Rafael Martínez


Viernes, 22 de Abril de 2016

 
Rafael Martínez
“En 20 años he recopilado más de 32.000 fotos de Gandia”
Tiene una memoria prodigiosa, casi fotográfica y gracias a ella ha sido capaz no sólo de recopilar más 32.000 fotografías históricas de Gandia, sino que además las ha comentado, ordenado y catalogado con un sistema propio que permite localizarlas de forma rápida y además te ayuda a hacerte una idea de cómo ha sido y ha evolucionado Gandia. En esta entrevista nos cuenta cómo empezó su afición.
El primer dilema es que no sé cómo presentarlo, porque usted es Rafael Martínez, pero la verdad es que le conocen mucho más como Rafa Molina. ¿Cómo es eso?
La verdad es que mucha gente, sobre todo de antes nos conoce como Molina y no como Martínez, pero ese es el misterio que está en el aire. Mi padre se fue a América, entonces en el servicio militar te podías cambiar el nombre con mucha facilidad. Así, mi padre se puso José Molina y tanto las maletas como en su ropa y enseres, siempre ponía José Molina. Pero cuando volvió a Gandia y en la tienda de ropa, el cartel lo ponía claro J. Martínez Molina, pero por un misterio indescifrable, siempre nos llamaron Molina.

En la tienda muchos años y muchas vivencias, pero ¿cómo y de dónde le viene la afición por la fotografía y sobre todo por recuperar la historia de Gandia?
Resulta que Casa Molina estaba en la calle Juan Andrés y yo vivía allí. Un día vi en la televisión a un señor catedrático e historiador que decía que una bomba había derruido la Colegiata. Yo había nacido a cincuenta metros, así que le llamé por teléfono y le dije, mire la bomba no ha destruido la colegiata, sino la casa del abad, que por cierto mató a las dos mujeres que cuidaban al abad y el abad se salvó porque ya había salido de España con un salvoconducto que le firmó Marcel·lí Perez. El historiador no se lo podía creer y decía ¿quién es ese y como dice eso?. Yo lo recordaba perfectamente porque como niño que era en aquel momento, al poco de caer la bomba, estábamos jugando entre las ruinas. Al poco el historiador fue modificando la versión, Televisión Española me entrevistó para hablar del tema y gracias a esa difusión, por la noche me llamó un chico y me dijo que tenía las fotografías del Ministerio de la Guerra Italiano con todas las incidencias de las bombas en Gandia durante la guerra. Yo le pedí que me las enviara y lo hizo. Con esas fotografías, acudí a José Miguel Borja para que me diera algunas fotos antiguas de Gandia para que no fuera solo de guerra lo que tenía y Borja me cedió todas las fotos antiguas que tenía, cerca de 3.000. Así empezó mi afición por las fotos antiguas de Gandia.

¿Y cómo las ha ido clasificando?
Desde el momento que me llegan las fotos de guerra y las de Borja, empiezo a catalogarlas y clasificarlas. En ese momento, Vicent Pellicer Blai, el marido de una de las chicas que trabajaban en la tienda me dice si me puede ayudar y yo acepto su ayuda. Además trabajaba en el Gobierno en Valencia y tenía acceso a fotos antiguas del archivo, por lo que empezamos a trabajar juntos, a buscar, a hurgar y a guardar y ya vamos por treinta y dos mil cuatrocientas y pico fotos y una pequeña cola que todavía no hemos incluido.

Es decir, más de 32.000 fotos catalogadas
Claro, porque nosotros diseñamos un sistema que nos permite catalogar las fotos porque es importante tener fotografías, pero más importante es poder acceder a ellas de forma rápida y efectiva. El sistema es que hacemos un catálogo dando de alta la fotografía entrándola en el año al que corresponde, con una pequeña inscripción sobre lo que es la fotografía. Nosotros no somos historiadores, pero sí referenciamos las fotos. A partir de ahí hemos hecho una web muy clasificada con muchas divisiones que nos permite la localización rápida mediante carpetas temáticas con subcarpetas, etc.

Vamos que lo importante no era solo tener muchas fotos
Claro, lo importante es tenerlas y sobre todo poder acceder a ellas rápidamente. Fotos que están a disposición de quien las necesite, porque creo que es importante para Gandia.

¿Cómo y de dónde han salido estas fotos?
¡Y yo que sé!, han ido apareciendo de diferentes maneras. Vicent ha sido una ayuda fundamental porque tenemos fotografías desde 1850. Él buscaba muchas, sobre todo en Valencia porque piensa que en aquellas épocas las fotos no eran como ahora, eran un artículo de lujo y piensa que yo no he hecho ninguna foto, todas son encontradas o pedidas o cedidas.

¿Qué fotos tiene?
Uuuuuy, tenemos de todo, desde lo que había antes de guerra, durante la guerra, comercio, actos políticos, edificios, personas, familias, un poco de todo y además todo clasificado.,

¿Cuántas horas dedicadas?
Sería imposible contarlas, yo me jubilé con 71 años y desde ese momento hasta ahora no me he dedicado a otra cosa. Pero piensa que no tengo solo fotografías, también hemos recopilado recortes de prensa, de cuando Gandia tenía prensa escrita, que luego desapareció aunque ahora ya vuelve a haber. También tenemos anuncios publicitarios. Todo siempre relacionado con la ciudad de Gandia.

Es decir, que tienen también una especie de hemeroteca
Sí, algo así, porque con todas esas historias particulares se puede ver la ciudad de Gandia, lo que era y lo que es.

Eso le convierte a usted en un testigo privilegiado de cómo ha evolucionado Gandia
Claro, mira tengo una fotografía de una persona conocida de Gandia que se fotografió ante el Instituto Viejo y solo se le ve a él, el instituto y Beniopa. No había nada más.
Igual que esto tengo fotografías del Hospital, cuando lo estaban construyendo, cómo lo ampliaron, cosas relacionadas con la sanidad. Cosas así, que parecen curiosas y que nosotros tenemos el privilegio de ver esa evolución en el ordenador rápidamente.

Pero usted comenta las fotografías, ¿cómo lo puede hacer?
Porque tengo memoria. No me preguntes por qué o cómo la tengo, pero la tengo. De repente veo una fotografía y reconozco las personas que están allí, puedo contar anécdotas de esas personas, o de los lugares que se ven fotografiados. Eso es un don, que tengo y no sé por qué, pero lo tengo y de momento lo utilizo para dejar una memoria escrita y útil de Gandia.

Con tantas fotografías será difícil elegir una como preferida, pero ¿hay alguna que le haya impactado de forma especial?
El impacto no es por una fotografía, es por el conjunto en general. El impacto es poder ver y recordar las cosas que uno ha vivido y ver cómo ha ido cambiando todo. Cómo hemos pasado de ver la Playa de Gandia cuando sólo había dos chalets en primera línea de la Playa y luego la ves ahora. Mi abuelo tenía un chalet pero no en la playa, sino en la Avenida del Puerto. No había paseo, ni muro, ni camino ni carretera por delante de esos chalets. La explicación es fácil, no había nevera en aquella época, por lo tanto el mejor chalet era el que estaba cerca del puerto porque era donde se vendía el hielo que servía para refrescar y mantener la comida. Los alcoyanos tenían las fincas cerca de la venta de hielo. Luego había barracas de baño y poco a poco se fue modernizando todo y la Playa fue creciendo hasta convertirse en lo que es ahora. Todo ese proceso se puede ver en las fotografías que tengo en el sistema.

También tiene imágenes del tren y su desaparición y lo que significó para Gandia
Claro, el tren entonces dividía el Grao y la zona de veraneo y vivienda. La gente de Gandia veraneaba en Venecia, porque tenía más cerca la zona de compra. Los alcoyanos que venían muchos en el tren, veraneaban en la otra parte del Grao, pero poco a poco todo fue cambiando, el tren desapareció, el transporte también pasó de ser de tartanas a la Marina Gandiense. Empezaron a aparecer los coches y se empezó a construir de forma diferente con los chalets, el muro para que el mar no entrara en las casas, se consturyó el Hotel Bayren, que parecía que estaba alejado de todo y la gente decía ¿quién va a ir allí tan lejos? Así empezó a desaparecer el veraneo en Vencia y empezó a crecer la Playa Norte.

Usted también ha visto la evolución en otros lugares como el Prado
Claro, allí era donde la gente comerciaba con los productos del campo que en muchas ocasiones cultivaba el mismo vendedor. El Prado lo donó Rausell, pero dicen que lo hizo porque debía mucho dinero a la ciudad y para saldar la deuda donó el Prado. Tengo fotografías con los montones de fruta y verdura para vender, fotografías de cómo se construyeron las cubiertas, del árbol el Prado, que decían que cuando cayera volvería la propiedad a la familia, pero eso es algo que nunca se pudo confirmar, ni siquiera los descendientes de la familia Clemente lo pudieron conseguir. Son leyendas que no están escritas y no se pueden verificar, pero el árbol existió y yo tengo fotografías suyas y de la foto originaria, que tenía agua.

¿Hasta cuándo tiene fotografías?
Tenemos fotografías hasta 2010, por varios motivos. Uno porque en algún momento hay que parar, porque ya tenemos 32.000 fotografías y si no lo hacemos así, no podríamos hacer nada. Pero además piensa que como te he dicho antes, la fotografía ha pasado de ser un artículo de lujo a ser algo que está a la mano de cualquiera que tenga un móvil. Vale la pena conservar y catalogar las fotos que hablan de historias y sobre todo aquellas fotografías que son difíciles de tener. Hay mucha gente que tiene fotos pero no sabe de qué son o quienes aparecen en las fotografías. Yo cojo esas fotos, las identifico, las catalogo y las archivo. Esas son las que interesan. Al menos ahora.

Además ha aprendido a manejar editores de foto
Claro, porque a veces las fotos no están en buen estado, o hay que mejorarlas. Las editamos, las mejoramos en lo posible y las guardamos. Son fotografías de Gandia y para Gandia, porque son nuestra historia.

¿Este trabajo tiene fin?
No, al menos de momento, porque todas las semanas modificamos carpetas, porque añadimos algo, o bien porque modificamos algo. Lo más importante es que están ahí, al alcance de quien las necesite, ordenadas, comentadas y mejoradas. Esto no es mío, yo solo lo estoy haciendo porque en realidad esto es para Gandia.