Los propietarios de l'Aigua Blanca IV de Oliva denuncian los retrasos en las obras y la desatención del gobierno local


Los propietarios de la urbanización de l’Aigua blanca IV de Oliva han decidido quejarse ante los medios de comunicación sobre los problemas que vienen sufriendo con las obras de esta urbanización. Modificaciones constantes del proyecto inicial, un importante sobrecoste de la cantidad global inicial y ningún apoyo por parte de la administración local son las quejas más significativas entre el colectivo de vecinos.




 

Los propietarios de l'Aigua Blanca IV de Oliva denuncian los retrasos en las obras y la desatención del gobierno local

 

Los vecinos de la Urbanización de L’Aigua Blanca IV de Oliva denuncian que el proyecto se encuentra a un 5% de finalización y que sus obras llevan paralizadas desde hace más de un año. Además, el proyecto ha pasado por diversas modificaciones. Unas modificaciones que en muchos casos no se han llevado a término y que encima han supuesto para los propietarios un sobrecoste del 28% del presupuesto inicial.

 

“Este sobrecoste es fruto de errores en el planteamiento del proyecto ideado por el ayuntamiento de Oliva y que ahora tienen que pagar los propietarios”, comenta el representante técnico de los propietarios, Antonio Martínez.

 

Otra de las quejas de los propietarios es la desatención que el gobierno municipal está dando acerca de esta problemática. Los vecinos lamentan que el gobierno no les facilita la información necesaria. Martínez indicaba que a esta situación hay que añadirle un agravante: el proyecto de reparcelación no está escrito en el Registro de Propiedad y por este motivo, los vecinos no pueden disfrutar de sus parcelas ni tampoco han podido venderlas.

  

La situación actual es que el ayuntamiento ha anulado el último procedimiento administrativo para la aprobación de la última modificación del proyecto seis meses después de que saliese a la luz. Según comenta Martínez, lo que pretende ahora el consistorio olivense es presentar el proyecto a exposición pública. En el caso de que se aprobase esta última modificación, Martínez asegura que los vecinos están dispuestos a presentar un contencioso administrativo.