Miguel Ángel Zacarés, Maribel Codina, Sonia Aguado y Adrián Calvillo


Viernes, 29 de Diciembre de 2017

 
Miguel Ángel Zacarés, Maribel Codina, Sonia Aguado y Adrián Calvillo
“Queremos crear una serpiente multicolor contra el cáncer con bicicletas solidarias”
Se trata de un reto, casi una locura que nace de la experiencia personal de las personas afectadas por el Cáncer que además de tener que luchar con la enfermedad, tienen que encontrar fórmulas para integrarse en la sociedad, con su grupo de iguales y sobre todo, encontrar un aliciente para aquellos enfermos, jóvenes sobre todo, para el día a día. Adrián y Miguel Ángel son el alma de este proyecto que ya cuenta con adhesiones desde multitud de lugares de España.
¿Maribel, como presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer, cómo se gesta esta idea?
Hace tiempo que hablé con Miguel Ángel para pedirle que cuando se sintiera con algo de fuerzas se acercara a las oficinas para echarnos una mano y justo un tiempo después vino Sonia a contarnos cómo estaba Adrián y pedirnos ayuda. Miguel Ángel fue a ver a Adrián y se generó entre ellos una química impresionante que ha hecho que busquen actividades para realizar y que también quieran que de ese cambio de actitud se beneficien otras personas.

Sonia, ¿cómo surge el acercarte a las oficinas y hablar con Maribel?
Yo ya había hablado con Maribel desde que a Adrián le detectaron la enfermedad y ella en una ocasión me comentó las ideas que tenía Miguel Ángel, así que una tarde me acerqué a las oficinas y hablé con él. Adrián no se encontraba bien esos días, así que fue Miguel Ángel quien se acercó a casa a hablar con Adrián y desde ese momento todo ha cambiado. De no tener ganas de hacer nada a ser otra vez un niño activo, con ilusiones y con ganas de hacer cosas. Le ha dado un brillo a Adrián y unas energías que son increíbles y están imparables los dos.

Miguel Ángel, cuéntanos, ¿qué has hecho?
Yo creo que la gente está equivocada, porque lo que he hecho ha sido ayudarme a mi mismo. Yo estaba hundido porque cuando te dan el diagnóstico es un mazazo terrible y aunque visto desde fuera estoy en una situación envidiable, porque a mi edad estoy completamente jubilado y con todo el tiempo del mundo, pero estaba en casa fastidiado, no quería ver a nadie y todo eran lloros. Yo soy muy creyente y creo que eso me ha ayudado mucho porque un día decidí que mi situación tenía que cambiar y desde entonces, he descubierto que das un centímetro y recibes un tráiler de amor, de alegría, de ganas de vivir. De repente me encuentro con una energía brutal, dándome a los demás y en ese momento viene Sonia, me fui a ver a Adri y le debí apretar el botón de reset porque al día siguiente me envía un mensaje diciéndome “me has dado ganas de vivir” y él que era moreno, se ha hecho rubio y se genera entre nosotros una energía que nos retroalimenta a los dos y que hace que tengamos ganas de todo.

Adrián, ¿cómo surge todo esto?
Un día vino Miguel Ángel a casa, yo estaba en ese momento hundido, con 15 años me detectan un cáncer y se te acaba el mundo. No puedes hacer tu vida normal, no puedes ir al instituto, no puede jugar con tus amigos, no puedes salir con ellos. Todo se concentra en ver cómo salen las analíticas, cómo tienes las defensas y además no dependen las cosas solo de ti. Por ejemplo, no puedes ir al instituto, aunque tu te encuentres bien, porque puede haber algún compañero constipado y tú no te puedes permitir el lujo de contagiarte.

Claro, con el diagnóstico tu vida cambia
Sí, empiezan a preocuparte cosas que no te habías planteado nunca, te haces experto en temas médicos que no había oído nombrar hasta ese momento y te obligan a dejar de ser niño porque no puedes hacer las cosas normales que hace un chaval de tu edad.
Pero en ese momento llega Miguel Ángel, y empieza a hablar conmigo y me recuerda mucho a mi abuelo, porque es igual de dicharachero que él, muy cariñoso, muy buena persona, todo el mundo lo quiere, como a mi abuelo y en ese momento me hace pensar en lo que me cuenta y me doy cuenta que tiene razón.

¿Qué es lo que te propone?
La verdad es que lo que me propuso fue dejar de pensar un poco en mí para pensar en otras personas que están atravesando la misma situación. Hacer que piensen en otras cosas, proponerles salir, hacer ejercicio, siempre claro, dentro de las posibilidades de cada uno. Fundamentalmente, no perder el contacto con la sociedad.

¿Miguel Ángel, vuestro principal problema es la falta de ganas?
No, la verdad es que no. Es cierto que todos pasamos por el momento de shock y de autocompasión, pero luego te das cuenta que tienes que seguir adelante y en ese momento lo que te fallan no son las ganas, sino las fuerzas. Yo era motero y un día le dije a mi mujer, voy a vender la moto y a comprarme una bici. Le acoplé dos motores porque no tenía fuerzas casi ni para caminar. Pero el compañero de Ciclos Benavent, que nos está ayudando también, me acopló los motores, me adaptó la bici y así empecé. Desde ese momento, cada vez que voy a las revisiones, cuando los marcadores no salen bien y los médicos me dicen que la cosa va mal, yo les digo que se equivocan, que tengo muchas cosas que hacer, que no tengo tiempo de morirme. Cuando vi a Adri en casa que no tenía ganas de salir de su cuarto, le dije “tienes que salir, voy a conseguir una bici para ti para que podamos salir juntos y para que puedas recorrer conmigo la Safor” y así empezamos, en ese momento no sabía cómo lo iba a conseguir pero ahí estamos

Pero no te has quedado en una bicicleta
No, claro, esto es como todo, hay que ir paso a paso. Nuestro objetivo inicial es conseguir 10 bicicletas porque queremos hacer la serpiente multicolor contra el cáncer. Cuando le propuse el proyecto a Adrián me comentó que había más niños como él y que estaría bien animarles a salir de casa. Así que la idea es que cada uno tenga su bicicleta adaptada a las necesidades de cada uno y todas tienen en común que pedaleas mientras tengas fuerzas, y cuando no puedas, le das al gatillo y se pone en marcha el motor que te permite seguir en el grupo.

¿Adrián, dónde pensáis ir con las bicis?
En eso también contamos mucho con la experiencia de Miguel Ángel, porque como él ha hecho ciclo cross, conoce muchos lugares de la Safor que tienen diferentes dificultades, porque piensa que nosotros no tenemos experiencia o no tenemos fuerza y las cosas hay que tomarlas con calma. Lo importante no es dónde iremos, sino que iremos y nos beneficiaremos de las endorfinas que genera hacer deporte, del sol, del aire, del yodo del mar y sobre todo, que nos sentiremos capaces de hacer algo tan normal como salir a la calle, pasear o ir en bici.

¿Por qué es importante este proyecto Miguel Ángel?

Por muchos motivos, porque lo que pretendemos es ayudar a la gente a sentirse lo más normal posible. Todos los especialistas coinciden en que en la lucha contra el Cáncer el espíritu de lucha, el plantar cara es fundamental y yo soy un ejemplo vivo de que es así. Hay que fomentar la ilusión, hay que conseguir que los enfermos vuelvan a tener las ganas, la voluntad, vuelvan a tener luz.

Este proyecto se inició como algo casero pero ahora mismo está rompiendo fronteras
Sí, la verdad es que necesitamos 21.000 euros, porque son bicicletas adaptadas, no se trata solo de poner un motor, hay que hacer adaptaciones personalizadas. Al principio nos movimos via WhatsApp y en los primeros cinco día ya teníamos recaudados casi mil euros. La primera bicicleta nos la ha prometido el concejal de Servicios Sociales de Gandia, Nahuel González y le estamos muy agradecidos, pero necesitamos más bicicletas y por eso hemos abierto una cuenta corriente para que la gente haga sus donaciones en RURALVIA ES05-3159-0044-5522-4702-8927. La verdad es que al ponerlo en las redes, el proyecto se ha ido publicitando y hemos recibido donaciones de Oviedo, de Andalucía, de Madrid y esperamos que se sumen más personas de toda España.

¿Maribel, cómo se involucra la Asociación Española contra el Cáncer?
La verdad es que cuando conocimos la iniciativa y la idea de Miguel Ángel, nos pareció muy buena y lo primero que hicimos fue contactar con la dirección Provincia, porque nosotros no hacemos nada sin que ellos lo supervisen y aprueben y les ha parecido genial, hasta el punto que están pensando en poner en marcha proyectos similares en otras provincias.

¿Miguel Ángel, esperabais una respuesta tan positiva?
La verdad es que no, piensa que nos está llegando dinero de toda España, pero además se ha puesto en contacto con nosotros la productora de El Hormiguero, que les está interesando el proyecto y si se hicieran eco, la repercusión se multiplicaría, con lo que supongo que llegaríamos a más público y a más recaudaciones.

Adrián, ¿qué es lo que más te gusta de este proyecto?
Lo que más me gusta es que se trata de ayudar a los demás, de hacer feliz a la gente, porque no me gustaría que se vieran en la situación en la que yo me he visto. Había días en los que no me quería levantar de la cama, no tenía ánimos y ahora lo que quiero es animar a la gente a salir, que tengan una motivación para salir de casa, porque un día en casa, sin otra cosa que hacer que darle vueltas a la cabeza, hace que el día se haga muy largo y además piensas siempre cosas malas, lo que hace que todavía tengas peor día.

Otra de las cosas que más me gustan es que cuando Miguel Ángel me lo propuso, no pensé que esto fuera a tener la repercusión y la respuesta que está teniendo y eso hace que cada vez me plantee la importancia de ayudar a los demás.

Creo que no os habéis quedado solo con esta idea
No, ya estamos pensando en más proyectos, paseando con mi mujer hace unos días, vimos unos huertos que resultan que son huertos sociales y hemos pedido al departamento que nos cedan uno para que los niños puedan salir al aire libre, plantar sus plantas, preocuparse por el crecimiento de sus cultivos en lugar de por sus marcadores tumorales. Esperamos que se nos conceda porque sería un proyecto muy chulo.