PSICHEDELIC FURs


RAFAEL GARCIA TORTAJADA




 

PSICHEDELIC FURs

La piel es un color. A pesar de sentir devoción plena por la banda de Richard Butler, nada tiene que ver el enunciado lo que tramamos en esta sección. Más bien se trata de distorsionar el concepto de lujo añejo que rodea las pieles de siempre, para dar con una versión punk de la furwear. Sin entrar en debate sobre su origen orgánico o sintético (cada cual que calme su conciencia), lo que está claro es que más vale teñirla que dejarla intacta. Si los  tintes estrafalarios pueblan la melena de las niñas mimadas del punk pop y humanoides de las sectas londinenses, déjate achuchar por ellos este invierno. Ya sea en forma de chaquetones rectos, estolas de zorro o abrigos a lo Sharon Tate,  dale un plus de modernidad a este tejido arcaico en tonalidades como amarillo flúor, negro petróleo o azul eléctrico. Emulando pieles atigradas o tres cuartos rescatado del baúl de tu abuela, distorsiona el color para que no te tachen de aburrido aristócrata. Y si esto te sabe poco, prueba con un gorro ushanka en amarillo canario o un mini vestido en rosa lipstick.

LOS CHICOS DE TRON

El futuro se quedó en 1982Plasticarse o morir. Ese podría ser le lema de esta legión de humanoides firmada por Prada Sport. La línea más outerwear de la casa italiana da una lección sobre lo que la moda debería ser en invierno: además de embellecernos, una  cápsula que nos protegiera del frío. Deudora de las colecciones primigenias del retrofuturismo (léase Paco Rabane, Courréges o Pierre Cardin), se desvincula del blanco atómico promulgado por los ´60 para dar la bienvenida a la explosión del color. Las feather jackets (prenda "it" de la temporada a la que dedicamos nuestro editorial central), plumíferos, o simplemente chaquetas acolchadas, se transforman en mantos de burbujas casi indestructibles, saneadas a ras de la cintura. Las capuchas, a modo de caballeros Jedi, se conciben en proporciones desmesuradas para proteger nuestro rostro de las inclemencias del tiempo. De frente llegan los chicos de tron sobre motos de luces, fundiendo los tres colores primarios (magenta, azul eléctrico y amarillo) en comunicación del negro absoluto. Gorros elásticos de natación y chaquetas inspiradas en el retro ski se dan la mano en un mismo color. También extensible a bermudas hasta la rodilla. A gran altura los monos de snowboard se tecnifican, transformando el conjunto de dos piezas en un mapa térmico de nuestra propia anatomía. Sobre los pies las reglas son más estrictas: botas de media caña o zapatillas de cordones, en riguroso material rubber (algo así como goma brillante) de corte anatómico y ultra ligeras. Como si de una batalla de Simón Dice se tratara, sigue su ritmo vertiginosamente y regresarás al futuro en un instante.  Y con esto se despide una semana más vuestro fashionista particular.