Triste aniversario


CARMEN SOUCASE. ABOGADO




 

Triste aniversario

La semana pasada les transcribí los 15 primeros artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  
Desgraciadamente, y a la vista de los últimos acontecimientos habidos, no ya solo en España sino también en la India y en Tailandia, no puedo dejar de insistir en que “alguien”, llamen a ese alguien fuerza política, grupo social, comunidad, sociedad, debe procurar a través de los medios de los que dispone que dichos derechos humanos sean respetados. La Declaración  de Derechos Humanos es un ejercicio de análisis y examen de conciencia dirigido a los Estados Democráticos  a fin de que mediante la aplicación de  sus recursos, medios, fondos y sobre todos ganas,  la población humana mas indefensa no sea utilizada de la forma que vergonzosamente se esta utilizando. Y no solamente los mas vulnerables e indefensos, sino nuestra propia sociedad con ese trauma del miedo de no encontrarnos en el sitio equivocado el día que estalle una bomba. Es duro, pero es real.
    Hoy es un día triste, un día donde las buenas palabras surgen de boca de todos, donde se condena el último asesinato de ETA, los actos terroristas de India y Tailandia, calificando dichos actos como deleznables.  Pero más vergüenza causa que la responsabilidad de los políticos se quede en meras palabras y no en acciones. Uno se plantea tal día como hoy de que sirven los buenos propósitos, las buenas palabras, las declaraciones de derechos humanos, de convivencia y paz.  Es muy complicado hablar de los derechos que uno tiene, de las obligaciones que uno debe cumplir dentro de su estado democrático, pero más difícil es justificar que cuando esos derechos y esas obligaciones son vulneradas impunemente por individuos al margen de cualquier orden, pueda mas el equilibrio de fuerzas políticas que la aplicación directa del orden jurídico.
    Todavía me quedan por transcribirles los 15 artículos que me faltan de la Declaración de los Derechos Humanos, hoy solo transcribo   los tres finales, cada uno rinde tributo a su manera. Artículo 28: “Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.”; Artículo 29: “1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. 2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática. 3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas”; Artículo 30: “Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”