierto. Cuando tenía como 11 ó 12 años, mi padre estaba en casa con un señor y me llama para que le haga un truco con una carta y un sobre. Recuerdo que al acabar el truco, el hombre le dijo a mi padre “este chico tiene el futuro asegurado”. En aquel momento mi padre se reía, pero el hombre no se equivocó.

Eso quiere decir que podríamos considerarle como mago “de nacimiento”
Sí, de alguna manera sí. A mago se llega por dos caminos, uno es el de el destino, algunas personas parece que desde que nacen están predestinados a ser magos, pero otros llegan a la magia a través del estudio.
Lo que está claro es que por mucho que uno esté predestinado, o trabaja en ello o no alcanza su objetivo

Claro, es un trabajo enorme de muchas horas de estudio, horas de investigación y horas de prácticas. Por mucho que uno pueda tener dotes innatas, o las cultiva o las pierde.
¿Cómo se trabaja para ser un buen mago?

Sobre todo mirando mucho el trabajo de los otros colegas, de los buenos magos que hay. Viendo muchos vídeos y estudiando mucho antes de lanzarse a hacer o crear nada. Esto es como cualquier otra carrera. Piensa que este año por primera vez vamos a tener la primera carrera universitaria de ilusionismo que empieza en noviembre en el Escorial y yo voy a ser uno de los profesores, en concreto, profesor de cartomagia.

¿No sé si es bueno elevar la magia a materia universitaria?
No, yo tampoco, no sé cómo va a influenciar. No me imagino, sinceramente, que uno pueda obtener más o menos contratos en función de que tenga una licenciatura en magia, claro que sí que es cierto que va a ayudar a mucha gente a salir muy informada sobre la magia y el ilusionismo.

Una recomendación para alguien que quiera adentrarse en el mundo de la magia
Que no se queden con las primeras impresiones, que no se queden solo con los trucos que uno ve en youtube, que es cierto que por ahí se empieza a descubrir la afición, pero lo importante es recurrir a un buen profesor, formarse mucho consultando cuantos más libros mejor y sobre todo practicando. El mejor mago es el que más practica