SIGLO XXI


Mal andan los tiempos como para no tener lo que ahora se llama "depresión" a cualquier incidente, conflicto, problema, dificultad. surgidos en la vía cotidiana de cada uno.




 

SIGLO XXI

Hace treinta años el remedio para superar un conflicto era superarlo por tus propios medios. Hoy cualquier conflicto se encuentra tipificado y solo puede ser resuelto mediante el remedio aplicado a ese conflicto y no a otro. Demasiado

complicado. Pero es el Siglo XXI.

 

Durante este verano han surgido noticias con una nota en común: el aumento de resolución de conflictos por la vía de la violencia. Ejemplos: Agresiones, peleas, conductores suicidas, abandonos, riñas tumultuarias, que ofrecen una imagen paupérrima y degradante de lo que el siglo XXI y sus remedios ha introducido en nuestra sociedad.

 

Baste leer las noticias del mes de agosto para darse cuenta que dos mil personas encabronadas, agresivas y peleonas no son la mejor imagen de la zona de ocio de Gandia. Tampoco lo es que doscientos jóvenes carguen contra los agentes de la autoridad, ni lo es que una persona se encuentre en coma por haber sido golpeado con un tronco de naranjo. La respuesta es rápida por quienes tienen a su cargo garantizar la seguridad: “ Se tomaran medidas”.

 

Toda resolución de conflictos sociales implica una normativa cada vez más limitativa respecto de lo que se puede o no hacer, sin embargo se invierte poco o nada en el restablecimiento de la convivencia pacifica.

Ejemplo: Cumplir con los limites de velocidad en ciudad, respetar la señalización, y no saltarse semáforos en rojo da como resultado que a uno se le insulte por quien no lo cumple mentando nuestra capacidad intelectual, en el caso mas suave, y a nuestras santas madres la mayoría de

las veces.

 

Estos dos últimos meses he visto algo inusual por las calle de Gandia: los que conducen bicicletas por las calzadas en sentido contrario a la marcha de los vehículos. Confió que estas líneas las lea quien tiene la responsabilidad de solucionarlo pues tal y como andan nuestros bolsillos y el precio del combustible……. si no se pone remedio: las bicicletas no serán para el verano sino para todo el año. Y lo que es inusual se convertirá en habitual y aceptado por todos. Esto también se incluye entre las “ventajas” del Siglo XXI.

 

Por cierto dentro de unos días se inaugura un nuevo año judicial, nos van a dar datos estadísticos, nos van a dar conferencias radiofónicas, televisivas y escritas que de nuevo pondrán de manifiesto la mal llamada ineficacia de nuestro sistema judicial. Todos se irán echando culpas, porque echar la culpa al otro es de lo más socorrido y lo más fácil.

 

Pero para mí la solución es sencilla: inversión de medios y personal. Sólo estamos en el Siglo XXI.