Carlos Expósito, gerente de L’Ibèric de Gandia


Viernes, 30 de Diciembre de 2016

 
Carlos Expósito, gerente de L’Ibèric de Gandia
“Hoy en día casi todo el mundo se puede permitir un buen jamón”
Acaba de celebrar su quinto aniversario en Gandia, un proyecto de negocio que nació con mucha ilusión y que ahora renueva al cumplir cinco años. Asegura que el negocio ha crecido de forma satisfactoria ya que cuenta en estos momentos con una plantilla estable de trabajadores que duplica a la inicial y existen proyectos de ampliación próximamente.
Vísperas de Navidad L’Ibèric de Gandia cumple cinco años. ¿Cómo han pasado esos cinco primeros años de vida de vuestro establecimiento?
La verdad es que el tiempo ha pasado muy rápido y estamos muy contentos porque la evolución ha sido muy positiva. Piensa que tenemos un local de sólo 70 metros cuadrados y empezamos con tres trabajadores pero ahora mismo tenemos ya cinco trabajadores fijos en plantilla. Eso hace que podamos visualizar que la evolución ha sido positiva y por tanto estamos muy satisfechos.

¿Ha sido lo que vosotros esperabais cuando hace cinco años os embarcasteis en esta aventura empresarial?
En algunos aspectos sí, en otros, evidentemente no porque somos muy exigentes y especialmente yo perfeccionista y siempre piensas que puedes llegar un puntito más lejos, que puedes ofrecer más, que puedes conseguir satisfacer más al cliente y eso nos deja una ambición por seguir mejorando día a día, por llegar a esa parte de público al que aún no llegamos, pero creo que en el balance final, y sobre todo haciendo una retrospectiva de estos cinco años, sí se asemeja mucho a lo que esperábamos al abrir.

A lo largo de estos cinco años habéis evolucionado vosotros o lo ha hecho vuestra clientela
Creo que ha sido más un camino paralelo. Mira, nosotros tenemos un producto muy específico que admite pocos cambios, es más una evolución hacia la educación en el paladar y los gustos de nuestros clientes. Piensa que nosotros damos a conocer un producto, les enseñamos o educamos en la manera de conocer un producto que no se conoce y creo que al evolucionar nosotros en el producto, también lo hacen nuestros clientes. Ha sido más una evolución conjunta.

¿Ha cambiado mucho vuestra clientela en estos cinco años?
Lo cierto es que no, porque continuamos con los mismos clientes con los que empezamos y a esa clientela, día a día y año a año se ha ido incorporando más gente. Nuevos clientes que también se convierten en una clientela fija, porque he de reconocer que tenemos la suerte de que el que viene repite. Eso es muy positivo y es una auténtica suerte porque al final crear un grupo de interacción entre trabajadores y clientes que genera un ambiente muy acogedor y confortable

Y porque eso también te ayuda a ver cuál es la evolución de tu producto
Más que la evolución en sí, porque eso te genera la confianza suficiente con el cliente como para proponerle productos nuevos, apuestas más arriesgadas, con la seguridad de que, gracias a la complicidad que se genera entre todos, van a ser sinceros a la hora de comentarte si un producto les gusta más o menos, si las combinaciones que les propones les gustan o si prefieren otro tipo de producto distinto. Realmente es muy estimulante y gratificante poder tener esa relación con nuestros clientes.

¿Se pueden probar cosas nuevas en un establecimiento dedicado al jamón?
Claro, pero porque no solo ofrecemos jamón. También ofrecemos otros productos ibéricos y además estamos introduciéndonos en el mundo de los quesos internacionales. Traemos quesos ingleses, italianos, de varias nacionalidades que no suelen ser habituales aquí y esa complicidad de la que hablábamos antes nos ayuda a que podamos probar con esos productos y arriesgarnos más a la hora de traer determinadas “rarezas”, sabiendo que nuestros clientes si al probarlo no les gusta nos lo va a decir directamente y así nosotros podemos traer otras propuestas.

Por cierto, ¿Cómo estáis afrontando las fiestas navideñas?
La verdad es que con muchísimo trabajo. Para nosotros estas fechas son como nuestro particular agosto. Ahora es cuando a todo el mundo le apetece tener un platito de jamón en casa y tanto para el día 24 como para el 31 o todas las Navidades, por lo que también vendemos muchos jamones. Piensa que tenemos siempre abiertos y dispuestos para la venta al corte 7 tipos de jamones diferentes, además de embutidos y quesos, que es nuestra apuesta más atrevida.

¿Lo que más os demandan es jamón?
Sí, sin lugar a dudas, sobre todo porque piensa que tenemos una gran variedad y con unas posibilidades de precio que se hacen asequibles a prácticamente todo el mundo. Eso sin contar que el jamón te lo puedes tomar aquí en un platito o un bocadillo, pero te lo puedes llevar al peso, entero, en bandejas o deshuesado y envasado al vacío. Vamos, que nos adapatamos al gusto de todos y esos hace que también tengamos un espectro muy amplio de clientes.

¿Cuál es el que nos recomiendas?
PAra estas fechas, yo creo que un jamón de bellota de Guijuelo, del valle de los pedroches es un jamón especial y por tanto ideal para estas fechas. Pero no solo te recomiendo el jamón, mira, ahora mismo te puedes llevar un queso italiano muy especial, es un queso de fosa que se hace bajo tierra, a 10 metros en un trapo de algodón durante tres meses. Cuando sale es un queso duro, pero tiene todo el aroma de la tierra, de las trufas y la verdades que es muy especial. Tienes italianos, parmesanos, lomo, presa, chorizo, salchichón, muchos productos y la verdad es que tenemos mucha variedad y muchos pedidos. Piensa que el pasado 24 de diciembre mi compañero y yo empezamos a trabajar a las 4 de la mañana para poder servir todas las bandejas que teníamos encargadas y aunque fue un trabajo duro, también muy satisfactorio porque sabes que por la noche muchas casas abren la cena o al día siguiente la comida con tus productos.

Esto lo pensáis repetir en Noche Vieja
Sí, aunque la demanda es menor y también diferente, pero lo cierto es que en fechas señaladas tenemos muchos pedidos y como tenemos una buena despensa, siempre podemos servir al cliente cuando viene a pedirnos una bandeja, un jamón o lo que sea.

Por cierto, cómo se vive la Navidad en un establecimiento como el vuestro, tan céntrico?
Si te digo la verdad, creo que el lugar es fenomenal, pero que no se están aprovechando las oportunidades. Mira, hace unas semanas se cerro el centro al tráfico, y creo que la idea es buena, pero lo cierto es que no estuvo acompañada por ninguna iniciativa y eso en lugar de ser positivo fue más bien negativo y bastante caótico. Yo estoy a favor de que se cierre el centro los fines de semana, pero siempre y cuando se organicen actividades, no podemos cerrar y olvidarnos de lo demás. HAce falta una buena previsión, una buena programación. Mira, ahora con la Navidad y sobre todo con el retraso en la ornamentación navideña, no ha habido mucho ambiente hasta el final. Se podía haber organizado algún mercadillo navideño con casetas en el paseo, pero en grande, no solo cuatro casetas un fin de semana. Piensa que la Navidad es para los niños y ellos son los que mueven la familia. Echo de menos ese tipo de acciones comerciales.

Cumplis cinco años, acabamos el 2016, ¿qué le pides al próximo año?
La verdad es que lo único que le pido es quedarnos como estamos. Hemos formado una plantilla muy estable, el equipo que he formado es muy profesional y estoy muy contento con ellos y creo que los clientes encuentran aquí lo que buscan. Así que quedarnos como estamos es un buen deseo para 2017. Lo único que sí echo de menos es 20 metros más de local, porque tenemos el espacio más que justo, pero bueno. Creo que los clientes que nos conocen, aunque a veces están apretados, saben que vale la pena y los que no nos conocen, espero que ahora encuentren la excusa perfecta para acercarse y conocernos.