La magia no se practica, se vive Es la única maga de la Provincia de Valencia y hemos aprovechado su presencia en Gandia para que nos cuente su experiencia, su afición a la magia y cómo se vive siendo mujer en un mundo de hombres. ">

Sofía Lerma, maga


Viernes, 21 de Febrero de 2014

 
Sofía Lerma, maga
La magia no se practica, se vive
Es la única maga de la Provincia de Valencia y hemos aprovechado su presencia en Gandia para que nos cuente su experiencia, su afición a la magia y cómo se vive siendo mujer en un mundo de hombres.
¿Cómo te convertiste en maga? ¿Cómo se te ocurrió ser maga en un mundo casi reservado para hombres? 

Nuca estuvo planeado, yo empecé cantando en grupos, y en una de esas conocí a unos compañeros que querían que cantase mientras hacía magia, y acabé más enganchada a la magia que a la música. Todo empezó a partir de ahí. Realmente no fue pensado pero surgió así, poco a poco me enganchó ese mundo. 

¿Qué tipo de magia haces habitualmente? 

La que más me gusta es la magia general, la que puedes hacer en escena, sobretodo porque te da mucho margen y te da pie a crear historias, a contar algo. A mí lo que me gusta de la magia, ahora que más o menos puedo decir que he visto cosas, es poder contar algo a través de la ilusión, no me gusta el estereotipo del mago que dice "mira como se hace", o por ejemplo juegos de cartas que hay quienes lo llevan de una forma que a mí no me gusta, cuando todo lo hace el mago, cuando lo bonito es que lo provoque el espectador, la interacción. Por eso la magia en escena permite meter al espectador dentro de la historia, de la atmósfera. Y si hago magia cerca de ellos me gusta que sean ellos los que lo hagan, que se sorprendan. 

¿Cuánto tiempo llevas siendo maga? 
 
Ahora me veo capaz de decir que soy maga, ahora sí, lo que pasa que todo tiene un inicio, y llamarte maga cuando llevas un año o dos, es poco, es muy poco. Meterse en una profesión artística es una carrera de por vida. Son ganas, es esfuerzo, es romper limitaciones, y muchísima ilusión. 

¿Cómo te ha aceptado un mundo de hombres? 

De momento no tengo queja ninguna, se portan muy bien, aunque también es verdad que para la mujer es mucho más difícil entrar y que te tomen enserio en una profesión en la que son todo hombres, entonces primero tienes que ganarte el respeto de los compañeros, demostrarte a ti misma y a los demás que vales, y después luchar por lo que quieres, trabajar de esto es un esfuerzo increíble.   

Resulta más difícil de cara al público que de cara a los propios compañeros, por parte de los magos hay una gran aceptación. 

Agradecen que haya presencia femenina, pero partimos de tiempos muy antiguos en los que la mujer era un elemento de distracción, acompañaba al mago, ayudaba y enseñaba mucha carne para distraer, entonces es muy difícil romper con eso, hay muchos estereotipos. En magia hay unas corrientes muy fuertes en las mujeres, o van hacia el cabaret, o burlesque, o por otro lado ir de frac como un hombre, yo lo que intento buscar es un punto intermedio entre las dos cosas. Me siento femenina y me encanta, pero no me gusta ir enseñando nada, yo lo que quiero es transmitir ilusión y magia, es a lo que me dedico. La gente que va a ver a los magos va a verlos a ellos, deciden ir a ver actuar a esas personas, pues yo quiero llegar a ello.  

¿Cuánto tiempo dedicas a la magia? 

Todo el tiempo del mundo, a todas horas, es una forma de vida, a parte de los ensayos. Por ejemplo, voy paseando por la calle y me viene la idea que buscaba para un juego, o mirando un escaparate pienso en una puesta en escena, todo está relacionado.  

No practicas magia, vives la magia. ¿Se puede vivir de ser maga? 

Yo creo que sí, fácil no es, es una carrera de por vida, no hay que tener prisa, se necesita mucha paciencia, mucha constancia y esfuerzo. Es muy bueno relacionarte con gente que de verdad te apoya, para poder llevarlo.  

¿Cuántas mujeres más se dedican a la magia? 

Llama la atención saber y conocer a otras magas, la última fue una maga de Madrid, se lo ha trabajado mucho, y lleva muchos años, se llama Amelie, y de hecho está reconocida y muy arropada por los compañeros, y en Valencia tengo amigas que son magas, pero todavía no se las conoce tanto.  

¿Qué te atrajo de la magia para decidir dedicarte a ella? 

Es difícil contestar a ello, digamos que me gusta poder compartir con otras personas, y establecer una relación única. Intento sacar a la gente del estereotipo de que la magia es un puzle, no se trata del "mira lo que sé hacer y tu no", es más el "siente, emociónate", ese momento me parece tan precioso y tan digno de compartir con todo el mundo, que pienso que debería ser más popular. Pero claro, es un arte que conlleva muchísimo secretismo, por eso es difícil que sea tan popular.

Qué te gusta ¿más la magia de grandes dimensiones o la de cercanía?

Depende del momento, hay veces que me gusta un ambiente más minimalista, y otras veces mucho más a lo grande, depende como digo del momento y de lo que quiero enseñar a mi público.