Entrevista a Rafa Juan, presidente FAES


Viernes, 28 de Octubre de 2016

 
Entrevista a Rafa Juan, presidente FAES
“FAES no pide más que los demás, sólo que nos den lo mismo que a otras regiones o comarcas”
Se ha celebrado las XVII Gala empresarial de premios FAES, la sexta bajo el mandato de Rafa Juan como presidente de la federación y este año, pese a que se han realizado sustanciales cambios en la fórmula para seleccionar los premios y los premiados, lo cierto es que todo ha funcionado a la perfección. Pero la Gala es un buen momento, no solo para reconocer el trabajo de las empresas o su espíritu asociacionista, sino también para hacer un balance de lo que ha dado de sí el año para los empresarios de la Safor.
Ya son unas cuantas ediciones de premios FAES
Sí, la verdad es que son bastantes, en realidad 17 ediciones con la que acabamos de celebrar y 6 bajo mi responsabilidad. Estamos muy satisfechos y orgullosos no solo yo ni la directiva, sino también la comisión de premios que ha trabajado mucho para poder presentar toda una serie de novedades de las que estamos muy satisfechos. Una gala como la que organizamos supone un importante esfuerzo para todos los que colaboran de una u otra manera para que sea una realidad y que se cierre con éxito.

¿Se mantiene el espíritu original de los premios FAES?
En realidad hay que recordar que nacieron los premios con la intención de hacer una velada para que los empresarios se pudieran reunir, dialogar y además reconocer el trabajo y el esfuerzo que todos realizamos. Es por tanto el día de los empresarios de la Safor. Reivindicar el espíritu empresarial y de las necesidades de la comarca. Es para nosotros un día de fiesta y de reconocimiento de la importancia de estar asociados. Por eso año tras año animamos a todos los empresarios para que vengan a la gala. Otro de los aspectos importantes que remarcamos en la Gala es la fuerza que va adquiriendo la Federación en la sociedad y la representación que tenemos en diferentes estamentos y organismos. Hemos pasado años muy difíciles con la crisis, pero hemos seguido luchando y eso también hay que reconocerlo.

Ser empresario era un concepto que durante años ha tenido unas connotaciones negativas. Hoy en día cree que sigue esa idea en la sociedad
Yo creo que no, creo que la sociedad ha cambiado y se ha dado cuenta que los empresarios son una parte activa y necesaria. Somos un pilar para tener una sociedad moderna que cree empleo de una manera constructiva. Creo que el espíritu ha cambiado, si bien es cierto que en el pasado la imagen del empresario no era atractiva. Ahora hemos cambiado. Es cierto que algunos empresarios han tenido suerte y han conseguido hacer un patrimonio, pero el espíritu emprendedor, el tiempo y dedicación a la empresa ha estado por encima del ánimo de lucro. Hoy en día la imagen y el papel de la empresa y el empresario ha cambiado mucho.

¿Cómo se encuentra en estos momentos FAES?
La Federación quiere ser la representación de todos los empresarios de la comarca y hay que reconocer que hay empresarios que no están todavía en la federación, al igual que algunas asociaciones sectoriales o multisectoriales que no forman parte de FAES. Por eso ponemos nuestro empeño en conseguir que estén con nosotros cuantos más mejor porque es la mejor forma de que las administraciones reconozcan nuestro trabajo y nos hagan caso en nuestras reivindicaciones. Durante muchos años, tanto la junta directiva como la gente que forma la Federación hemos luchado para conseguir esa representación y ahora empezamos a estar donde queremos.

Sí, porque FAES está representada a nivel local, comarcal, provincial y de Comunidad Valenciana
Sí, a nivel comarcal estamos presentes en todas las instituciones públicas en las que nos llaman, estamos en diferentes consejos de ayuntamientos e instituciones diversas. Además estamos a nivel provincial representados en la Confederación Empresarial Valenciana donde yo tengo el honor de estar en el Comité ejecutivo. También tenemos representación en CIERVAL que es la patronal de la Comunidad Valenciana y por tanto tenemos un nivel de representación importante que lo hacemos valer cada vez que se presenta una necesidad. También estamos representados en la CEOE que es el máximo organismo de representación empresarial español. También somos miembros de instituciones tan prestigiosas como el Instituto de la Empresa Familiar que acaba de celebrar su asamblea anual. Creo que a través de FAES tenemos la oportunidad de estar presentes en la mayor parte de instituciones que representan a los empresarios.

FAES tiene un espíritu representativo pero también especialmente reivindicador. ¿Cuáles son las reivindicaciones más destacadas de FAES ahora mismo?
Yo no creo que el espíritu reivindicativo sea el fundamental de la federación. Creo que en este nivel, y más cuando uno viaja al extranjero y ve cómo están otros países, no nos podemos quejar. Sí debemos continuar luchando por aquello que pensamos son las necesidades para tener un futuro más fácil, ser más competitivos y poder defendernos como empresa mejor en los mercados internacionales. En ese sentido nosotros tenemos que competir con otras comarcas o en otras regiones de España en las que se ha invertido mucho en infraestructuras y que a nosotros se nos han negado. Son infraestructuras que son también reivindicaciones históricas como el tren de la costa,  la circunvalación, o la finalización de la autovía del Morquí e infraestructuras de los polígonos como energía telecomunicaciones, depuración de aguas, etc. Servicios básicos para que las industrias instaladas sean más competitivas y otras industrias nos elijan para implantarse en nuestra comarca.

Vamos, que son ustedes garantes de que los intereses tanto sociales como económicos de las empresas y sobre todo en esa interrelación sociedad/empresa, estén equiparados.
Efectivamente, de alguna manera lo que hemos de buscar es ese equilibrio en infraestructuras para las empresas pero también para la sociedad. Por ejemplo, necesitamos que se desdoble la línea de tren Gandia Valencia, algo que es necesario entre otras cosas porque dentro de nada va a ser más fácil llegar de Alicante a Castellón que de Gandia a Valencia. No se trata tanto de que se invierta aquí en detrimento de otros lugares, pero si se ha de invertir, que sea de forma equitativa.

Hablemos de premios, porque este año ha habido un cambio muy importante en la concepción de los premios y de la propia gala.
Efectivamente, este año hay muchos cambios, aunque para ser sincero puedo hablar poco de este aspecto porque como saben, tenemos una comisión de premios que es la que se encarga de todo lo que tiene que ver con la organización de la gala y que está presidida por Óscar Ferrairó. Todos los detalles los han trabajado ellos. Este año hemos cambiado totalmente la estructura porque antes se daban los premios por asociaciones, este año se ha querido abrir los premios y hacerlos de una fomra más objetiva, con un jurado que ha sido la misma comisión y que se ha dividido en cinco categorías diferentes. Así se ha premiado cosas mucho más concretas pero más que merecidos y que se ha dividido en cinco galardones diferentes: Premio a la promoción comarcal e internacionalización, premio  la trayectoria y excelencia empresarial, Premio a la innovación, Premio a la empresa socialmente comprometida y premio a la pyme proyecto emprendedor.
Además mantenemos el premio que otorga la Escuela Politécnica Superior de Gandia a la empresa colaboradora y este año se ha entregado también un premio por parte de Las Provincias para conmemorar los 20 años de la edición comarcal.

Este año han vuelto los premios a Oliva
Sí, nosotros estamos muy agradecidos a toda la corporación municipal de Oliva, especialmente a su alcalde David Gonzáles y a las tres asociaciones, ACCO, Gastroliva, y Asociación de empresas del polígono El Brosquil, que se han volcado para que la gala esté en esta ciudad y que además contribuyen a que FAES pueda ser una realidad en el sur de la comarca. Somos una federación con claro espíritu comarcal y la verdad es que venir a Oliva siempre es un placer, pero cuando nos ayudan tanto es mucho más gratificante.