La diputación de Valencia ha invertido 1.288.135€ en el Programa de Recuperación de Espacios Degradados


La diputación de Valencia, a través del servicio de medio ambiente, ha invertido 1.288.135€ en el Programa de Recuperación de Espacios Degradados, cantidad que ha supuesto la recuperación de 24 zonas degradadas en el conjunto de la provincia. Estas actuaciones permiten convertir zonas degradadas o con un cierto interés pero en desuso, en puntos de utilidad pública, incrementando su atractivo natural y posibilidades de disfrute, al incorporar mobiliario urbano y potenciar el cultivo de plantas autóctonas. Actualmente hay varias obras que ya se han ejecutado, que están en proceso de ejecución o que se prevé comiencen pronto, entre ellas la segunda fase de recuperación de la zona degradada del municipio de Benirredrà; y el saneamiento del tramo del cauce del Riuet en su desembocadura al mar, entre las localidades de Daimús y Guardamar de la Safor, actuación que de momento está paralizada a falta de solucionar un problema mayor. Y es que el ayuntamiento de Guardamar ha negado el permiso para actuar en esta zona hasta que las industrias cercanas no dejen de verter aguas negras en el barranco que divide ambas localidades, una situación que ya ha sido denunciada en varias ocasiones. Con esta iniciativa la diputación de Valencia responde a una demanda que ha ido en aumento los últimos años por la preocupación de los ayuntamientos por conservar y recuperar sus zonas de interés paisajístico.




 

La diputación de Valencia ha invertido 1.288.135€ en el Programa de Recuperación de Espacios Degradados

María Vicenta Mestre, ha sido la primera juez de paz titular de la ciudad de Oliva, cargo que ha desarrollado en el municipio, tal y como ella asegura, inducida por la actividad de su abuelo, Casimiro Cardona Morera, que ya fue juez de paz de la localidad.

María ha dedicado una parte de su vida profesional a esta actividad, dando un paso muy importante en su vida, y convirtiendo su actividad profesional en "una vocación que necesita de una convicción del propio valor de las personas".

Este espíritu innovador, un tanto aventurero y sin lugar a dudas pionero, ha sido lo que ha querido reconocer el consistorio de Oliva, al dedicarle el homenaje en el día de la mujer trabajadora. Un acto sencillo pero emotivo en el que participaron tanto el alcalde de la localidad, Salvador Fuster, como la concejal de la mujer Inma Mañó, así como distintos miembros de la corporación municipal