Más de 200 vecinos de Oliva se oponen frontalmente a un deslinde del dominio público marítimo terrestre redactado por Demarcación de Costas en Valencia.


LEY DE COSTAS. El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha autorizado a la Demarcación de Costas en Valencia iniciar el expediente de deslinde de los bienes de dominio público marítimo terrestre en el tramo comprendido entre las desembocaduras de las acequias Alfadalí (Cruz Roja en la playa de Oliva) y Vedat.




 

Más de 200 vecinos de Oliva se oponen frontalmente a un deslinde del dominio público marítimo terrestre redactado por Demarcación de Costas en Valencia.

LEY DE COSTAS.

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha autorizado a la Demarcación de Costas en Valencia iniciar el expediente de deslinde de los bienes de dominio público marítimo terrestre en el tramo comprendido entre las desembocaduras de las acequias Alfadalí (Cruz Roja en la playa de Oliva) y Vedat.

 

La propuesta de deslinde afecta a 260 vecinos, los cuales ven peligrar sus propiedades o menoscabados sus derechos como propietarios si dicha propuesta llega a aprobarse.

 

Los propietarios se han reunido para constituir una asociación en defensa de sus intereses. Asistieron también representantes de todos los partidos políticos, manifestando su total disconformidad con la propuesta de deslinde y mostrando su unánime y rotundo apoyo a los vecinos afectados.

 

La asamblea decidió unirse a la Asociación de Afectados por el Deslinde Marítimo Terrestre de Oliva.  Asociación ya existente desde hace años y que persigue los mismos fines pero en otro tramo de la costa olivense, concretamente el que enfrenta con el núcleo antiguo de la playa de Oliva.

 

El primer trecho de deslinde que verdaderamente afecta a las propiedades particulares es el que enfrenta con la zona conocida como Sector 5 desarrollada urbanísticamente de acuerdo a toda la normativa vigente, como no podía ser de otra manera, incluida la anterior ley de costas. Los propietarios cedieron terreno y gran parte de éste se acumuló en la zona próxima al mar como dotacional de zona verde, se recuperó el cordón dunar y se edificó con dos plantas para conservar las vistas de la playa libres de edificación, es decir, Oliva adoptó, al menos en este aspecto, una solución sostenible y ecológica, que tan de moda está ahora, pero de la que poco se hablaba entonces. Oliva cumplió la ley y fuimos sostenibles, no ha sido suficiente. Ha sido precisamente el Ministerio de Medio Ambiente el que “premia” a la ciudad de Oliva, es decir, castiga al municipio, obligando a ceder más solares y derechos. Oliva, ahora lo sabemos, evidentemente se equivocó. Lo que se debía de haber hecho, ahora lo vemos obvio, era que al igual que el resto de municipios, construir encima del cordón dunar edificios de 14 plantas.

 

El otro trecho afectado son las zonas conocidas como Sector 18 y Rabdells. Se trata de terrenos privados de toda la vida,  calificados como urbanizables, sobre los cuales ha habido varios intentos de urbanización, ahora el Ministerio ha decidido remeter 65 m hacia el interior la línea que delimita lo público de lo privado, haciendo con una justificación inexplicable todo tipo de quiebros y recovecos frente a una costa rectilínea existente, más los 100 m de servidumbre de protección, en los que por imperativo de la ley se impide edificar. El Ministerio castiga otra vez a Oliva, produciendo de facto la inviabilidad de cualquier urbanización.

 

La asamblea tomó la firme decisión de no consentir que una ley con aspectos objetivamente malos y arbitraria e injustamente aplicada pisotee los derechos más elementales de los ciudadanos. Seremos perseverantes en el tiempo y generosos en el esfuerzo.