El plan de austeridad municipal propuesto por el gobierno de Gandia no convence a nadie


Ante las constantes voces de alarma que nos hablan de la crisis que se avecina, el gobierno municipal de Gandia, a instancias del PSOE y con el apoyo de la Plataforma, presenta una moción para promover la austeridad municipal.




 

El plan de austeridad municipal propuesto por el gobierno de Gandia no convence a nadie

A finales de la pasada semana, el alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, comparecía públicamente para comunicar a la ciudadanía la adhesión del PSOE local a la moción propuesta por el organismo Federal del partido y que consiste en una serie de medidas de austeridad económica para paliar la situación de crisis económica que se avecina.

 

Orengo insistía en su comparecencia en que Gandia es una ciudad con una buena economía municipal y por tanto no iba a notar tanto la crisis. Pese a ello, la moción se basaba en dos acciones fundamentales, por un lago congelar los sueldos de los concejales y del alcalde, y por otro, congelar y reducir el capítulo II del presupuesto, lo que sí afectaría no sólo al presupuesto de 2009, sino también al que en estos momentos se está ejecutando.

 

Según Orengo, la medida supondría ahorrar una importante cantidad de dinero, aún sin determinar, pero con el consentimiento y la aquiescencia de los técnicos municipales, quienes habrían estudiado en profundidad la medida. Rápidamente se producían las reacciones, la primera la de los socios de gobierno, que se apresuraron a asegurar que harían suya la moción y por tanto la apoyarían incondicionalmente en el próximo pleno.

 

La oposición opina

 

Diferente ha sido la respuesta de otros partidos políticos, como el BLOC, que pese a reconocer que van a apoyar la moción, consideran que se trata de una medida que pretende buscar de nuevo una medida propagandística más que una medida efectiva, ya que recordaba Moya, los sueldos de los concejales se subieron al inicio de la legislatura, junto con el capítulo de asesores y personal de confianza que ahora no se va a ver afectado por la medida. En conclusión, esta medida sólo reportará al consistorio el ahorro del IPC, o lo que es lo mismo, unos 72.000€ en tres años, mientras que si se eliminara la reciente subida, hablaríamos de cerca de un millón. Los nacionalistas aprovechaban para pedir al gobierno que se cree un marco regulador de la subida de salarios de los ediles y el personal de confianza o asesores.

 

Desde el PP se ha criticado de nuevo la política de propaganda del gobierno, ya que de nuevo se anuncian medidas excesivamente genéricas de las que no se detalla ningún aspecto. “No sabemos la reducción propuesta en el capítulo II ni en qué conceptos piensa el gobierno ahorrar” aseguraban los populares, lo que les hace pensar que de nuevo se trata de una política de autobombo que en realidad no va a suponer ni un ahorro real al municipio y sobre todo no se va a producir en aspectos prescindibles para la ciudadanía. Por eso van a presentar al próximo pleno una moción de sustitución a la socialista en la que sí se van a dar cifras concretas y acciones claras en las que el gobierno puede ahorrar de forma importante dando ejemplo de austeridad.

 

Desde fuera del consistorio, Els Verds han coincidido prácticamente con las críticas de los nacionalistas. No considera Peris que las medidas presentadas se traduzcan en un ahorro real, sobre todo si tenemos en cuenta que el gobierno acaba de gastarse, sin una clara justificación, más de la mitad del canon del agua pese a asegurar que su economía es buena. Por ello el ecologista insistía en dar su apoyo a CCOO cuando criticaban la carga que suponen los asesores en el consistorio y que son necesarias medidas reales y no de escaparate a la hora de plantear un plan de austeridad que motive a la ciudadanía.

 

Se pierden las formas

 

A lo largo de la semana, la portavoz socialista Liduvina Gil ha sido la encargada de contestar a las críticas, fundametando que el PP critica lo que su partido hace en otras ciudades como Valencia y al BLOC asegurando que si no estuviera de acuerdo con la medida no la apoyaría en el pleno y añadiendo que los portavoces de la oposición cobran lo mismo que los tenientes de alcalde y no tienen responsabilidades, lo que aún ha encendido más las críticas de la oposición.

 

Pero el jueves, el alcalde Orengo convocó una rueda de prensa para contestar personalmente a alguna de estas críticas y en esa respuesta, además de recordar al BLOC y a Peris que ellos habían estado en el gobierno hasta hace un año, aseguraba que su sueldo es público, el más bajo que recomienda la Federación de Municipios y que son 3.000 euros netos mensuales, con los que “El Sr. Torró no llegaría ni a mitad de mes”.

 

Estas declaraciones han sido duramente criticadas por los populares, sobre todo porque según ha asegurado Torró, su sueldo de edil está en torno a los 1.400€ y es público al igual que el del alcalde. Eso sí, “la diferencia es que yo he decidido dedicarme a la política tras conseguir mis objetivos profesionales y no como una primera actividad profesional. En el PP no creemos en la política como modo de vida, sino de servicio a los demás, por tanto que no se extrañe el sr. Orengo si tengo otros ingresos por mi actividad profesional, ya que eso es garantía, entre otras cosas, de que mi interés por gobernar Gandia dista mucho del de tener un sueldo fijo todos los meses”