¿Huelga para el pueblo o contra el pueblo?


En una situación así se hace necesario criticar un poquito al gobierno. Y podemos empezar con ese juego de palabras, tentativa de neologismo, desafortunado e inadmisible que hizo la ministra.




 

¿Huelga para el pueblo o contra el pueblo?

Tal vez fuera para desviar nuestra atención hacia el género gramatical del léxico en español y que desatendiéramos otros asuntos como la no- aparición de Zapatero para aclararnos de una vez si hay o no hay crisis.

 

También hay que dar la cara cuando las cosas van mal (cada vez peor, por cierto), venía en el pack de la Moncloa. Rubalcaba sí que ha hablado y lo ha hecho en términos de contundencia e intolerancia. Por un momento, imagino a un ministro popular dando luz verde a la actuación policial con esa dureza, ya estarían comparándolo con políticas de gobierno de antaño, sin pararse a valorar que está siendo realmente eficaz (o eficaza). Y por lo que respecta al pueblo llano, hace unas semanas nos solidarizábamos, comprendíamos y respetábamos la huelga.

 

Pero la actitud de la mayoría está cambiando. Al intentar de una manera dictatorial y violenta imponer la voluntad de algunos, han destruido la esencia democrática, el grito constitucional reivindicativo que supone un paro de estas características.