Es el concejal de Hacienda en Gandia, una de las personas más seguidas e incluso perseguidas de la legislatura. Una legislatura complicada sobre todo en lo económico y en la que periódicamente hemos estado asistiendo a noticias sobre la intervención económica, las ayudas del Ministerio, el pago a proveedores, las inversiones en época de crisis, las subvenciones a asociaciones, etc. En todo esto uno de los protagonistas ha sido el concejal Guillermo Barber, con quien hemos hablado para conocer sus impresiones de lo que llevamos de legislatura. ">

Entrevista a Guillermo Barber, concejal de Economía y Hacienda en Gandia


Viernes, 29 de Agosto de 2014

 
Entrevista a Guillermo Barber, concejal de Economía y Hacienda en Gandia
"Pese a todo, sigo pensando que este cargo fue un premio"

Es el concejal de Hacienda en Gandia, una de las personas más seguidas e incluso perseguidas de la legislatura. Una legislatura complicada sobre todo en lo económico y en la que periódicamente hemos estado asistiendo a noticias sobre la intervención económica, las ayudas del Ministerio, el pago a proveedores, las inversiones en época de crisis, las subvenciones a asociaciones, etc. En todo esto uno de los protagonistas ha sido el concejal Guillermo Barber, con quien hemos hablado para conocer sus impresiones de lo que llevamos de legislatura.

Han pasado ya tres años de legislatura, una difícil legislatura en lo económico, ¿cómo han pasado, porque desde fuera parece que han sido duros?
Sí, han sido tres años duros, largos, muy largos y muy complicados. Piense que cuando accedemos al gobierno se habla de intervención, de muchas dificultades económicas para pasar el día a día. Porque mucha gente cree que cuando hablo de dificultades económicas me refiero para hacer proyectos, y no, me refiero problemas, serios problemas para poder pasar el día a día, para pagar las nóminas, los servicios como la luz, los proveedores inmediatos como papelería, limpieza, informática..., vamos, el día a día.

Y estos años, con ese panorama que nos plantea, ¿cómo se han superado?
Con mucho esfuerzo y mucho trabajo. Han sido 3 años muy complicados donde la presión de los bancos para hacer frente a los créditos bancarios ha sido mucha pero el ingenio y las negociaciones y los acuerdos a los que intentamos llegar pensamos que son la solución al grave problema que heredamos.

¿Cree que los ciudadanos son plenamente conscientes de la terrible situación en la que se encuentran las arcas municipales cuando ustedes se hacen cargo de ellas, porque parece que con el anterior gobierno las cosas no iban mal o por lo menos no lo notábamos?
Efectivamente, solo quiero recordar la frase de los socialistas en campaña que decía que éramos el ayuntamiento más saneado de la Comunidad Valenciana, y tan solo un mes después, cuando el PP llega al gobierno nos encontramos con una situación trágica y lamentable. Situación que estamos intentando reconducir y lo estamos consiguiendo, pero su fruto todavía va a tardar en verse al menos un año más, hasta la próxima legislatura no se va a poder notar el enorme esfuerzo que estamos haciendo.

¿Los ciudadanos lo entienden?
Yo estoy convencido que sí, creo que los ciudadanos son plenamente conscientes de que el Ayuntamiento de Gandia y los gobiernos que había tenido la ciudad habían vivido muy por encima de sus posibilidades y se habían hecho muchas barbaridades. Sí, creo que son conscientes del esfuerzo que el PP está haciendo para reconducir la situación. Hemos pasado de hacer cruceros, regalar libros finca por finca, a llevar un orden y un rigor en las cuentas públicas. Nosotros estamos haciendo también actividades que puede parecer que sean ruinosas pero que buscan en realidad el beneficio en la ciudad. Sé que esas actividades, turísticas, ponen fácil la crítica a la oposición porque son actividades casi todas lúdicas y eso es fácil de criticar, pero hay que mirar más allá de la actividad en sí. Hay que mirar qué comporta y lo que comporta es una inversión en turismo, que es al final el único sector productivo que nos hemos encontrado porque en Gandia no hay otros sectores productivos ahora mismo, así que hay que apostar por él. Eso sí, con mucho rigor porque no hay que olvidar nuestro objetivo.

¿Cuál es ese objetivo?
La estabilidad, dejar unas cuentas saneadas y un ayuntamiento sostenible, que no se encuentre con los problemas actuales. Piense que yo no he solicitado ningún crédito para Gandia, a excepción de los ICO para el pago a proveedores, pero desde que llegué no he dejado de pagar por los créditos y las carencias que gobiernos anteriores, pero muy anteriores, habían pedido. Piense que hay créditos por pagar desde la época de Pepa Frau. Sanear todo eso no es ni rápido ni fácil, y mucho menos cuando no partes ni siquiera de cero.

¿Lo conseguirán en esta legislatura?
La verdad es que es una tarea muy complicada, pero bueno..., nos queda todavía un año de legislatura. Va a ser muy duro y muy complejo. Tenga en cuenta que cuando nosotros entramos teníamos constantes amenazas de Iberdrola de corte de luz porque se le debían muchas mensualidades. Ha habido meses en los que no he tenido muy claro hasta el final cómo o de dónde iba a pagar las nóminas de los trabajadores. Eso ha sido muy complicado, pero gracias al esfuerzo, la planificación y la política de austeridad, se ha pagado siempre y hemos evitado el escándalo y el problema mes a mes. Ahora la situación está más o menos controlada, aun así va a ser éste un año de mucha problemática y dificultad. No va a ser fácil, pero este trabajo duro que estamos llevando a cabo se va a ver recompensado en la próxima legislatura donde todo esté equilibrado.

Hace tres años, cuando se conformó el gobierno, al conocerse su nombramiento como concejal de Hacienda, muchos consideraron que su cargo era un premio por ser el hombre de confianza del alcalde. Ahora, con la perspectiva del tiempo, ¿sigue pensando que fue un premio o se ha convertido más en un castigo?
(risas) En cualquier caso, que te den la oportunidad de trabajar por y para tus vecinos desde un área de responsabilidad cuando te dedicas a esto de forma vocacional, nunca es un castigo, siempre es un premio. Ahora, entre llevar una delegación mucho más tranquila o de otras características a llevar Hacienda, he de decir que ha sido un poco complicado, o más complicado de lo que uno esperaba. No, no ha sido ningún castigo, más bien lo contrario pero he de reconocer que esta delegación requiere de mucho sacrificio, muchas dotes de paciencia, grandes dotes de personalidad y sobre todo mucha confianza. He de agradecer al alcalde la confianza que depositó en mí para dirigir esta gran área.

¿Qué es lo que más ha aprendido en estos tres años?
Sin lugar a dudas a ser paciente, a entender e involucrarme con los problemas de la gente. He aprendido a ser muy diligente y muy constante y sobre todo a hacer mucho más esfuerzo. Mire, aquí las llamadas telefónicas son constantes, las peticiones son constantes, las disputas son constantes y tú tienes que saber mediar en todo y sobre todo has de saber afrontar todas las situaciones dándoles su dimensión correcta.

Yo creí que me iba a decir que lo que más había aprendido era macroeconomía
(risas) No, no, no, no. He aprendido mucho más que macroeconomía sentido común. Las cuentas están muy claras y además en mi departamento tengo personas técnicamente muy bien formadas y por tanto las cuestiones técnicas quedan en sus manos y hay que dejar claro que son muy buenas manos las que manejan las cuentas en el Ayuntamiento de Gandia.

Vamos, que las cuestiones técnicas mejor que las manejen los técnicos
Evidentemente, para eso están y son expertos. Tu marcas las directrices políticas pero yo el primer día que entré como concejal de Hacienda me reuní con los técnicos y directivos de mi departamento y les dije que yo no llegaba allí para darles lecciones de nada, que más bien era al contrario, les pedía serenidad y paciencia conmigo y he de reconocer que la han tenido. Afortunadamente la han tenido, porque yo no hubiera podido cumplir con mi función sin esas personas muchas de las cuales llevan más de 20 años dedicados a la función pública.

El objetivo para este año, menos, que les queda de legislatura
Es muy claro, poder llegar a un acuerdo definitivo con los bancos, poder ingresar el famoso canon del agua que todavía está pendiente y poder llegar a las elecciones con una cuentas saneadas que nos permitan que los proveedores no tengan que sufrir los impagos del Ayuntamiento como estaba ocurriendo.

Le preocupa que el ciudadano no entienda la situación que ustedes han vivido esta legislatura
No, en realidad no me preocupa porque creo que son muchos los que dan una imagen de nuestros ciudadanos que no responde a la realidad. Muchos son los que les quieren contar a los ciudadanos una situación que no es la real. Todos son conscientes que las arcas municipales estaban en una situación de quiebra, que con mucho esfuerzo las estamos saneando. Es cierto que no hemos podido hacer muchas cosas que hubiéramos querido, pero no hemos dejado de hacer otras muchas que son necesarias para que la ciudad siga avanzando.
Sé que es fácil criticar al gobierno desde la oposición y con esa nueva herramienta que son las redes sociales, pero estoy convencido que nuestros ciudadanos no son tontos, tienen una gran formación democrática y son capaces de discernir la realidad de la crítica y el acoso y derribo político y por tanto confío en que van a saber reconocer el esfuerzo realizado.

Eso quiere decir que confía en que entiendan las políticas de austeridad que han llevado a cabo.
Estoy convencido. Mire, me preguntaba hace un momento qué es lo que más he aprendido en este cargo, pues he aprendido a diferenciar lo necesario de lo apetecible. Lo más apetecible e incluso recomendable para conciliar cada día el sueño con tranquilidad es darle a cada ciudadano que viene a pedir, todo lo que piden, eso te llena de paz y satisfacción, pero también hay que saber decir que no, que no puedes anteponer los intereses particulares de un ciudadano o de tu propio partido por encima de los de la ciudad. Hubiera sido muy fácil seguir con las políticas de complacencia del gobierno socialista. Seguir con las políticas de avestruz, escondiendo la cabeza para no ver ni reconocer los problemas económicos y seguir firmando créditos, creando empresas ficticias y negando la realidad. Es más difícil lo que hemos hecho, pero es mucho mejor. No para nosotros, pero sí para la ciudad y para las próximas legislaturas.

¿Ha aprendido a decir que no?
Me cuesta, no crea, porque tiendo a empatizar mucho y entiendo que cuando alguien viene a pedirte algo es porque lo necesita, pero no te queda más remedio que decir que no a muchas cosas para poder salir de la situación caótica en la que nos encontrábamos. Y no me refiero solo a decir que no a los ciudadanos, también a los compañeros, cada concejal o director que viene a pedirte algo, en mi caso dinero, para proyectos que tú ves que son bonitos, que podrían ser positivos para la ciudad pero que no puedes pagar porque hay que llegar a fin de mes sí o sí. Eso me ha quitado el sueño muchas noches, pero no queda más remedio.