La huelga de transportistas afectó de forma seria a La Safor


Desde que el pasado lunes el sector de transportistas anunciara una huelga general en protesta por la subida del precio del carburante, la comarca de la Safor ha sucumbido también a la psicosis de las compras.




 

La huelga de transportistas afectó de forma seria a La Safor

Casi de forma inmediata vivimos las primeras colas en las estaciones de servicio y gasolineras, hasta el punto que ya en la tarde del lunes más de 17 gasolineras de la comarca habían agotado alguno de los productos.

 

Durante el resto de la semana los ciudadanos seguían sucumbiendo a la sensación de que existía una imperiosa necesidad de repostar combustible, lo que ha llevado a la mayoría de las gasolineras a agotar su suministro de todo tipo de combustible sin que existiera una previsión clara de reponer el producto hasta el mismo viernes gracias al acuerdo con el 80% de los transportistas.

 

Pero la huelga ha afectado a muchos sectores, no sólo a los propios transportistas que colapsaron de forma importante la N-332 circulando a 30km/h entre Denia y Oliva en la jornada del lunes durante buena parte del día, o con los piquetes que se han concentrado en puntos como los polígonos industriales, la carretera de Oliva o la rotonda de Beniflá.

 

También ha afectado de forma importante a otros sectores como el de la fruta y en concreto a los almacenes, que han tenido que cerrar algunos de los trunos a consecuencia de la imposibilidad de distribuir el producto, o a empresas constructoras, que a la crisis que sufre ha tenido que añadir la imposibilidad de seguir en muchos de los casos por la falta de material o incluso a los supermercados, grandes superficies y tiendas de alimentación que han visto cómo la excesiva demanda ha dejado muchas de sus estanterías sin productos como el pollo, los huevos o el arroz, además de los productos frescos como el pescado y algunas frutas y verduras.

 

Otra de las grandes afectadas por la huelga ha sido la empresa Dulcesol, que en la jornada del jueves se vió forzada a cerrar sus puertas ante la imposibilidad de seguir con la fabricación de productos por falta de la materia prima y sobre todo la imposibilidad de reparto de los productos unos productos que en la mayoría de los casos tienen una periodicidad muy limitada, lo que ha supuesto graves pérdidas a la empresa.

 

Por fortuna, no hemos tenido que lamentar incidentes graves con los piquetes durante estas tensas jornadas en la comarca de la Safor, pero lo cierto es que nos hemos visto mucho más afectados de lo que en un principio se preveía ni por parte de algunos de los sectores afectados ni por los propios usuarios. Ahora la situación, al cierre de esta edición, parece mucho más tranquilizadora, sobre todo porque con el acuerdo inicial, se ha desconvocado de forma mayoritaria la huelga y se anuncia la llegada de productos a las gasolineras y las estanterías para las próximas horas.