CEFALEAS Parte I


LORENZO EDU MAKUY - Médico




 

CEFALEAS Parte I

Sin ánimos de complicar las cosas puesto que nos dirigimos al respetable, una cefalea es un dolor de cabeza, hablando en cristiano.  Lo que ocurre es que  los médicos empleamos  lenguaje y términos propios, igual que en cualquier profesión. Los orígenes de esta desviación o especialización de términos y lenguaje no se pierden en la noche de los tiempos. Se pueden averiguar fácilmente. Sólo hace falta ponerse una gabardina de detective, un monósculo, como diría un conocido actor español y manos a la obra, penetrando en los intríngulis de la historia de la ciencia. Si no hay ganas de coger un libro, internet nos lo brinda en bandeja, acompañado de imágenes divertidas y entretenidas.

   Como reza el dicho, para ejemplo un botón. Cuando un señor o una señora sin trabajo y con familia acude a la consulta diciendo que le duele la cabeza, en el caso, es ocasión para aplicar aquello de que, los grandes males suelen requerir soluciones sencillas. Si la clínica, es decir, la manera de enfermar el/la paciente no se presenta de forma complicada, a veces es suficiente una sola pregunta para que el diagnostico se  presente con claridad meridiana: No trabajo en este momento;  estoy parado y el subsidio se me ha acabado. No sé qué voy hacer para mantener a la familia.
Para completar el cuadro, a la pregunta de si duerme bien, la respuesta habitual, casi obligada, es que no. Me paso la noche dando vueltas en la cama. Algunos añaden que, a eso de las cinco a seis… muchos caen rendidos. Pero es el momento en que empieza la actividad en el domicilio: los niños se preparan para marcharse al colegio, los desayunos, los gritos de ¡Pepito toma la leche que se enfría!… ahuyentan cada vez mas las pocas ganas de dormir que habían acudido en las ya cansadas neuronas, que se activan, NUEVAMENTE, para buscar solución a la situación desesperada del paro.