AVA-ASAJA denuncia que el reglamento de fitosanitarios causaría pérdidas de 1.184 millones sólo en cítricos


La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo votará el próximo día 5 las enmiendas al nuevo reglamento sobre el uso y co­mercialización de fitosanitarios. La nueva regulación entra en la fase de­cisiva para su aprobación y lo hace sin haber calculado antes el impacto que sobre la producción agrícola europea que supondría la eliminación masiva de los insecticidas, fungicidas y herbicidas hoy existentes, que es lo que precisamente provocará en primera instancia. Según un informe de Asaja presentado es­ta mañana en la sede de AVA-ASAJA, las pérdidas sólo en cítricos que a medio plazo generaría la aplicación de esta normativa ascenderían a 1.184 millones de euros y en términos de empleo, supondría la eliminación de 16,4 millones de jornales. El presidente de esta organización, Cristóbal Aguado, ha exigido por ello a los eurodiputados de los grandes grupos que “frenen con sus votos este despropósito y exijan que la norma no se apruebe sin antes conocer las consecuencias que tendría”.




 

AVA-ASAJA denuncia que el reglamento de fitosanitarios causaría pérdidas de 1.184 millones sólo en cítricos

Desde que esta normativa comenzó a gestarse hace dos años, AVA-ASAJA ha promovido multitud de reuniones en Bruselas y Estrasburgo con los responsables comunitarios que tenían algo que aportar en su desarrollo. El reglamento fue promovido en primera instancia por la Comisión Europea y más tarde recayó en el Parlamento, que radicalizó la propuesta inicial. La nueva regulación sustituye a la directiva 91/414 y supone un cambio drás­tico sobre la manera en la que se analizan y dan permisos a los fitosanitarios ya existentes y futuros. Así, en lugar de considerar el riesgo real que conlleva el uso de estos productos, propone analizarlos sólo en función de la peligrosidad intrínseca de sus componentes.  “Es como si pretendieran pro­hibir la lejía: todos sabemos que es tóxica pero nadie repara en ello, sino en el uso que se debe de hacer con ella”, matiza el presidente de AVA-ASAJA.

“La situación podría ser dramática porque ya hoy sufrimos serias dificultades para poder combatir las plagas y sólo falta que encima los criterios se endurezcan más y que lo hagan de forma tan caprichosa”, advierte Aguado. Efectivamente, desde que entró en vigor en 1993 la directiva 91/414 se han eliminado del mercado el 57% de las sustancias activas, se han aprobado sólo el 15% y el 28% restante aún están pendientes de revisión. Dicho de otro modo, sólo quedan 400 de las 1.100 sustancias que se disponían para hacer frente a los insectos, enfermedades y malas hierbas.
Y la nueva regulación agravaría la situación en tanto supondría que en un breve lapso de tiempo se eliminasen las sustancias activas que componen el 32 % de herbicidas, el 42% de fungicidas y el 65% de insecticidas. Un dato: los agricultores de frutas y hortalizas valencianos y de toda la UE se quedarían con menos de 20 insecticidas para tratar miles de plagas. “Al no tener una pluralidad de productos y tener que repetir los tratamientos con los mismos productos se generarán resistencias lo que reducirá la efectividad y aumentará la con­taminación que las autoridades europeas dicen querer reducir”, señala Aguado.


En tales circunstancias, al no tener los productos fitosanitarios clave para tratar más de 2,5 millones de hectáreas y como se refleja en el gráfico adjunto, las pérdidas sobre la agricultura mediterránea española serían mastodónticas: entre 11,8 y 14,2 millones de toneladas por valor de entre 5.058 y 6.170 millones de euros y con un impacto sobre el empleo igualmente evidente en tanto implicaría tener que renunciar a entre 67,5 y 94,9 millones de jornales al año.