¡¡¡La tienda de los horrores!!!


La cuenta atrás ha comenzado. Nervios y más nervios, se acerca el momento más deseado por todo fashionista o que se precie de ello. La visita a Bread




 

¡¡¡La tienda de los horrores!!!

Absorto en mis pensamientos sobre lo que tengo que ver, a quién ver y dónde dejarme ver esta ocasión, salía de una gran superficie al volante de mi coche cuando delante de mí se cruzó un personaje (por llamarlo de alguna manera). ¡Era la Terremoto de Alcorcón...! ¿La Terremoto en Mislata? ¡Imposible! Así era. No era ella, era su doble: a las 5 de la tarde, pintada como una puerta, acompañada de quien perfectamente podría ser la "SouLoli" con conjuntos imposibles, destacando el encaje de poliéster mezclado con botines metalizados. Vamos, que iban perfectas para un videoclip de un grupo musical amigo mío, que son The O'jettes, para sutema "Idiosincrasia".

 

Tema aparte, mi reflexión es la siguiente: ¿os habéis dado cuenta de la de personajes que se mueven en una gran superficie un sábado por la tarde? Es como un desfile de lo que no se debe hacer a la hora del vestir y con la higiene personal. Todavía no se me ha borrado de la mente unos talones que, entre secos y ennegrecidos, se podían usar como ralladores de queso. Realmente no tenía nombre lo de esa chica, y ella se veía ideal... ¿Pero esta mujer no se ha dado cuenta de lo que tiene en los pies?

Ya no sólo esto; llegando esta época se acentúa más el problema hormonal de más de uno y de una, vamos que les canta el alerón que no veas. Yo no digo que usen perfumes Dior ni Chanel, pero de ahí a economizar agua y jabón de esa manera... hay un abismo.

 

Sigamos con esta pasarela improvisada donde poliéster y más poliéster es el rey de estas tardes de sábado en los grandes supermercados de las afueras. Donde estampados imposibles, aros multicolores en plástico (que me recuerdan a los aderezos de las famosas sevillanas de encima de los televisores) hacen las delicias de mas de una Belén Esteban venida a menos. ¡Os recuerdo que esto no es retro, es mal gusto!

 

Otro punto a destacar es la mezcla de chándal con zapatos. Sinceramente, que lo cantara Martirio tiempo atrás no quiere decir que haya que seguirlo al pie de la letra. Por favor, sed un poco consecuentes, que el buen gusto no está reñido con la economía, que con poco se puede ir muy bien. Y no hagamos que la mayoría de gente que vamos a estos sitios intentemos pasar de incógnito entre tanto modelazo fatal.

 

Bueno hasta aquí la reprimenda de esta semana.

 

Besos de alguien que vela por vuestro buen gusto.