Presentación de la Fallera Mayor de Gandia del 2006, María Ruano Llinares


María Ruano Llinares, fue presentada en la noche del sábado,como Fallera Mayor de Gandia para el año 2006. Durante el acto de presentación, que se celebró en el pabellón de usos múltiples del polideportivo de Gandia, la Fallera Mayor de 2005, Maribel Signes Martí, se despidió de la ciudadanía mostrando su satisfacción por haber representado a la ciudad durante todo un año, y también tuvo palabras de agradecimiento tanto para las dos juntas locales con las que ha convivido, como para los miembros de todas y cada una de las comisiones falleras, así como para su familia. Tras la imposición de banda que acreditaba a María como Fallera Mayor de la ciudad, también se le impuso la máxima recompensa fallera, el gesmil d’or, así como el escudo de oro de la ciudad. 18 falleros más de diferentes comisiones, recibieron el gesmil d’or, máxima recompensa fallera con que se premia el trabajo realizado durante toda la vida fallera. De forma extraordinaria, y como reconocimiento a una labor especial por el colectivo fallero, se otorgó el gesmil de diamant a Tomás Femenía de Sierra, que fuera Presidente de la Junta Local Fallera de Gandia durante los últimos años. Como cierre de la presentación de María Ruano Llinares, diversas Juntas Locales de la Comunidad rindieron pleitesía a la nueva fallera, contando también con la presencia de la Fallera Mayor de Valencia en representación de la Junta Central Fallera. Este año, con el cambio de ejecutiva en la Junta Local Fallera, la expectativa, a parte de los trajes de las nuevas Falleras Mayores, estaba centrada en las novedades que se habían planteado para los actos de la Presentación, novedades que han hecho que ambas presentaciones fueran todo un éxito.




 

Presentación de la Fallera Mayor de Gandia del 2006, María Ruano Llinares

No hubo color en el partido. Desde el principio se vio que el Oliva lo iba a tener muy complicado para puntuar en el campo de la Murta de Xátiva ante un Ontinyent muy crecido y superior.

Otra vez, el partido estuvo condicionado por el tempranero gol del rival. Los olivenses vieron como su portería se perforaba a los pocos minutos del comienzo. Y es que una vez más, el comienzo del conjunto olivense fue malo.

El equipo de Suso Monzó, con numerosas bajas, no llegó a inquietar la puerta del rival en todo el encuentro, salvo la ocasión que desaprovechó Kike en la recta final del mismo cuando el partido ya estaba sentenciado.

La séptima derrota de la temporada a domicilio se finiquitó prácticamente en la primera parte, después del 2 a 0 en contra con el que se llegó al descanso.

En el segundo período fue más de lo mismo. Un Ontinyent lanzado, amo y señor de la situación, ante un rival muy flojo y sin llegada.

Al final, 3 a 0 y el Oliva que termina el 2005 situado en zona de descenso. Bien le vendrán las fiestas para tomar nuevos bríos y afrontar el nuevo año con más fuerza.