Simancas, nuevo objeto de enfrentamiento entre gobierno, oposición y vecinos afectados


Las obras del conocido barrio de Simancas, en las que se incluye la compra y reforma de las viviendas allí existentes está siendo de nuevo el caballo de batalla entre el gobierno y la oposición. Mientras el edil Fernando Mut lo presentaba como un importante logro de consenso y mejora ciudadana, el BLOC asegura que los vecinos están descontentos y éstos últimos presentaban ayer mismo, por registro de entrada, un escrito en el que se quejan de la falta de información y solicitan una reunión urgente con el alcalde para aclarar los términos de la urbanización de la barriada y sobre todo el cumplimiento de las promesas sobre la adquisición y reforma de los pisos particulares.




 

Simancas, nuevo objeto de enfrentamiento entre gobierno, oposición y vecinos afectados

El concejal de Urbanismo, Fernando Mut, comparecía ayer en rueda de prensa para comentar los adelantos que se están llevando a cabo en el proyecto de Simancas. Una urbanización que recordarán, va a ser remodelada por el ayuntamiento en base a la compra de las viviendas para después convertirlas en viviendas de protección oficial y así, mejorar un espacio de la ciudad que se encontraba degradado.

Mut hizo hincapié en que este proyecto es una de las mejores opciones de un ayuntamiento para mejorar la trama urbana de una ciudad.

El edil avanzó los trámites que ya se han llevado a cabo en este proyecto. Mut indicó que se están cumpliendo los acuerdos a los que el gobierno llegó con los propietarios. El precio de la compra de la vivienda de cada propietario se mantiene en los 72.000 euros y la cantidad de dinero que se les ofrece para su realojamiento es de 12.000 euros. Además, Mut explicó que de lo que trata este proyecto es de ofrecer un diálogo con los vecinos y ofrecerles la posibilidad de que elijan cuál es la vivienda que quieren. "La reparcelación forzosa se realizará aproximadamente en un mes", auguró. Mut explicó que todo ello lo conseguirán mediante las respuestas de cada propietario que se van a obtener de un dossier con preguntas que el consistorio ya ha remitido a los vecinos.

El proyecto ha sufrido algunas modificaciones. La biblioteca contará con un espacio abierto, para poder leer al aire libre. Además, entre las mejoras, las viviendas pasan de ser de 51,4 metros cuadrados a 74 metros cuadrados.

Finalmente, Simancas tendrá 104 viviendas, una biblioteca de 300 metros cuadrados, un spa de 1.914 metros cuadrados situado en el centro, 140 metros de espacios comerciales, 493 plazas de garaje libres y 15 adaptadas y un centro social de 764 metros cuadrados.

"Estamos trabajando sin parar y una vez este finalizado el proyecto, Simancas podría servir de ejemplo para futuras operaciones de suelo urbano que se dirijan a mejorar la ciudad", aseguró.
La oposición no se lo cree

Ante este anuncio tan grandilocuente por parte del gobierno municipal, desde el BLOC no han dudado en mostrar su disconformidad con la imagen de tranquilidad y consenso que desde el departamento de urbanismo se ha dado. Según el líder nacionalista,  Josep Miquel Moya, los vecinos no tienen las cosas tan claras y no están, ni de lejos, contentos con las propuestas del gobierno, ya que según se les trasmitió en la reunión que con los vecinos mantenían esta misma semana, el sentir mayoritario de los propietarios es que los acuerdos para la compra y reforma de las viviendas, no sólo no se están cumpliendo, sino que además se está engañando a la ciudadanía, pues los acuerdos que anuncia el gobierno como por unanimidad, son o bien unilaterales, o bien minoritarios.

Y es que según pudieron descubrir en la reunión que mantuvieron con los vecinos, han podido comprobar una importante animadversión por parte de los vecinos hacia el proyecto, o mejor dicho, hacia las condiciones económicas del mismo. Los nacionalistas han insistido en que ellos están plenamente de acuerdo con la remodelación de esta barriada, pero siempre bajo la premisa que siempre se había marcado, que hubiera un amplio consenso por parte de los vecinos.

Como corroborando las declaraciones de los nacionalistas, un nutrido grupo de vecinos presentaba ayer, por registro de entrada, un escrito con firmas de cerca de 40 propietarios afectados que consideran que el gobierno está incumpliendo las promesas realizadas, fundamentalmente en lo referido a la compra de las viviendas, por lo que han nombrado a cuatro representantes para que sean los interlocutores con los que han pedido al alcalde que mantenga de forma inminente una reunión para aclarar estas cuestiones. Además, los vecinos han pedido que “mientras se aclara la actual situación”, se paralizen las obras de forma inminente.