Diana Morant, alcaldesa de Gandia


Viernes, 24 de Julio de 2015

 
Diana Morant, alcaldesa de Gandia
“No abandono Gandia, trabajo por y para Gandia a través de las Instituciones”

Hace un mes que llegó, por sorpresa para muchos, a la alcaldía de Gandia. Un mes en el que por la precipitación de la decisión, ha tenido que tomar posesión del cargo, llegar a acuerdos con los socios de gobierno, distribuir las áreas de gestión y ponerse al día de las cuestiones ordinarias de una ciudad como Gandia. A pesar de todo asegura que ha sido un mes productivo, aleccionador en muchos aspectos y sobre todo satisfactorio en muchos aspectos, aunque también ha tenido que tomar decisiones difíciles, pero asegura, eso es gobernar.
Ha pasado ya un mes y en unos aspectos parece que ha pasado muy rápido y por tanto le ha dado a usted para mucho, pero en otros parece que prácticamente no ha pasado el tiempo. ¿Cuál es su primera valoración global de este mes de alcaldesa?

En este mes lo que hemos hecho fundamentalmente ha sido conformar el gobierno de la ciudad para que cada uno de los miembros tomara la responsabilidad del área que le ha sido asignada y hemos tenido que adoptar la medida que seguramente será la más dura de toda la legislatura que ha sido establecer el plan de ajuste para poder navegar económicamente hasta el 2032 para hacer este ayuntamiento viable, que no lo era.

Algunos dicen que este plan es un suicidio político, mientras que otros aseguran que es una muestra de valentía, ¿cómo lo califica usted?

Yo diría que políticamente se tiene que ser muy responsable para sacar a la calle un plan duro y poco populista. Los valientes tienen que ser los ciudadanos que van a tener que hacer frente a esta economía de guerra en sus casas, porque teníamos que subir los ingresos para poder hacer frente a la deuda y solo lo podíamos hacer vía impuestos.

¿Cómo ha sido la negociación de este plan, porque tampoco ha tenido usted demasiado tiempo?

Al final había poco que negociar. Teníamos que ajustarnos a un plan que existe y ha existido durante toda la anterior legislatura y al que el PP no quiso acogerse de manera irresponsable, porque eso no eliminaba el problema sino que hacía la pelota más grande. No nos ha quedado más remedio que acogernos a ese plan y aceptando la condición de la subida de impuestos y pagar a los bancos. Pero no teníamos más remedio, porque tras los bancos hay un sinfín de proveedores que hacen cola a la puerta del despacho y que necesitan cobrar para poder subsistir y si no nos acogemos al plan no podemos pagarles. Ese es el auténtico drama.

Esa deuda, ¿era lo que esperaba o ha habido sorpresas?

La deuda bancaria la conocíamos, venía en gran parte de la etapa socialista, deuda que se generó legalmente y que está en la calle. Luego había deuda generada por los impagos producidos a los bancos en forma de recargos y sanciones. Se dejó de pagar el día a día y se pagaban otras cosas que eran prioritarias para el alcalde como toros o conciertos. Eso es lo que ha sido irresponsable porque es además la parte de deuda que no conocíamos y que hace que el volumen de la tragedia nos habla de 64 millones de deuda a proveedores ahora mismo.

Deuda a la que no va a poder hacer frente hasta septiembre

Exacto, primero había que ajustarse con el plan de ajustes y después nos tenemos que acoger a otras medidas como el pago a proveedores para poder pagar las deudas.

Esto en qué situación nos deja, en lo que se refiere a la maniobrabilidad de la ciudad, porque ustedes hablan de recortes, recortes, recortes y subidas de impuestos, pero ¿qué se podrá hacer y en qué se invertirá?

Desde luego en lo que sea prescindible vamos a dejar de gastar. Vamos a estudiar cada objetivo de deuda y lo prescindible va a quedar fuera. Gandia no va a morie, pero va a ser la iniciativa privada la que haga conciertos, no el gobierno. No vamos a gastar en alquilar boleras, comprar discotecas, hacer toros o conciertos en una perversión de lo público y lo privado mientras se privatizan servicios como las escoletes. Vamos a aprovechar también para pedir dinero a las otras administraciones para que nos ayuden en todo lo que sea posible.

Vamos, que va a aprovechar usted la coyuntura para pedir más inversión a su partido al frente de la Generalitat o la Diputación

Sí, pero no es una cuestión solo de que en Valencia esté el mismo partido que nosotros, sino en el cambio de la sensibilidad de ese nuevo gobierno. La esperanza no la ponemos solo en que nuestros compañeros estén en las Instituciones sino en que se va a cambiar la relación entre las instituciones y la ciudadanía. Se acabaron los aeropuertos sin aviones, se acabaron las Ciudades de las Artes y las Ciencias y vamos a priorizar en educación pública, en sanidad pública, los programas de empleo, etc. que van a ser objetivo de la Generalitat y en eso nos van a ayudar a los pueblos.

Es decir, que va a tener que pedir usted y pedir mucho

Sí, pero no solo yo, el resto de compañeros concejales vamos a tener que ir a Valencia y llamar a las puertas amigas. Tenemos la suerte que muchos ciudadanos de Gandia y la Safor tienen cargos de responsabilidad y habrá que pedirles para que se impliquen al máximo con su ciudad y su comarca.

¿Y el inicio del gobierno cómo ha sido porque cuenta usted con un ejecutivo de 12, es decir, de minoría y en coalición?

La verdad es que este gobierno está funcionando muy bien porque en cuatro semanas ha cambiado completamente el panorama de la investidura porque parecía que se había forzado un gobierno que no estaba unido sino forzado y los ciudadanos han podido ver cómo eso no es así, somos un gobierno muy unido, férreo y que además cuenta con el apoyo de Ciudadanos que sin tener ninguna necesidad, se ha puesto a trabajar al lado de este gobierno, ha aprobado el plan de ajuste y está trabajando en muchos aspectos de la ciudad.

Vamos, que Ciudadanos más que la espada de Damocles que pende sobre su cabeza es un aliado.

Sí, por supuesto. Hasta ahora ha demostrado una altura política que no tiene por qué darse por hecho. La última decisión es un plan que ha subido los impuestos de forma importante en Gandia y lo cierto es que no tenía necesidad de hacerlo porque no tenía ninguna responsabilidad ya que Ciudadanos no ha formado parte del Gobierno de Gandia con anterioridad.

Y sobre cuestiones como IPG, qué nos puede adelantar. Venimos de una legislatura en la que ha sido una rémora, el anterior ejecutivo ya inició el proceso de liquidación de la empresa, usted asegura que la va a cerrar pero de momento lo único que conocemos son facturas y cifras que ustedes van denunciando como la que han remitido al Juez Velasco.

La empresa pública siempre sostuvimos que se había utilizado de manera perversa por parte del anterior gobierno y el caso Púnica es un ejemplo de ello. Arturo Torró aprovecha que tiene todo un paquete de facturas del caso Púnica y aprovecha que IPG no está fiscalizada por los funcionarios de la casa y decide no pasar esas facturas al juez. Esto es un ejemplo de lo que ha hecho porque se han hecho las cosas sin publicidad, para beneficiar a los amigos con dinero público. Esta empresa entra en quiebra desde que la gestiona el PP porque se desequilibra económicamente ingresos y gastos y está de obligada liquidación. Nosotros en los próximos meses vamos a ordenar esa información, rescindiremos los contratos de los enchufados, cerrar servicios que deben volver al Ayuntamiento y acabar cerrándola.

¿Eso significa que la cerrarán en esta legislatura?

Debe cerrarse en esta legislatura sin ninguna excusa

Algunos de los servicios que prestaban desde el Ayuntamiento se privatizaron y otros desaparecieron. Es objetivo prioritario recuperar esas gestiones y servicios como las Escoletas o Gandia TV

Estamos marcados por un momento económico gravísimo que no nos va a permitir hacer todo lo que nos habíamos propuesto ni todo lo que queríamos y por tanto vamos a tener que priorizar. Cuando hablamos de la red de escuelas públicas hablamos del marco que marca la Generalitat que ya dijo el presidente Ximo Puig, que la educación de 0 a 3 años sería pública y gratuita y por tanto la Red volverá a ser de gestión pública pero sufragada por la Generalitat. En el caso de otros servicios, tendremos que estudiarlos uno a uno para ver si caben en el plan de ajuste y si no cabe tendrá que seguir en el capítulo de los sueños futuros.

Ha sido designada diputada provincial no sin polémica, ¿cómo está viviendo esta designación y la duplicidad de cargos?

La verdad es que lo estoy viviendo muy bien porque además el equipo con el que estoy en la Diputación de Valencia gobierna en sus ciudades y puedo aprender mucho de ellos. Es una Diputación con una sensibilidad total hacia los municipios. Se me ha asignado el área de municipalismo y comarcalización y por tanto mejor enlace de la Diputación a Gandia y la Comarca no podíamos tener desde dentro. Pero sobre todo quiero decir que no abandono Gandia, sino todo lo contrario porque desde Valencia trabajo por y para Gandia y la comarca.

Quiere decir que no abandona sino que compagina

No, quiero decir que refuerzo el gobierno de Gandia desde la Diputación. Además debemos recuperar el papel comarcal de Gandia, debemos volver a la Mancomunitat. No se puede concebir la Mancomunitat sin Gandia ni Gandia sin la Mancomunitat por solidaridad y por responsabilidad. No podemos ser la capital de la comarca con la insolidaridad de salirse de la Mancomunitat.

Ahora que ya lo tienen ustedes todo más o menos decidido, ¿Cuándo se va a empezar a notar la acción del gobierno?

Yo creo que la gente ya lo ha empezado a notar y de hecho la ciudadanía nos felicita por las primeras decisiones. Nos felicitan en la Playa porque hay menos ruido, se compagina mejor el ocio y el descanso y por la coherencia porque hemos tomado medidas duras para la ciudadanía pero hemos recortado en farándula y fiesta. Quiero recordar que hemos recortado en la cabalgata de San Juan, el ahorro en las tarjetas del parquin que hemos dado de baja, el abandono del coche oficial, el recorte de los sueldos de los políticos, etc.

Su llegada a la alcaldía es in extremis y por sorpresa, esto genera crispación y una mala relación con la oposición que viene también de la anterior legislatura. ¿Van a mejorar esas relaciones o seguiremos con la crispación?

Eso va a depender mucho de su actitud. El nuevo gobierno ha aprobado dentro de las primeras medidas devolverle a la oposición los recursos que ellos nos quitaron. Van a ser cuatro personas las que van a cobrar un sueldo público para hacerlo y van a poder trabajar en condiciones y espero que lo aprovechen para trabajar por Gandia y no contra Gandia y desde luego lo que no vamos a hacer es aceptar lecciones morales de un partido que nos ha llevado a la deriva económica, social y ética y que ahora pretende que en un mes arreglemos todos los problemas que ellos causaron y cuestionan de forma populista las medidas que estamos obligados a tomar y que ellos no tomaron por puro populismo e irresponsabilidad.