Antonio Capó, periodista


Viernes, 11 de Marzo de 2016

 
Antonio Capó, periodista
“Me he llevado bien siempre con todo el mundo”
Considerado como el decano de los periodistas de Gandia y la Safor, hace ya  ocho años que dejó la radio y asegura que pese a haberle dedicado una buena parte de su vida, no la echa nada de menos. Reconoce que no se maneja mucho con las nuevas tecnologías, pero lo intenta con su página de Facebook. Se dedicaba a cultivar hortalizas, pero ahora prefiere “cultivarse” en la Universidad. No le gusta la política actual y reconoce que la vida le quitó la oportunidad de entrevistar a su político más admirado, José Vicente Sáez de Juano.

Antonio Capó, tras tantos años sin su presencia en las ruedas de prensa y la radio de la Safor, he de reconocer que se le echa en falta
Muchas gracias, pero he de reconocer que yo no echo nada en falta la radio. Sobre todo porque la época final de mi vida en la radio fue muy dura, con muchas presiones, sobre todo políticas y situaciones que he de reconocer fueron desagradables y me hicieron llorar. Además mi retirada coincidió con la enfermedad de mi esposa y preferí dedicarme por entero a ella, con lo que ya no me quedó ni tiempo ni ganas de nada más.

¿Ese fue el final, pero cómo empezó a trabajar en la radio?
En aquel momento Radio Gandia hacía radio musical, de entretenimiento y con dedicatorias, pero decidieron que debía cambiar el formato y convertirse en radio generalista (noticias), y en ese momento José Luis Mas y Enrique Peris se hicieron cargo de esa parcela, pero por circunstancias, a mi me tocó, junto a José Antonio Tomé, seguir la estela de estos compañeros. Precisamente en un momento en que la gente de la calle estaba muy inquieta, justo antes de la transición con Miguel Pérez Valdés como alcalde de Gandia. Fue una etapa difícil pero bonita. Nosotros nos convertimos en notarios de la ciudad y lo único que se criticaba, informativamente hablando, eran las fallas. Fue una etapa sin problemas.

¿Cuántos años seguidos dedicados a la información y la radio?
Realmente no lo sé, solo se que cuando me prejubilé me entregaron una placa que decía “gracias por 42 años dedicados a la radio”, así que puede que a informativos fueran 36 o 39 años, no lo se. Fue una etapa muy agradable para mi.

Muchos años dedicado a informar, siempre decía aquello de “los periodistas somos los notarios de la ciudad”. En todos estos años la ciudad ha cambiado mucho, ¿cómo ha visto el cambio y la evolución?
La ciudad ha cambiado muchísimo y una prueba clara de cómo cambiamos nos la dan los números. Mira, cuando se construyó el actual ayuntamiento se presupuestó en 1 millón de euros y ahora tenemos más de 90 millones de presupuesto anual. Gandia ha sido una ciudad que ha ido creciendo, tuvo un boom muy especial y yo recuerdo que Alcón, el que fuera secretario del Ayuntamiento, decía que añoraba que Gandia tuviera 50.000 habitantes para poder tener policía nacional y más servicios. En pocos años hemos superado los 80.000 habitantes y somos de servicios. Hoy en día somos una de las ciudades más bonitas de España, contamos con la Universidad, el tren, las comunicaciones, la Playa, etc.

¿Qué es lo que cree que fue el detonante de la evolución de Gandia?
El turismo fue uno de los factores importantes para Gandia. Uno de los motores fundamentales pese a que no hemos tenido nunca un turismo internacional, pero a pesar de ello, creo que el cambio y evolución fundamental para Gandia ha sido, y vino de la mano del PP, la instauración de la Universidad en Gandia. La propuesta parte de José Pedro García, en aquel momento el PSOE dice que no de la mano del Sr. Arjona, pero Pepa, siendo alcaldesa hizo un receso, se fueron al despacho, lo hablaron y al salir se aprobó. Nos aporta más de 2.000 estudiantes al año, riqueza, conocimiento, nombre. Creo que ha sido lo mejor que hemos vivido.

¿Y el proyecto que se dejó perder?
Sin lugar a dudas la carretera comarcal. En aquel momento había un presupuesto de 2.000 millones de pesetas para la circunvalación, los pueblos de la comarca no se pusieron de acuerdo y se posicionaron contra el proyecto. Al ministerio le vino muy bien porque se ahorró el dinero y Gandia no miró nunca por la comarca y decidió solucionarse su problema con la circunvalación local olvidando la comarcal. Ahora no tendríamos los problemas de tráfico que tenemos si Gandia hubiera tenido una visión realmente comarcal.

A lo largo de estos años han sido muchas entrevistas las que ha hecho, ¿Cuál es la entrevista que falta o la que le ha marcado?
He entrevistado a muchísimas personas, ministros, presidentes, políticos, personajes, etc., pero la verdad es que se me quedó una persona por entrevistar y eso es una espinita clavada que no se me olvida. Fue en la televisión, entrevisté a Pepa Frau y una persona me dijo “y a mi por qué no?” y le dije ¿Cuál es tu currículo? Y me lo dijo, pese a todo lo rechacé. Era José Vicente Sáez de Juano y en realidad si no le hice la entrevista fue por cuestiones políticas, porque no querían que la hiciera porque había político de su partido que se sentía muy perjudicado en la comparativa y eso no se me olvida. Sáez de Juano ha sido un gran político y mejor persona. Donó todo un material magnífico a la ciudad, además como persona era magnífico. Ha sido, sin lugar a dudas, el mejor político que ha tenido Gandia en toda la época moderna.

Pero hablando de entrevistas, tendrá miles de anécdotas
Claro, ya lo sabes, sobre todo con los políticos, que son especialmente sensibles. Mira, una de las veces que entrevisté a José Manuel Orengo, acababa de entrar en el Ayuntamiento y al acabar la entrevista dije: “este señor será alcalde de Gandia”, y hubo quien me lo recriminó que lo dijera, pero yo lo sentía así, y no me equivoqué, porque era una persona que todo lo vería fácil y posible y eso es lo que me dio la clave para pensar que sería alcalde, como así fue.

¿Ha cambiado mucho la política en estos años?
Desgraciadamente sí. La política antes era como la vivía y la representaba Sáez de Juano, como algo altruista, sincero y buscando el bien de la ciudad. Él renunció a cobrar trabajos profesionales para que se pudieran hacer siendo él concejal porque era un bien para Gandia. Siempre fue franco con sus compañeros y sus adversarios políticos, se movía por el interés de la ciudad y llegado el momento hasta se hizo a un lado para dejar el paso a otros sin problemas. Ahora, hasta los propios socios de gobierno desconfían unos de otros. Ahora hay 13 contra 12 en la corporación de Gandia y el que hace el 13, es un señor que está apoyando al bando que apoya solo porque estuvo antes con otro señor que ahora tiene 12 concejales. Eso no debería ser.

¿A qué se dedica ahora Antonio Capó?
Ahora a pocas cosas. Me dedico a supervisar mis pequeños bancales, a hacer mis hortalizas y sobre todo a ir a clase. Estoy en la Universitat dels Majors y estoy encantado. Me gusta mucho estudiar y sobre todo compartir conocimientos. Siempre me ha gustado mucho la huerta, pero ahora que las fuerzas me fallan, me dedico más a cultivarme, que no es mala cosa.

¿Le ha tratado bien la vida?
Sí, creo que sí. En lo profesional he trabajado con gente magnífica, el sr. Peralta confió en mi y excepto al final de mi carrera, nunca habíamos tenido diferencias. He tenido la mejor mujer del mundo. Ahora hace 8 años que me dejó, después de una enfermedad y la verdad es que la echo mucho en falta. Puso el listón muy alto y la echo mucho de menos. A mis 74 años, creo que la vida se ha portado bien conmigo. Tuve tanta suerte con mi esposa, que no solo me cuesta seguir sin ella, sino que después de vivir tanto con ella, no entiendo cómo la gente se puede divorciar. No puedo entender que una pareja se rompa porque para mi era impensable estar sin mi esposa.

¿De verdad no echa de menos la radio?
La verdad es que no, escucho mucho la radio, sigo la información, hago mis pinitos en las redes sociales, pero la verdad es que el final de mi vida profesional fue muy amargo y eso ha hecho que no eche de menos la radio. Yo nunca había recibido las presiones que recibí al final de mi vida profesional. Algunas personas desconfiaban de mi trabajo y solo era para beneficiar a uno. Yo sé quién es ese Uno y él también lo sabe, pero de momento lo voy a callar. Fue una etapa muy difícil porque además tampoco me lo decían a la cara, eran problemas, tensiones y problemas que cuando lo analizabas veías de dónde venían, así que lo mejor fue hacerme a un lado y dejarlo pasar.

Muchos años de profesión, muchas relaciones, muchas entrevistas, algunas noticias polémicas, y tras tantos años, ningún enemigo
Es cierto, me he llevado bien con todos, solo hay una excepción, pero no me quita el sueño. He entrevistado a personas que eran personajes públicos, que tenían algo que decir, sin importar a qué se dedicaban ni tampoco cuál era su filiación política, era importante contarlo y lo contábamos. Eso a veces ha hecho que la gente pensara que yo era de un color o de otro, pero eso no me importó nunca, porque siempre pensé que lo más importante es que la gente supiera las cosas, desde las más importantes a las más cotidianas como la temperatura, si había llovido, si había colegio.