El Fuego y el agua bautizan la Nit de Sant Joan


Noche mágica donde las haya, La Noche de San Juan representa una de las veladas más misteriosas del año.




 

El Fuego y el agua bautizan la Nit de Sant Joan

En esta fecha no faltan las leyendas fantásticas y sin duda la atmósfera se carga de un ambiente sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta. Es el momento propicio para sentir escalofríos, ilusionarnos, alucinar y narrara nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos.

 

Se trata de la noche que da entrada al día de la onomástica de San Juan, es decir, la noche del 23 al 24 de junio.

También es el día en que sucede el solsticio de verano en el hemisferio Norte y el solsticio de invierno en el sur.

 

En España son muy conocidas las hogueras de San Juan, que tienen lugar en la costa mediterránea y Galicia para celebrar dicho fenómeno astronómico. Con esta tradición originariamente se pretendía "dar más fuerza al sol", que a partir de esos días, iba haciéndose más ‘débil’ (los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno).

Las más conocidas son las Hogueras de San Juan de Alicante, aunque también son muy importantes las Fiestas de San Juan de Soria.

 

Actualmente, la tradición es la de reunirse con familiares y amigos en la playa o cerca de un río y encender una fogata. En esta noche se aprovecha para pedir los deseos que uno más ansia. El ritual perfecto para pedirlos sería el siguiente: a partir de las 22:00 horas escribiremos con lápiz en un papel blanco, sin renglones, lo que se desea en letras mayúsculas. Una vez escrito, nos posicionaremos delante de la Luna y diremos en voz alta siete veces: ‘Lunita de San Juan llena de poder, te digo mis deseos para que tú los cumplas’ (leer los deseos). Después, meteremos tres hojitas de laurel en el papel y, hecho un paquete nos dirigiremos a la fogata y lo echaremos a la misma hasta que se queme diciendo: ‘Lunita de San Juan, aquí te envío mis deseos. Contémplalos y cúmplelos. Que así sea’.

 

Después y justo en la medianoche, en las zonas costeras, también es tradicional pedir los mismos deseos saltando siete veces las olas. La festividad de San Juan (el único santo del que se celebra su nacimiento) y su amanecer es un instante mágico.