El CF Gandia encadena cuatro partidos consecutivos sin conocer la derrota


El CF Gandia encara una nueva semana tranquila tras el empate conseguido en Sant Vicent del Raspeig ante el Jove Espanyol. A pesar de este buen inicio liguero, los hombres de Seligrat tienen un cierto sabor amargo de sus dos última salidas lejos del Guillermo Olagüe. Lo malos arbitrajes en ambos partidos han impedido al equipo sumar 4 puntos que hoy les dejarían en la parte alta de la clasificación.




 

El CF Gandia encadena cuatro  partidos consecutivos sin conocer la derrota

Primero fue en Requena ante el Utiel, cuando dos penas máximas muy discutibles provocaron los dos goles locales y el resultado final de 2-2. La segunda fue este mismo fin de semana en Sant Vicent. Con el resultado 1-2 y la situación controlada, una jugada que fue señalada en primera instancia como falta al portero, acabó siendo el penalti que supuso el definitivo empate a dos.
Pero el equipo intenta hacer lectura positiva de estos primeros compases de la temporada. Y esa lectura es ver que suman ya cuatro semanas sin conocer la derrota. Además, si se atiende a la clasificación, el único partido perdido por los gandienses fue ante el líder indiscutible de la categoría, el Vila-Real C, que cuenta sus cinco enfrentamientos por victorias y con un juego y una superioridad aplastantes.

El equipo ha mejorado los problemas iniciales en defensa y conseguir generar situaciones de peligro claras es una misión muy difícil para los rivales. Además, el equipo tiene cada vez más pegada y juega sin complejo en ataque, tanto fuera como en casa. En las dos últimas salidas, el equipo consiguió perforar la meta rival en dos ocasiones y pudieron haber sido más de no ser por algunos errores puntuales  en Requena y por el poco acierto arbitral en Alicante.

También hay que destacar la gran capacidad de reacción del conjunto blanquiazul. Tanto en Requena como en Sant Vicent, los de Seligrat fueron capaces de levantar un 1-0 en contra fuera de casa, algo nada fácil. Además, en casa, los partidos ante Castellón B y Pego, que parecían atascados y predestinados al empate, los locales supieron administrar su juego ofensivo y conseguir dos victorias que hacen válidos los empates cosechados lejos del Olagüe.