MANIFESTACIONES Y PAROS


CARMEN SOUCASE. ABOGADO




 

MANIFESTACIONES Y PAROS

Ayer salieron los estudiantes a la calle a manifestar su disconformidad con  las nuevas políticas educativas. No es la primera vez, ni creo que sea la última. Los estudiantes llevan padeciendo los cambios educativos desde que son inscritos  Educación Infantil,  creo que no existe otro colectivo donde los cambios hayan sido mas que frecuentes,  habituales, pues cada cambio de gobierno de signo político diferente implica un cambio en  las políticas educativas,  y si además a los cambios políticos le añadimos los cambios, reformas e imposiciones que nos vienen de la Unión Europea, pues es difícil saber si un chaval de 15 años esta cursando la ESO, el grado, el postgrado o  si al final para acceder a unos estudios superiores tendrá que hacer el PAU, un examen de aptitud, una selectividad disfrazada, o cualquier otra forma de acceso a la Universidad que el gobierno de turno determine. Si a eso le añadimos que la enseñanza obligatoria solo es hasta los 16 años, y mas allá no existe obligatoriedad de continuar con la formación académica, y tampoco  existen recursos educativos adecuados para estos jóvenes, el panorama es un tanto desolador:  Un sector de los jóvenes continuará su formación de forma voluntaria, quizás hasta la Universidad sin saber si acabaran su carrera como grado o titulo,  y  el resto  con sus  esplendorosos 16 años cumplidos y titulo de grado bajo el brazo, y dado  que no es  obligatoria  su permanencia en el ámbito estudiantil,  y tampoco existe voluntad de impulsar y fomentar su formación, encauzaran  su vida por otros caminos. Ante esto es muy fácil  decir que nuestros jóvenes carecen de educación, formación, y que además  les falta motivación e impulso de superación. 
    No solo los estudiantes han salido a calle,  esta semana también se han manifestado Jueces y Secretarios Judiciales. Sin embargo hay una diferencia entre la manifestación del estudiante y el paro judicial: la primera no afecta a derechos  de terceros, la segunda si. Tampoco es la primera vez que en el ámbito de la Justicia  se produce un paro. Lo habitual o normal es que sean los propios funcionarios los que protesten de las pésimas e inadecuadas condiciones en las que trabajan. Lo anormal es que a raíz de una sanción disciplinaria a una Secretaria Judicial y una sanción minima a un Juez,  se produzca un paro de este tipo. Pero esta situación merece un análisis detallado pues, teniendo todo el derecho a manifestar su disconformidad contra una decisión sancionadora,  y aun cuando haya sido un tanto opaca la  convocatoria del paro, no se entiende  porque no protestan con la misma intensidad, pero sin opacidad, ante la situación  decimonónica de  la organización, funcionamiento  y medios de la administración de Justicia, todo ello asumido como característica por quienes ostentan su gobierno y sin unir la acción a la palabra para solucionarlo.