El monte se quema


Antes, tratando ya de sensibilizarnos con el problema, un eslogan nos decía: "Cuando un monte se quema, algo tuyo se quema". Pero cayó en desuso y en el olvido.




 

El monte se quema

Los montes se siguen quemando y parece ser que es como un elemento anexo al verano. No hay verano sin incendio y como otros muchos males se va aceptando.

Sí, se acepta sin más. Pero, de verdad ¿nos hemos parado a pensar que algo de nuestro futuro se va entre las llamas?

Desaparece la vegetación, la fauna, los pulmones que nos ayudan a regenerar el ambiente y la belleza (que también cuenta) que podamos disfrutar. Amén de otras muchas más ventajas.

La pregunta más frecuente que se oye en un incendio forestal es: ¿cómo ha sido? ¿provocado, intencionado o accidentalmente? Eso es importante para posteriores juicios.

Pero deberíamos preguntar: ¿cuánto se ha quemado? ¿y los animales? ¿Cómo será su recuperación?

Sin embargo, parece ser que esto no importa a muchos, sino a unos pocos, los demás en la inopia pensando que todavía quedan montes.

¡Lástima!