Lorena Milvaques, vicealcaldesa de Gandia


Viernes, 7 de Julio de 2017

 
Lorena Milvaques, vicealcaldesa de Gandia
`Durante dos años no hemos podido ver más que números, ahora queremos ver modelo de ciudad´
Se cumplen dos años de legislatura y por tanto dos años de socios de gobierno en Gandia entre PSOE y Mes Gandia apoyados por Ciudadanos. En este “matrimonio” entre PSOE y Mes Gandia, Lorena Milvaques se mostraba muy esquiva y desconfiada a principio de legislatura y aseguraba que iba a estar muy pendiente para que el pacto se cumpliera. Pasados dos años parece que las cosas han cambiado, el clima de confianza entre los dos socios de gobierno es casi total y excepto por algunos desencuentros, sobre todo en materia urbanística, parece que todo funciona como estaba previsto. Es el momento por tanto de hacer valoraciones y hemos invitado a la líder de Mes Gandia, Lorena Milvaques a que nos cuente cómo han pasado estos dos primeros años y las previsiones que tiene para el resto de legislatura.
¿Cómo ha vivido estos dos primeros años?
La verdad es que han sido dos años complicados, han sido dos años de tomar decisiones muy duras, muy complicadas, de encontrarnos una situación mucho peor de lo que pensábamos en las arcas municipales y una situación que nos ha obligado a tomar una serie de decisiones que no queríamos porque no nos gustaban, pero también han sido dos años valientes, de políticas honestas de los gobernantes de esta ciudad. De todos los concejales que han tenido claro que nuestro objetivo primordial era el de sanear el Ayuntamiento de Gandia y en eso estamos trabajando. Ha sido como una carrera, una carrera de velocidad de dos años y también de fondo y ahora ya podemos decir que en el ecuador de la legislatura ya tenemos solucionados, si no todos, sí la mayor parte de nuestros problemas, por lo que podemos empezar a plantearnos hacer otro tipo de políticas, las políticas verdaderas que generan oportunidades reales para los ciudadanos.

¿La política económica ha sido la más complicada?
Sí, ha sido la más complicada porque nos esperábamos unas cosas, nos encontramos muchas más de las esperadas y de hecho todavía nos llegan sorpresas en forma de deudas y facturas. Había muchísima deuda comercial y fundamentalmente a proveedores que ascendía a cerca de 80 millones de euros, que se dice pronto pero que es mucho dinero, sobre todo porque afecta a pequeñas y medianas empresas que se ahogan con esas deudas. Además teníamos cerca de 300 millones de deuda financiera por solucionar lo que se traducía en continuos embargos, sentencias judiciales por impagos, etc. Han sido dos años de poner cordura en todo esto, con la ayuda del Ministerio hemos podido poner fin a esto, sin el Ministerio habría sido imposible y con políticas duras para la ciudadanía, pero esperamos poder rebajar esas medidas tan duras impuestas a los ciudadanos de forma inmediata.

Eso no quiere decir que hayamos acabado con la deuda
No, no hemos acabado con la deuda. Todos saben que se ha hecho un plan de ajuste hasta 2032 porque hay que absorber la deuda financiera a largo plazo y con la refinanciación de la misma gracias a las negociaciones con los bancos. Lo que más nos preocupaba, más allá de la deuda financiera era la deuda comercial, porque la cuestión bancaria se podía alargar y son bancos, pero la deuda a proveedores no se podía alargar más, ni demorar ni prorrogar, porque son personas y nuestra prioridad era pagarles, además porque entendemos que la forma de generar economía es mostrar solvencia y propiciando que las pequeñas y medianas empresas sean solventes, y no lo pueden hacer si les debes 80 millones de euros. No hemos acabado con toda esa deuda pero sí la hemos dejado en unos 5 millones de euros que esperamos poder cubrir a finales de legislatura. Y eso ha sido gracias al esfuerzo de todos, porque hemos controlado el gasto, no hemos gastado para poder generar superávit y así dedicarlo a pagar a los proveedores y eso genera mucho desgaste.

En cuanto a temas más ideológicas o políticas, usted es líder de una coalición de partidos que a su vez se ha unido a otros partidos para conformar una coalición electoral denominada Més Gandia que a su vez se une a PSOE para poder gobernar, ¿cómo se vive esa situación en el día a día sobre todo cuando tienen ustedes constantemente pendiendo sobre su cabeza la crisis y ruptura en Mes Gandia y la moción de censura de Ciudadanos?
¡Pues imagínese! Hablando en serio, todos saben que yo formo parte de Compromís, que vengo de una tradición asamblearia y por tanto el diálogo y el consenso forma parte de mi ADN. Soy dialogante, muy dialogante, me gusta hablar, discutir, convencer y que me convenzan, porque una no tiene siempre la razón y está bien que nos lo hagan ver. Eso creo que es lo que se ha impuesto en el gobierno actual y creo que eso es bueno. Esto no quiere decir que uno dice lo que hay que hacer y el resto lo acata porque no tiene mayoría suficiente para rebatirlo.  Este gobierno está obligado a entenderse y a hacerlo mediante el diálogo, lo que significa que todas las decisiones se toman tras pasar por una o varias mesas en las que hay sentadas personas de diferentes formas de sentir y por tanto la decisión final es más ajustada a lo que quiere la mayoría. Eso tiene su parte positiva, nadie te impone, y su parte negativa, las decisiones se tarda mucho más en poder tomarlas.

Me imagino que esto ocurre con su socio de gobierno, pero este gobierno ha de contar con el apoyo de Ciudadanos, y nos decía el Sr. Palmer que con el PSOE muy bien pero que con Mes Gandia todo está bien cuando se habla de gestión, pero cuando ustedes hablan o actúan en función a su ideología, la distancia y ruptura es palpable
¡Claro, y yo muy contenta que se vea claramente el distanciamiento ideológico nuestro con Ciudadanos y el Sr. Palmer! Es cierto, en la gestión municipal no tenemos ningún problema porque estamos por llevar a cabo una gestión honesta y transparente y por eso el Sr. Palmer está de acuerdo, pero claro, ideológicamente estamos a años luz el Sr. Palmer y ciudadanos y nosotros, que somos un partido de izquierdas y eso hace que veamos el mundo y Gandia de forma muy diferentes. Desde cómo entendemos el trabajo, la ciudad, la religión y muchas cosas más, casi todas las cosas diría yo, pero somos capaces de ponernos de acuerdo en la gestión dejando a un lado la ideología, aunque en la gestión también hay ideología.

Claro, porque hay acciones que usted las ve como normales y hay quien las entiende como provocación, como por ejemplo que usted el año pasado pintara los pasos de cebra con el arco iris y este año los bancos de delante de la Colegiata
No son los de la Colegiata, son los de la plaza Mayor, es decir, la plaza del pueblo, de todos y todas y mire, hemos tenido el respeto de no pintar los cuatro sino pintar sólo dos. Mire, aquí lo que manda es el respeto y la normalidad. Aquí no manda nadie en concreto, hay que trabajar la normalidad y vivir con normalidad. A mí me encanta que se hable de los bancos pintados porque así se habla de diversidad y cuando se habla de diversidad se saca a la calle, se deja de tener las cosas escondidas en un cajón y eso lo impregna todo de normalidad.

Vaya, que no ha sido una casualidad
No, pero tampoco es una provocación como lo han interpretado algunos, es una cuestión de normalización.

Dentro de la normalización, al inicio de la legislatura usted se nos presenta como algo muy raro que es vice alcaldesa y además nos habla de un pacto con el PSOE desde la desconfianza
Sí, porque nosotros veníamos de una serie de relaciones con el PSOE en otras legislaturas con pactos de gobierno y coaliciones de gobierno para gobernar esta ciudad y en aquella época eso nos hizo sufrir mucho las políticas de los socialistas para que en la legislatura siguiente, ni siquiera se plantearan pactar con nosotros y lo hicieran con otro partido ninguneándonos, cuando no nos había ido mal juntos. Pero ahora tenemos otros actores y aunque es cierto que íbamos al principio con mucha precaución, pero ahora he de decir que estamos trabajando bien, con discrepancias porque ideológicamente tenemos también diferencias, menos que con Ciudadanos, pero tenemos y lo bueno es que pese a todo, somos capaces de sentarnos en una mesa y abordar y discutir los temas que sean hasta llegar a un consenso y una forma de actuación en Gandia. Y este gobierno tiene una cosa muy buena y es el hecho de que en algunos momentos y asuntos concretos hemos podido mantener.

¿Ha desaparecido por tanto esa desconfianza inicial que usted mostró hacia sus socios de gobierno?
Todos recuerdan que yo en el acto de investidura, en mi discurso dije que no me iba a temblar la mano para hacer aquello que fuera necesario para cumplir con el acuerdo de gobernabilidad y por el bien de la ciudad y también ha sido clara nuestra postura en temas sensibles como el del agua o los polígonos comerciales y Sanxo Llop, pero eso mismo es una muestra de la forma de trabajar y sí, he de reconocer que ha desaparecido la desconfianza y es más, pese a esa independencia, con la alcaldesa Diana y su grupo de concejales estamos trabajando bien porque lo hacemos desde la lealtad y el esfuerzo por reconducir la situación de Gandia.

Esos posicionamientos diferentes en esos temas que nos comenta han generado en varias ocasiones rumores de ruptura o crisis en el gobierno y en el propio Mes Gandia
Sí, pero porque la gente no está acostumbrada a que dentro de las diferentes formaciones o partidos haya una única visión y en nuestro caso no es así. Somos además un grupo coherente y por esa propia coherencia no podemos ni queremos imponer ni que nos impongan un voto o una opinión. Nuestro posicionamiento en temas como el de Sanxo Llop es diferente al del PSOE de partida y por coherencia política y personal, nosotros no podemos, ni debemos ni queremos plegarnos a una postura única ni uniforme, lo que no significa que no seamos capaces de dialogar, llegar a acuerdos y sobre todo gestionar de forma responsable para Gandia.

Sra. Milvaques, quedan dos años por delante, ¿y ahora qué?
Nos quedan dos años y creo que ahora es el momento de impregnar la ciudad de modelo de gestión. Hasta ahora lo hemos ido impregnando porque la acción diaria al final también genera modelo de ciudad, el problema es que estábamos inmersos en soluciones más drásticas económicamente hablando. Hasta ahora no veíamos más que números, o modelo de ciudad basado en números. Ahora sí estamos en un momento en el que hay que hablar de modelo de ciudad. Hablaremos más de economía verde, no solo tenemos que hablar de turismo. El turismo es importante pero tenemos otros polos de atracción y generación de economía que son diferentes como esa Gandia verde, acabar la anilla verde de la ciudad, el plan de sombras que se está trabajando, los bancos de tierra. Tenemos que continuar diseñando la ciudad trabajando en las zonas degradadas para que la ciudad sea más amable, más agradable para vivir en ella. No va a haber grandes obras, porque no tenemos economía para soportarlas y porque estamos plenamente convencidos que las grandes obras no generan economía pero sí lo hace tener una ciudad que sea amable, generadora de oportunidades desde las pequeñas cosas y evidentemente, desde mi departamento vamos a seguir trabajando en la transversalidad para que la igualdad sea una cosa de todos los departamentos, y creo que estamos avanzando mucho en esa línea trabajando la igualdad y la diversidad.
Me doy por satisfecha si este Ayuntamiento asume definitivamente que la igualdad y la diversidad son nuestras realidades y han de estar presentes siempre. Gandia es rica desde la diversidad porque se trata de respetar a todos y eso cada vez más, nos enriquece.