CONSEJOS PARA UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA EN LA MENOPAUSIA.


LORENZO EDU MAKUY - MEDICO




 

CONSEJOS PARA UNA MEJOR CALIDAD  DE VIDA EN LA MENOPAUSIA.

No  se ha escrito ni dicho la última palabra sobre la menopausia. La medicina, como ciencia que se ocupa de la menopausia en todos sus aspectos evolutivos, no es una ciencia acabada. Sus conceptos, afirmaciones así como el fisiologismo general del cuerpo, no son definitivos. Es decir, no son dogmas de fe, que deben creerse a pies juntillas, sino que están sometidos a revisiones permanentes; a críticas constructivas, lo cual hace que lo que hoy es dos, mañana pueda ser tres, sin que nadie se rasgue las vestiduras. Esta es la grandeza de la medicina basada en la evidencia
   De todo lo que sabemos actualmente de la menopausia, estamos convencidos de que el aspecto que más debe incidirse es aquel que sirva a la mujer para mejorar su calidad de vida. Somos conscientes de que esta mejora se puede conseguir de muchas formas pero sólo nos referiremos a aquella que responda a los parámetros fisiológicos, dejando de lado la práctica medica espectacular, que suele ser pan para hoy y hambre para mañana.
  Los médicos pecamos casi siempre de emplear términos complicados en nuestras exposiciones. En el contexto adecuado, posiblemente sea necesario, ya que el público asistente entiende del asunto. Pero cuando se dirige a la población en general, es necesario descender de las nubes y aterrizar en tierra firme de la realidad y entendimientos cotidianos de la población en general. Ya aquí, hablemos de los consejos.
   En otros países, sin citar uno en concreto, prima enormemente la EDUCACION SANITARIA DE LA POBLACION EN GENERAL y de la menopausia en particular. Esa educación empieza desde edades tempranas de la vida.
   No es el momento de desarrollarla, porque no cabría en los estrechos límites de este artículo. Solo daremos una pincelada sobre lo más aconsejable en la menopausia, aunque existen tesis, artículos y libros enteros que tratan sobre el tema. Lo primero, sin que exista una orden determinada, es el mantenerse activo, al alcance de todos. Con el ejercicio perderemos grasa y combatiremos la obesidad que llama constantemente en la puerta de la mujer menopáusica. Todo el cuerpo se mantendrá engrasado de forma que la deambulación  ordinaria no se convierta en un viacrucis de casa al mercado y viceversa. Ya que se ha reducido el número de personas a comer y se dispone de más tiempo libre, es aconsejable desarrollar ese hobby que no pudimos dar tiempo, a causa de las obligaciones familiares. Pintar, escribir, internet, bordar…. La cuestión es hacer ese algo que nos llene el tiempo, al momento que  ayuda a realizarse como persona. En resumen, darle otro sentido a la propia vida. Porque, aunque parezca increíble, el tener hijos no es precisamente el objetivo que colma la vida de  la mujer, por más importante que sea el aspecto maternal. No parece que exista en el mundo ninguna mujer que se contente sólo con tener niños nada más. El dicho de “la mujer con la pierna quebrada y en casa” peca un poco de machismo, y no parece que oriente las cosas en el sentido de que la mujer pueda tener otra finalidad que el de parir como una coneja, dar de comer a todo el mundo y cuidar del marido como una urna de cristal, “porque es el que trae el dinero a casa” Porque cuando los hijos  se marchen con sus parejas a formar un nuevo hogar, su vida perdería muchos eneros, tal como sucede en el enfoque que le hemos dado a la menopausia en algunos países.
    Convertir a la abuela en una segunda madre, es decir, que vuelva a criar otra vez, no ayuda nada. Antes al contrario, empeora el proceso menopáusico, e incluso agrava tanto ésta como la postmenopausia. La faena que dan los nietos es mucho más dura que  criar los propios hijos, porque pilla a los abuelos con el pie cambiado en edad. Ya no están para ir corriendo todo el día detrás de  esa personita que acaba de aterrizar en el mundo y que quiere tocarlo todo. No debe extrañar a nadie que, al final del día, los yayos, por más que lo hagan con todo el amor del mundo, terminan un poco más menopáusicos, terriblemente agotados y frustrados a nivel personal. A veces, la sarna con gusto pica, y mucho, aunque no queramos reconocerlo, porque “hay que ayudar a los chicos y echarles una mano”
    Una vida de relación con amistades sanas, sorprender al marido aunque sea con banalidades sin importancia y, sobre todo, ocuparse del propio cuerpo porque la arruga es bella, es hermosa, es para siempre, da un nuevo tono de vitalidad al vivir de todos los días. De hecho se está viviendo una segunda juventud, en la que los detalles mínimos adquieren gran importancia.
   El síndrome del nido vacío puede darse sólo cuando lo desea la propia mujer. Eso no quiere decir que sea una entelequia escolástica,  sino la triste realidad como consecuencia de una falta crónica de educación de la mujer para el proceso que se le avecina. Por eso, en la mayoría de los países, a partir de los treinta y seis para adelante, el problema de la menopausia se aborda preventivamente en todos los terrenos, físico y psíquico. Cuando vemos a la mayoría de las extranjeras que acude a nuestras playas con un cuerpo espléndido en la medida de su edad, creemos que, o porque tienen mucho dinero y se han sometidas a todo tipo de intervenciones, o es por otras razones que nos inventamos.

La realidad es que, simplemente muchos sistemas sanitarios invierten tiempo y dinero en la educación sanitaria de la población, aunque ello signifique perder votos. Porque muchas de estas medidas, a primera vista, suelen parecer impopulares. Pero cuando los frutos se recogen pasado un tiempo, todo el mundo se da cuenta de que hemos invertido en salud con éxito.