Las playas del sur de la Safor están sufriendo una paulatina regresión


La Secretaría General para el Territorio y la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente ha remitido a los Ayuntamientos de Gandia, Bellreguard, Daimús, Guardamar, Miramar, Piles y Oliva el convenio para el desarrollo de los proyectos de regeneración y acondicionamiento del borde litoral de dichas poblaciones. Las playas del sur de la Safor están sufriendo una paulatina regresión que ha provocado importantes pérdidas de arena. Hasta el momento, las actuaciones han consistido en aportaciones puntuales de arena. Con la firma de este convenio, las administraciones implicadas, junto con la Universidad Politécnica de Gandia, encargada de redactar el proyecto, se comprometen a financiar conjuntamente los estudios necesarios, así como a colaborar para dar una solución definitiva al problema. En concreto, el Ministerio aportará el 70% de esta cantidad, la Generalitat otro 25% y los Ayuntamientos un 5%. La Universidad Politécnica de Valencia será la encargada de llevar a cabo el estudio. El convenio establece la creación de una Comisión Mixta de Seguimiento que tendrá el objetivo de analizar, informar de los trabajos y velar por el cumplimiento de los acuerdos. A partir de este momento, los Ayuntamientos del sur de la Safor deben aprobar en Pleno la firma de este convenio, que supone la culminación de unas largas negociaciones entre las partes implicadas. Las gestiones para hallar una solución definitiva al problema de la regresión de las playas comenzaron tras los fuertes temporales de los pasados años 2003 y 2004, que mermaron la cantidad de arena de las playas y, en algunos casos, dañaron las fachadas marítimas de las localidades afectadas. Tras estos temporales, los alcaldes comenzaron las gestiones para implicar al resto de administraciones. Con la redacción de este convenio, se da un importante primer paso para solucionar este problema.




 

Las playas del sur de la Safor están sufriendo una paulatina regresión

María Vicenta Mestre, ha sido la primera juez de paz titular de la ciudad de Oliva, cargo que ha desarrollado en el municipio, tal y como ella asegura, inducida por la actividad de su abuelo, Casimiro Cardona Morera, que ya fue juez de paz de la localidad.

María ha dedicado una parte de su vida profesional a esta actividad, dando un paso muy importante en su vida, y convirtiendo su actividad profesional en "una vocación que necesita de una convicción del propio valor de las personas".

Este espíritu innovador, un tanto aventurero y sin lugar a dudas pionero, ha sido lo que ha querido reconocer el consistorio de Oliva, al dedicarle el homenaje en el día de la mujer trabajadora. Un acto sencillo pero emotivo en el que participaron tanto el alcalde de la localidad, Salvador Fuster, como la concejal de la mujer Inma Mañó, así como distintos miembros de la corporación municipal