Telmo Gadea – Presidente Federación Fallas Gandia


Viernes, 24 de Abril de 2015

 
Telmo Gadea – Presidente Federación Fallas Gandia
“Quiero que impere el consenso y el diálogo en las fallas de Gandia”
Se acaba de proclamar Presidente de la Federación de Fallas de Gandia tras el proceso electoral que se precipitó por la repentina muerte de Pep Lloret. Telmo tiene un largo bagaje en el mundo de las fallas, Secretario en la última legislatura, pero también lo fue el primer año de Jesús García al frente de la entonces Junta Local Fallera y formó parte de la misma entidad siendo presidente Tomás Femenía. Ahora asume la presidencia con la intención de mantener “lo bueno” pero también de aplicar el método de “ensayo y error”, vamos, que quiere cambiar muchas cosas pero sin que los cambios sean inamovibles. Todos esto y algunas cosas más nos las ha contado en esta entrevista.

¿Cómo es esto de ser presidente de la Federación de Fallas?
La decisión siempre tiene que meditarse mucho, sobre todo con la familia, tiene que haber un grupo de gente que te empuje y respalde en las ideas y el proyecto que quieras llevar a cabo, si en casa no te apoyan es imposible sacarlo adelante. Es un sacrificio importante y un compromiso fuerte con un colectivo tan grande, pero una vez que ya está hecho estoy muy satisfecho e ilusionado.

 

No será por falta de experiencia en el mundo de las fallas y en la propia Federación, porque llevas muchos años.
Sí claro, la experiencia de los años que he estado en la Junta está ahí, pero ahora que llevo prácticamente un mes de presidente esa experiencia no la había tenido, y ahora se ven otras cuestiones que yo en los años de secretario no había focalizado muy bien, y tengo que atender otras cosas. La responsabilidad es diferente aunque es verdad que el bagaje de los años que he estado me da cierta ventaja.

 

¿Cómo formas tu ejecutiva y cuáles son tus proyectos fundamentales?
La ejecutiva se basa en dos aspectos principales, uno es que un grupo de gente tiene que ser veterana y tener experiencia, y en ese sentido el vicepresidente primero era el que había, la tesorería ya estaba, el contador también, el secretario era el que era vicesecretario, es decir, tiene que haber una parte de la Junta que tiene que ser continuista y con experiencia, y después un segundo bloque de gente que se incorpora de las fallas, muy joven y con un perfil importante de mujeres para que nos den la visión de la juventud y la mujer en la fiesta, esas son las dos líneas de la gente que estamos.

 

Y después los proyectos, pues hay uno que es fundamental, que es garantizar la viabilidad del Museu Faller, y atacar el tema financiero de las fallas seriamente, porque el Museu es el buque insignia, es el gran edificio de Gandia, la envidia de todos, y sin embargo se ha convertido en un problema de ámbito económico para las fallas, ese tema se debe solucionar, es la piedra angular de los cuatro años de legislatura. Nosotros estamos para hacer fiesta y para coordinar las fallas, entonces sí que nos gustaría aportar en todos los actos una cosita, intentar tocar algo e incentivar aspectos, innovar y rescatar elementos, vamos a intentar no tener miedo ni a probar ni a rescatar cosas que se hayan hecho, así que llevaremos a cabo el método de ensayo y error, perder el miedo a equivocarse. El otro día me decían que hay un dicho árabe, que se me ha quedado, y dice “La luna o crece o decrece, nunca está quieta”, así que tenemos que ser igual. O cambiamos alguna cosa, aunque no sea substancial, dándole vidilla, rectificando si nos equivocamos, porque no queremos hacer copia y pega de años anteriores.

 

Relación de la Junta con las Fallas, ¿cómo se aborda este tema?
La crítica que se suele hacer es que la Junta está lejos, físicamente sí estamos lejos, en el extrarradio de Gandia, en un edificio gigantesco y parece que estemos lejos. Todos los años se promete lo mismo, acercarse a las fallas e ir a visitar los casales, pero eso lo haría cualquiera, nosotros, los de antes y los de después. Yo creo que una cosa que se hizo bien en legislaturas pasadas era intentar simplificar las cosas que tenían que hacer las fallas, los trámites de secretaría, los económicos, en ese sentido, con las tecnologías, webs, redes sociales, que permiten adelantar mucho; pero es verdad que las fallas se sienten distantes. Pienso que si las fallas van entendiendo que el edificio que tienen allí es suyo, no de la Junta, porque la Junta lo administra, pueden disfrutarlo y no padecer, será un triunfo, porque ahora parece que la sensación que tienen es que ese edificio que encima pagan, es inaccesible para ellos. Así que pondremos facilidades.

 

Otra cosa que hemos hecho, que parece algo menor, aunque fue impresionante pensando en nuestra época de hace 15 años, es que después de la asamblea nos quedamos a cenar, la Junta invitó a cenar. Pusimos mesas a ver qué pasaba, y se quedó toda la asamblea, cerca de 70 personas. Es decir que la gente sí quiere pasar tiempo con nosotros, que se sientan que forman parte de un todo, y que la Junta no es algo externo a ellos.

 

Por cierto, cuestiones que marcan la legislatura, hablabas de la cuestión económica, que va a ser fundamental, también del retoque de los actos de fiestas, ¿y en el día a día? Porque algo que se le critica habitualmente a la Junta es el no saber qué se hace.
Muchas veces hay cuestiones que no quedan claras, a veces porque la Junta no lo sabe explicar, y otras porque las personas van a su bola, y la falla normal y corriente no se entera.  Desde luego tenemos que incentivar al fallero “raso” para que se entere de lo que se guisa, si puede ser con redes sociales o web, pues bien, y si no pues en persona, asistiendo a asambleas o reuniones. Habrá que encontrar una fórmula.

 

Falleras Mayores. ¿Se está pensando ya en ello?
Sí, lo que pasa es que nos falta un elemento importante, aunque tradicionalmente ha sido un trámite puramente burocrático, que es el voto de confianza a la ejecutiva. Parece que si todo va en la línea de los últimos 30 años, pues eso se producirá en la asamblea de mayo, si nos dan la confianza para elegir a las Falleras Mayores, pues nos pondremos en marcha, para que a principios de junio las tengamos ya a disposición de todos.

 

En ese aspecto se va a seguir hasta el momento, es decir, con el cambio que se hizo de que a partir del nombramiento de la fallera, unas asisten a unos actos y otras a otros.

Sí, parece que tenía cierto sentido, por ejemplo el día 30 tenemos la despedida de la Fallera Mayor, y seguro que habrá actos que harán referencia al año 2015, a los que tendrán que asistir las Falleras Mayores actuales, pero lo cierto es que la propuesta proviene de la Falla República Argentina y se aceptó porque parece lógico que una vez nombradas sean las nuevas las que acudan a los actos de su año.

Las visitas exteriores es otro de los aspectos que vais a seguir manteniendo


Creo que durante los últimos 10 años se ha hecho un trabajo importante para dar a conocer Gandia, tener una red de relaciones con otras Juntas Locales y lo que pretendo es mantenerlo, pero sí tengo muy claro que no voy a priorizar las relaciones externas sobre las internas, vamos, que primero será asistir a los actos de las fallas de Gandia y luego ya iremos a los actos de fuera. Además hay que ser selectivos, porque tampoco podemos ir a todo lo que nos invitan.

 

Cambios importantes en el organigrama de la Junta, ¿por qué?
Sí, es un cambio que hemos hecho para ver si así somos más operativos. Hemos buscado la misma estructura de una falla, con el Presidente, dos Vicepresidentes, Tesorero y Contador, y eso es lo que queremos hacer. Todos los demás vocales, porque así los vocales toman más protagonismo, porque todos somos iguales y además eso también ayuda a que la comunicación interna de la Junta sea más trasversal y menos en columnas. Que todos sepan lo que pasa en todos los departamentos porque si no cuando uno cae enfermo los demás no saben nada de su departamento. Somos un equipo y como equipo debemos funcionar. Cada uno tiene su función pero todos sabemos lo que ocurre en todos los departamentos. Espero que esto funcione así mejor porque queremos mejorar las relaciones con y entre las fallas y esto es algo fundamental para poder hacerlo una realidad.

 

Su deseo para las Fallas
En este aspecto me dicen que soy un poco “monjeta”, pero lo cierto es que me gustaría que las fallas dieran un paso adelante en muchos aspectos, el fundamental el de la paz social y la tranquilidad porque venimos de una época un tanto convulsa provocada sobre todo por la crisis económica. No creo que la fórmula sea hacer las cosas por mayoría cuando a veces las mayorías son de 11 a 12. Eso te puede legitimar para tomar una decisión, pero lo cierto es que no es la mejor forma de hacer las cosas. Yo quiero que haya un amplio consenso en todo y para ello lo mejor es abrir un diálogo, que todos podamos hablar y exponer ideas hasta que encontremos un punto de encuentro suficiente. Si tenemos que hacer más reuniones, las haremos, si tenemos que hacerlas más largas, las haremos, pero lo mejor es recuperar el diálogo y sobre todo la idea de que todos estamos aquí para trabajar por lo mismo, que es mejorar la fiesta y disfrutar de ella.