Alberto rescata un punto para un CF Gandia que mereció más


Reyes del empate. Es la frase que mejor puede explicar la trayectoria del CF Gandia en este primer tercio de la temporada. Ayer, de nuevo lejos del Olagüe, los blanquiazules, que vestían de rojo, no consiguieron ganar a pesar de merecerlo más que su rival, y tuvo que conformarse con empatar a falta de ocho minutos para el final y rescatar un punto que, viendo el partido, sabe a poco pero es mejor que volver de vacío.




 

Alberto rescata un punto para un CF Gandia que mereció más

Y es que los gandienses fueron superiores en todo: en posesión de balón, en ocasiones de gol, en saques de esquina… Pero de nuevo se repitió la historia de los partidos fuera de casa: primera llegada del contrario y gol. Y a partir de ahí, a pelear para remontar. Pero las cosas pudieron ser diferentes si los gandienses hubiesen afinado su puntería de cara a gol en los primeros minutos. Hasta tres ocasiones claras disfrutaron los de Seligrat en a penas 15 minutos. Kiko a los 30 segundos, Torres a los dos minutos y Néstor a los diez, pusieron a prueba a Marrama, que evitó el gol de los visitantes.


Tras estas tres ocasiones, los blanquiazules se apagaron en ataque y en la primera ocasión clara para los rojiblancos, el siempre oportunista Alberto Pomer aprovechaba un despiste de la zaga visitante y ponía al Onda por delante. El Gandia trató de reaccionar, pero no acababa de controlar el centro del campo y le costaba llegar con la claridad de los primeros minutos. Y así se llegó al descanso.
La segunda mitad comenzó como los últimos minutos de la primera: control visitante sin chispa en ataque. Pero el Onda se rindió en ataque y se dedicó a defender el resultado. Y lo hizo bien, porque el CF Gandia llegaba y llegaba pero no conseguía ocasiones claras de gol. Una muestra del pobre bagaje ofensivo del Onda lo muestra el hecho de que en todo el partido no botaron ni un solo corner. Pero el partido, una vez más, cambió de guión con los cambios de Toni Seligrat. El técnico de Torrent dio entrada a Robaina, Marcos y Alberto, jugador que, con las lesiones, ha viajado con el equipo en los últimos tres enfrentamientos.

La entrada de Marcos en el campo dio un nuevo aire en ataque a los gandienses. De hecho, una jugada protagonizada por el ariete de Gandia pudo cambiar el sino del partido. El nueve gandiense reclamó un claro penalty por empujón que se comió el árbitro. Pero los visitantes no se rindieron, y fruto de su insistencia llegó el gol del empate a falta de ocho minutos para el final. Elías mandó un buen balón a Richi, que controló bien y disparó a puerta. Marrama realizó una buena parada pero el rechace cayó a los pies de Marcos, que remató desviado pero Alberto la empujó dentro. Era el primero balón que tocaba el canterazo en el partido.


A partir del gol del empate el partido enloqueció, pero el CF Gandia lo buscó con más ahínco, tratando de aprovechar el desgaste físico de un Onda que no pudo aguantar las envestidas de su rival. Y a punto estuvo de conseguir el segundo Marcos, pero el central Carlos Tomás se adelantó y evitó que el ariete empalmara un buen centro de Torres. Al final, un puntito más en el casillero de un CF Gandia que ya encadena siete jornadas sin perder y que sigue ilusionando con su juego, que a penas se resiente con las bajas de jugadores tan importantes como Naveiro o Muiño.


Esta semana visitará la capital de la Safor un equipo de la zona baja de la tabla de clasificación, el Puzol, en un partido que se disputará el sábado 29 de noviembre a partir de las 17 horas en el estadio Guillermo Olagüe.