Sara Sanvíctor, Fallera Mayor de Gandia 2018


Miércoles, 14 de Marzo de 2018

 
Sara Sanvíctor, Fallera Mayor de Gandia 2018
`Estoy viviendo las fallas con la máxima intensidad posible´
¿Cómo acaba una chica de l´Olleria siendo la Fallera Mayor de Gandia?
Por la vida. Allí es cierto que la fiesta que se vive con intensidad y en la que yo también participo son los Moros, pero las fallas no se viven. A mí la vida me trajo a Gandia, me hizo involucrarme en mi falla, en la fiesta y la verdad es que la vivo con intensidad. Lo he hecho dentro de mi comisión hasta llegar a Reina de la Falla, también con la Corte de la que formé parte y ahora cumplo mi sueño fallero.

Sara, ¿cómo estás viviendo este año?
Estoy viviéndolo con mucha ilusión y mucha alegría y sobre todo disfrutando de cada momento porque en nada ya estamos en fallas y ya se acaba.

Estamos llegando a lo más importante, lo más intenso, pero has vivido muchos actos ya
Sí, la verdad es que ser Fallera Mayor de Gandia te ocupa todos los días del año, tanto los fines de semana como entre semana. Siempre se dice, pero no se suele tener clara la dimensión de lo que es una agenda de Fallera Mayor de Gandia. Eso a veces complica compaginar el cargo con tu vida “normal”, pero la verdad es que yo lo he llevado muy bien y espero ansiosa los días que vienen.

¿Cuando te propusieron ser Fallera Mayor de Gandia pensabas que era esto que estás viviendo?
Sí, la verdad es que como he tenido muchas amigas que han sido Falleras Mayores, pues sus opiniones y lo que he vivido ha sido muy parecido.

¿Qué es lo que más destacas de este año?
Es muy complicado destacar algo porque todo ha sido especial y ha jugado su papel en este año, pero si me tengo que quedar con un acto, sin duda con la Crida y por lo demás, me quedo con las emociones que he vivido y las nuevas amistades que he hecho.

Has tenido la oportunidad de hacer nuevas amistades, una muy especial la de Nuria, ¿cómo es?
Es una relación muy especial, va mucho más allá de la amistad, somos como hermanas. Nos vemos mucho, en los actos oficiales pero también fuera de ellos, quedamos para tomarnos algo o comer, somos confidentes porque ella me cuenta sus secretos y yo le cuento los míos. Es como descubrir de repente que tienes una nueva hermana pequeña.

Durante este año has sido centro de todas las miradas, ¿se acostumbra una a esa situación?
La verdad es que no creo que te acostumbres, sí lo esperas cuando estás en un acto oficial y es bastante normal, pero de repente descubres que estás en la calle o en un establecimiento y te están mirando y te preguntas ¿por qué me miran? Y claro, ser Fallera Mayor es en todo momento.

De los actos que quedan, ¿Cuál esperas con más ilusión?
Es difícil, los espero todos, quiero vivirlos todos con intensidad, pero creo que el que va a ser diferente, porque no lo puedes vivir si no eres Fallera Mayor es el del bautizo. Además, ya conozco a mi ahijada, Altea y su familia y son encantadores todos

¿Eres fallera de peineta y tacones o de blusón?
La verdad es que soy fallera de todo, de trabajar en el casal, de desfilar, de ponerme el blusón, pero eso sí, pienso que tenemos pocos días para disfrutar de nuestra fiesta y por eso me gusta disfrutar de día, soy más de madrugar que de trasnochar, aunque la fiesta de la noche también me gusta. Creo que tenemos que vivir las fallas de día.