EMPEZAMOS CON LA POSTMENOPAUSIA


LORENZO EDU MAKUY - Médico




 

EMPEZAMOS CON LA POSTMENOPAUSIA

 A partir de los cincuenta y tantos a más, entra la mujer en la siguiente fase de la menopausia, que es la postmenopausia,  definida como el período que sigue inmediatamente después del  terremoto de la fase anterior. Los sudores, ese enrojecimiento repentino de la cara,  las ganas de asesinar al marido, esa mala uva que parece no tener freno, etc, etc, van desapareciendo, sustituidos por una calma agradable. Por eso suele compararse a la mujer postmenopausica con un lago: profundo y en calma, sin movimientos ni olas perturbadoras. Si todo permaneciese de esta manera sería un estado casi perfecto. Pero desgraciadamente no ocurre así. La tormenta de la muerte hormonal por desaparición fisiológica, deja sitio a muchas deficiencias irreversibles: artrosis degenerativa con distintas ubicaciones, osteoporosis con sus amenazas de fracturas oseas….. Es decir, el declive general orgánico y funcional. Afortunadamente este decaimiento no se presenta de la noche a la mañana. Su irreversibilidad puede regularse en la medida de las posibilidades humanas. Quién no ha visto por los medios esa gente mayor ganando olimpiadas de su edad (recuerden la monja de los cuatro maratones ganados; ese señor que se movía como un mozalbete de 25 abriles). Estos y otros muchos ejemplos, responden a la realidad de que la actividad mantiene en función al órgano, así como la inactividad conduce a su atrofia. No es menos cierto que el funcionalismo decae en parte. Sabemos que el envejecimiento reduce la función de los órganos casi a la mitad, pero si vamos dándole al mazo de la actividad, posiblemente retrasemos esa disminución y ganamos en calidad de vida.