VIDAS NOCTURNAS


RAFAEL GARCIA




 

VIDAS NOCTURNAS

Alguien  dijo un día que desde la época del rey sol, el uniforme festivo para hombre cayó en picado en glamour y sofisticación. Amantes de María Antonieta (en carnes de Kirsten Dunst, por supuesto), el rococó de las pelucas blancas y mejillas sonrosadas mejor guardarlo en el baúl escénico que sobre la solapa masculina.

La patria punk y del nuevo jugode celebrities, Reino unido, tiene además la potestad del traje de etiqueta, tal y como lo conocemos hoy en día. El esmoquin también  conserva apellido ingles, bautizado  por los británicos como dinner jacket y popularizado por la fauna de hollywoodiense en su entrega anual de los Oscar. Dos siglos han tenido que pasar para que la percha masculina se nutriera por fin de los nuevos ingredientes - más allá del tradicional suit de dos piezas- a la hora de ataviarse para una gran ocasión .
Esto es un homenaje mió para todos aquellos ilusionistas que experimentan cada día con la menswear menos encorsetada, obteniendo fórmulas revolucionarias para vestir en esta ocasión al hombre a intempestivas horas. El rotulo Dark Celeb presagia lo evidente; la celebración masculina tiene que teñirse de negro, lo mires por dentro lo mires. Para ello te aconsejo escuchar de nuevo álbum Funeral de Arcade Fire, respirar el art rock de la banda canadiense y tejer en tu mente composiciones melancólicas.

Desde guardapolvos oversized hasta chaquetas de cuero, pasando por botas militares o blazers con truco, cada pieza del puzzle se homogénea en estricto negro sobre negro. Eduard Ballester pone el contrapunto del blanco en nuestro reportaje Le Tres Bien Emsemble, idóneo para los claroscuros lumínicos promulgados por el fotógrafo Javier Morán.
Mientras Tim Hamilton saca al oscurantismo su lado más snob, Ute  Ploier recurre al cubismo austero para anunciar al hombre de mañana. Un individuo que abraza la postmodernidad estética a cualquier hora del día, desde el primer café en calzones de cuerpo entero a un juego mistral de volúmenes en cada salida nocturna.
Tigres de Bengala , fiebres nórdicas por la lana o empollones remilgados que lucen leggings de punto , son otras alternativas al clásico uniforme nocturno. Ben Kweller , el niño prodigio del folk americano, encumbra una legión de chicos boho , caprichosa y afable a la hora de recibir presentes. Tras hacerles un rápida radiografía (montan en cruiser, degustan licores añejos y no se separan de sus botines), ideamos una escena con regusto vintage que se desentienden de los desaliño grunge a los que su versión femeninas nos tenia acostumbrados.
Si aún no tienes suficiente, no está de más echar un vistazo a la nueva generación de celebridades  británicas, de pedigrí rockero y con un instinto único para captar lo último antes de que se convierta en presente.  Una semana más se despide vuestro fashionista particular.