El gobierno municipal de Gandia incumple reiteradamente las promesas y los acuerdos plenarios.


No se cumple el acuerdo plenario de pagar los libros a los estudiantes, tampoco el compromiso de que las guarderías infantiles sean gratuitas, y además tampoco se convoca la comisión que en su día se anunció para estudiar la medida de la gratuidad, algo que los nacionalistas reclaman pleno tras pleno para recuperar la confianza de los ciudadanos en la administración, y sobre todo para garantizar una educación gratuita y universal conciliando también la vida familiar y laboral.




 

El gobierno municipal de Gandia incumple reiteradamente las promesas y los acuerdos plenarios.

 Así lo entiende al menos Josep Miquel Moya, quien ha comparecido públicamente en rueda de prensa para hablar sobre uno de los temas en los que la sociedad y los nacionalistas está más sensible, el tema de la educación.

Ya en la pasada legislatura, el consistorio aprobó una moción por unanimidad de todos los grupos políticos, en la que se solicitaba la gratuidad de la educación, incluyendo los libros de texto, a la Generalitat, asegurando que si no se hacía cargo el gobierno autonómico de este gasto, lo asumiría el gobierno local. Hoy, dos años después, el gobierno plantea el inicio del nuevo curso escolar sin cumplir este acuerdo plenario.

Los nacionalistas entienden que la medida, que supondría un coste de cerca de 800.000 euros, no quiere ser cumplida por parte del gobierno, ni del PSOE ni de la Plataforma, lo que sigue generando un clima de desconfianza para con los ciudadanos, que cada vez menos confían en los compromisos políticos y en las promesas de las administraciones. Pero además entienden que se trata de una falta de sensibilidad por parte del equipo de gobierno, que han buscado todo tipo de excusas para no cumplir este mandato plenario.

Esta reivindicación de gratuidad de escuelas infantiles y de libros de texto no es nueva, ya en anteriores ocasiones los nacionalistas han venido realizándolas, pero sin éxito, ya que el pasado año, cuando se volvía a incidir sobre el tema, el gobierno aseguraba que la proximidad de las elecciones locales y la falta de tiempo habían impedido poner en marcha la medida, pero que se iba a crear una comisión de seguimiento para garantizar esta gratuidad, algo que sigue sin cumplirse

Los nacionalistas no ven claro el cumplimiento de estas medidas que consideran fundamentales para hacer realidad una educación universal y la conciliación de la vida familiar y labora para gran cantidad de familias, pese a lo cual aseguran no van a tirar la toalla y seguirán exigiendo en cada pleno el cumplimiento de los acuerdos plenarios correspondientes