CARTA ABIERTA A LA POLÍTICA


VICENTE GREGORI




 

CARTA ABIERTA A LA POLÍTICA

Desde que iba al Instituto siempre he sentido un interés especial por saber sobre los acontecimientos que ocurren a mi alrededor, es decir, me gusta saber, me interesa la economía (pues es lo que estudio), me fascina la política (local, regional, nacional e incluso internacional, por cierto soy de los que apuesta por Barack Obama) y todo lo que ella conlleva y me gusta leer diariamente la prensa, pero no un único periódico, cuantos más y de diferentes ideologías mejor. Creo que todo ello me aporta el tener una opinión propia y personal de todo lo que ocurre.

Soy un gran defensor de la política y de los agentes humanos que viven de ella porque al igual que yo, la sienten, pero ni todos son buenos ni todos son malos sean del color que sean. Como en todos los colectivos donde se reúne mucha gente y de distintas formas de ser, te puedes encontrar a todo tipo de personas aunque tienen algo en común, unos principios base que las une a todas ellas.

Por eso a veces pienso que la política debiera analizarse por poblaciones o incluso por personas. Tu puedes ser del PP en Torrevieja y defender el trasvase del Ebro y ser también del PP en Zaragoza y no defenderlo, o ser del PSOE y no defender los trasvases para la Comunitat Valenciana y en cambio si para la Comunidad de Cantabria, por citar algunos ejemplos reales.
La política al igual que interesante es codiciada y en muchas ocasiones se llega a la corrupción, y la pena de todo es que quien siempre lo acaba pagando es el ciudadano. Esto provoca que muchas veces el ciudadano vea a todos los políticos por igual como unos auténticos parásitos de la sociedad, porque aunque haya uno que lo haga mal y nueve bien, ese uno siempre va a tener más repercusión y va a influir en la opinión del ciudadano hacia los otros nueve. Una pena pero es así.

Siempre se ha dicho que en las elecciones locales manda más la persona que la ideología a diferencia de las nacionales que el voto se basa más en la situación del momento y las propuestas que el propio candidato/a lanza a la sociedad.

Un ejemplo de la política local lo tenemos en nuestra ciudad. Un alcalde carismático que ha sabido aprovechar su fama de buena persona (porque en realidad lo es), inteligente, con mucha experiencia en la política y detrás de unas siglas que siempre han gobernado en Gandia, el PSOE. Pero que por el contrario ha pasado de una legislatura gobernada con comodidad junto al BLOC y los VERDS-PV sin apenas oposición, el PP de Fernando Mut, a una legislatura con un pacto para mi cada día más sorprendente junto la PLATAFORMA del ex líder del PP Fernando Mut, pero esta vez con una oposición más fuerte, un BLOC que viene de gobernar una legislatura con el PSOE y conoce sus grandes defectos y un PP más fuerte que nunca con una oposición cercana y real por defender los intereses de los ciudadanos. Este gobierno PSOE-PLATAFORMA ha perdido, en mi opinión, en muchas ocasiones el norte en grandes temas de ciudad, como la contratación del Agua de Gandia (sin consenso con la ciudadanía a través de sus asociaciones ni de los grupos de la oposición), el gasto excesivo de dinero en asesores y personal eventual , el incremento del endeudamiento de la ciudad en momentos de crisis (préstamo de 23 millones de euros además de gastarse el 50% del dinero del cánon del agua en otros menesteres), el no cumplimiento de muchas de las promesas electorales que ya deberían haber comenzado porque así lo reflectaba el programa electoral con el que concurrían a las elecciones (remodelación Plaza España, nuevo Retén de Policía, ) o finalizar actuaciones pendientes como Marxuquera, Kentucky, Rafalcaid, Plaza de Navarra (que llevan años de demora), etc.
Por el contrario, el líder de la oposición en Gandia, Arturo Torró, un empresario de la ciudad que ya ha visto cumplidos sus objetivos profesionales y decide dar el salto, de nuevo, a la primera plana de la política para ser el alcaldable por el PP. Una excelente y buena persona que gana en la cercanía, que ha dado oxígeno a un partido que se estaba asfixiando, y con carácter ambicioso, lo cual considero una excelente cualidad para un político porque si de verdad quieres lo mejor para tu ciudad tienes que ser ambicioso para ella. 

Pero hay que ver más allá del factor humano de la persona y analizar el factor profesional del político. Si realmente cumple con lo prometido, cómo y de qué manera. Para que me sirve tener una buena persona sino tengo a un buen político que gestione el ayuntamiento como entidad pública de forma correcta. Yo cuando voto lo hago al político que me va a gobernar, no a la persona que me va a gobernar.
“En la política es como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal”. Edward kennedy

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