Juan Carlos Moragues, Conseller de Hacienda de la Generalitat Valenciana


Viernes, 19 de Septiembre de 2014

 
Juan Carlos Moragues, Conseller de Hacienda de la Generalitat Valenciana
“Si a la Generalitat Valenciana le va bien, a los ciudadanos valencianos les va bien”

En diciembre se cumplirán dos años de su toma de posesión como Conseller de Hacienda y Administración Pública. Claro en sus explicaciones, pedagógico en su discurso y vehemente en la defensa de los intereses de los valencianos se ha ganado un primer puesto en casi todos los informativos por su defensa de una mejor y más justa financiación autonómica y la figura técnica del Conseller de Hacienda. Dicen que se ha vuelto más político pero lo cierto es que sigue siendo un ciudadano accesible, padre de familia y ciudadano de Gandia.



Está a punto de cumplir dos años como Conseller, ¿cómo han pasado?
 

Han sido dos años muy intensos, difíciles, complicados, en los que he aprendido mucho y he tenido muchas experiencias, algunas de tipo positivo y otras difíciles y complicadas, pero lo cierto es que trabajar para la Comunidad Valenciana, para la sociedad valenciana, para ese servicio público que es mejorar el bienestar y la economía de la sociedad valenciana es un placer. Es muy satisfactorio y muy gratificante que tu accionista, que tu cliente, al que diriges tus esfuerzos sean los ciudadanos. 

Ya trabajaba usted para los ciudadanos porque pertenecía a la administración de Hacienda, pero desde un ámbito diferente. Lo que no sé es si antes le mirábamos con más miedo que ahora 

El ser funcionario, inspector de hacienda, proceder de la Agencia Tributaria, siempre he tenido esa vocación de servicio público. Antes veía la parte de ingresos y ahora veo la parte de ingresos y de gastos y en ese sentido creo que la política es fundamental. El hecho de hacer tu trabajo bien o mal repercute muy directamente en el bienestar de los ciudadanos y en ese sentido la Generalitat tiene un presupuesto de 17.000 millones de euros. Yo soy el director financiero, administrativo, de recursos humanos de esa entidad. Si a la Generalitat le va bien, a la sociedad valenciana le va bien. Si a la Generalitat le va mal, a la sociedad valenciana le va mal. Es mucha responsabilidad por una parte,  pero también mucha satisfacción ir consiguiendo logros, que la situación vaya mejorando y que eso repercuta en que a la gente, a las personas, a los ciudadanos, a los vecinos les vaya mejor. 

Cómo le va al Conseller Moragues como Conseller, porque al PP le costó mucho que usted aceptara un cargo político 

Siempre la política es el canal a través del cual puedes ejercer esa vocación de servicio público de la forma más plena posible. En un momento dado, siendo delegado de la Agencia Tributaria de la provincia de Castellón, en una situación cómoda y tranquila para mí, familiar y económicamente, recibo la propuesta de ser Conseller de Hacienda. Se buscaba un perfil técnico, que tuvieses muy buena entrada en el Ministerio de Hacienda. El Presidente de la Generalitat y yo teníamos amigos comunes y me lo propusieron. En un primer momento me lo pensé porque me decía, "hay que dar el paso adelante, hay que ser valiente", pero por otra parte daba miedo, pavor, entrar en un mundo desconocido para mí en aquel momento. Me han preguntado muchas veces si me arrepiento de haber entrado en política y siempre digo que no, que están siendo años apasionantes e intensos. Con mucho sacrificio personal y familiar, con mucho tiempo dedicado, muchas horas, pero en ese sentido es una experiencia que llevaré conmigo y recordaré toda mi vida. 

Le creo cuando me dice que no se arrepiente de haber entrado en política, pero quizás le hubiera gustado más entrar en política con una Conselleria en números negros y no rojos 

Evidentemente yo recordaré siempre el primer día de trabajo. Hay un pase de cartera, el Vicepresidente me pasa la cartera, me reúno con mis altos cargos, con mi consejo de administración, después de esa reunión mantengo otra y salgo del despacho a las 11 de la noche. Ese día, yendo hacia casa pensé "madre mía, dónde me he metido". Pero de todas formas, yo creo que con trabajo y sentido común las cosas van saliendo. Estar en política y en una Conselleria tan complicada como esta requiere paciencia, templanza, sosiego, mucho juicio y también mucho sentido común y sensatez y en ese sentido he vivido momentos muy difíciles y complicados, pero también coges perspectiva. Ves cómo estaba la Generalitat y la sociedad en 2012, con la primavera valenciana, una situación de impagos generalizada, con manifestaciones extendidas por toda la Comunidad, con el paro subiendo, decrecimiento de PIB y una situación muy, muy complicada y dos años después, la situación ha cambiado. Seguimos con problemas, con la lacra del paro, un crecimiento tenue y una situación que ha de mejorar mucho más, pero el esfuerzo ha valido la pena. Ese sacrificio está empezando a dar sus frutos y eso también es satisfactorio. 

Cómo hemos cambiado, porque parece que se nos empieza a mirar de otra forma desde el resto de España. Empezamos a abandonar los puestos de cola, todavía no estamos muy bien situados pero parece que la cosa empieza a cambiar. ¿Cuándo lo empezaremos a notar de verdad los ciudadanos de a pie? 

Los políticos tenemos que tener los pies en el suelo y estar conectados con la realidad y el ciudadano cuando nos escucha ha de percibir o visualizar que sabemos qué es lo que pasa, cuál es la situación y que estamos buscando soluciones. Hace dos años estábamos mucho peor, es cierto, pero ahora la situación todavía no es buena. Hablamos de déficit, de deuda, de equilibrio presupuestario, de impuestos, pero todo eso no son más que medios y herramientas, porque el objetivo del político es que al ciudadano le vaya mejor. Mantener el estado de bienestar que tanto nos ha costado de construir. Ahora tenemos que conseguirlo con mayor diligencia si cabe porque nosotros manejamos el dinero público de los ciudadanos y defendemos los intereses de todos.

Me sorprende oírle hablar de "nosotros los políticos" porque siempre se dijo que era usted técnico, incluso la oposición criticó que fuera usted un tecnócrata y ahora parece que la política ha entrado en usted. ¿En qué medida? 

Yo siempre he dicho que el Conseller de Hacienda y Administración Pública hay que pensar que lleva el presupuesto, la deuda, la intervención, patrimonio, tributos, función pública, la reestructuración del sector público, informática. Es una Conselleria muy horizontal. Cualquier cosa que pasa en la Generalitat afecta a mi Conselleria. Por eso yo he dicho que el Conseller ha de tener un perfil técnico en preparación, formación adecuada y experiencia que se ha de destinar en beneficio de toda la colectividad. Yo no quiero perder el perfil técnico, ahora me dicen que estoy volviéndome cada vez más político y es cierto, pero no pierdo ese perfil técnico que para mí es mi principal activo, mi principal virtud. Si alguna vez perdiera esa faceta perdería gran parte de credibilidad y confianza que pudiera trasladas. El perfil técnico es fundamental pero también el político, he de hacer pedagogía además de buena gestión, porque por bien que haga las cosas, si el ciudadano no lo percibe, no sirve de mucho. También tengo actividad parlamentaria en Corts con los miembros de la oposición, tengo actos de representación, por tanto hay que adaptarse a la política, hay que vivir la política, hay que sentir la política pero sin perder el perfil técnico.

¿Cómo está la relación con Montoro? Lo digo porque han tenido sus más y sus menos y el Ministro llegó a decir de usted que era un hueso duro de roer 

Las relaciones son muy buenas, nos tenemos respeto personal y profesional. Él valora, y me lo ha dicho a título personal, que una persona como yo, siendo delegado de la Agencia Tributaria en Castellón, un puesto bien remunerado, tranquilo, me meta en esta vorágine y en una Conselleria como la de Hacienda. Son relaciones buenas, pero eso no quiere decir que porque el Gobierno de España y el de la Generalitat sean del PP, esté todo bien. Nosotros no nos debemos ni al Ministro Montoro ni a ningún otro alto cargo, nosotros nos debemos a los cinco millones de valencianos. A eso dirijo mis esfuerzos y mi cauce de trabajo o guía de trabajo y, en ese sentido, siempre estará por delante la sociedad valenciana porque si no estaría defraudando a los que votaron al gobierno de la Generalitat.

¿Sería el fin de nuestros males económicos la buena financiación autonómica? 

La financiación autonómica es necesaria, es vital. No estamos hablando de estrategia política, de discurso político, de que si tenemos más dinero podremos hacer más cosas. Es necesidad. Es necesario cambiar el sistema de financiación porque de lo contrario mantendremos un desequilibrio estructural y por mucho que vayas endeudándote cada vez a menor coste financiero y vayas pagando con los instrumentos de liquidez que vamos habilitando, la deuda irá aumentando. Por eso es vital el cambio del modelo de financiación.
 

Eso quiere decir que va a seguir peleándolo 

Siempre. Está probado, el diagnóstico está confirmado por todos. Estamos discriminados. Yo me debo a la sociedad valenciana y mientras no se cambie el modelo vamos a estudiar fórmulas bien para aliviar la carga financiera, que estamos teniendo éxito porque con tres medidas adoptadas este año vamos a ahorrarnos en dos años 600 millones de euros de intereses que no pagamos y por tanto tendremos más dinero para el pago social y para estudiar fórmulas para tener más ingresos. Hay que pensar que el 80% de los ingresos de una Comunidad Autónoma vienen del Estado y una desviación en esa cifra es mucho dinero. Por ejemplo, este año el Estado nos da 8.200 millones de euros. En la década de los 80 nos cedió las competencias de Sanidad, Educación y Bienestar Social, dejando de lado Justicia. Han pasado 30 años y en 2014, para sostener esas competencias, solo en Sanidad, Educación y Bienestar Social este año invertiremos 10.000 millones de euros, es decir, 1.800 millones menos de lo que necesitamos. Esto solo nos ocurre a dos Comunidades Autónomas, Murcia y nosotros. Por eso hay que seguir pidiendo la mejora en la financiación. 

Tampoco han sido fáciles las relaciones con los sindicatos, hace unos días mantenía unas reuniones muy controvertidas. ¿Cómo está la situación ahora? 

Yo quitaría hierro, forma parte del juego político o del debate sindical. El debate sindical es muy árido, muy duro, la crítica es más vehemente, más agria. En ese sentido, quiero destacar las buenas relaciones mantenidas con las organizaciones sindicales, con las que hemos firmado acuerdos, excepto con STEPV. Hemos firmado un acuerdo de liberados, recuperamos el Decreto Vela, recuperamos toda la jornada de los interinos, hemos tenido una pequeña discusión sobre la carrera profesional de los funcionarios. Lo que ocurre es que los sindicatos tienen un posicionamiento que defienden de forma muy dura, pero es una postura. Al final las relaciones han sido guiadas por la negociación colectiva, el diálogo social. No dejan de ser los representantes de los trabajadores, yo soy funcionario y valoro mucho su labor. Creo que hemos establecido un hito en la Administración que es valorar al funcionario por su desempeño, por sus objetivos, por su profesionalidad, por su servicio público. Creo que es un concepto innovador que va en la línea de esa nueva administración moderna, eficiente y al servicio de los ciudadanos que estamos en proceso de implantación.

Es usted gandiense, conocedor de la ciudad y la situación actual. Cuando uno es Conseller y ve cómo está su ciudad y hay que reconocer que bien no estamos, ¿se le va un ojito, es más difícil decir que no? 

Yo nací en Gandia, estudié aquí en los Escolapios y en el Instituto Nuevo. Luego he vivido en Madrid, Barcelona, Valencia, pero he vuelto aquí porque es mi ciudad en la que resido desde hace bastante tiempo. Soy una persona de aquí y no puedo estar de espaldas a la realidad de Gandia, me interesa mucho lo que le pase a mi ciudad. La situación financiera no es óptima, no es adecuada, pero lo principal son los ciudadanos y en ese sentido, si al Ayuntamiento de Gandia le va bien con su presupuesto a los ciudadanos les irá bien. Hay que hacer un esfuerzo para estar al día en los pagos a proveedores y para estar en una situación de normalidad y estabilidad porque seguro que se traslada y repercute en beneficio de todos los vecinos de Gandia. 

Vamos, que está pendiente pero no levanta la mano 

Siempre que puedo ayudo. Mire, hemos hecho mucha inversión en Gandia, como el Hospital Comarcal, que es una prioridad que se acabe antes de esta legislatura. El Plan Confianza, con 16 millones de euros, y proyectos tan bonitos como el Moll dels Borja, la Plaza Prado, las calles de Beniopa y otros proyectos que se están implantando. Siempre que puedo estoy pendiente de Gandia y atiendo tantas demandas como puedo.