Grandes actos de celebración del Viernes de Dolor en Gandia


Los actos comenzaron el la iglesia de Los Escolapios con una eucaristía en sufragio de los difuntos por la Hemandad de la Santísima Cruz.




 

Grandes actos de celebración del Viernes de Dolor en Gandia

La Hermandad de la Santísima Cruz, celebró una Eucaristía en sufragio de los difuntos de la Asociación en la Iglesia de las Escuelas Pías. Dicho acto dio comienzo a las 20’30 horas y estuvo celebrado por el Padre rector de los Escolapios y consiliario de la Hermandad D. Francesc Mulet. Al Finalizar se realizó la bendición de los nuevos báculos que llevarán las Hermanas de María Magdalena y las insignias de los nuevos cofrades de la Hermandad. Seguidamente el Consiliario,  el Hermano Mayor y la Camarera repartieron los báculos e impusieron las insignias a los 18 nuevos cofrades de la Hermandad. Para finalizar, la Camarera de la Hermandad Dª. Mª José Simó hizo entrega de un corbatín, que se colocó en el estandarte de la Hermandad, como muestra de agradecimiento por su elección como Camarera de la Hermandad hasta el año 2012.

 

Las hermandades de la Virgen Dolorosa, Nuestra Señora de la Piedad y San Pedro Apóstol comienzan, ayer, los actos de la Semana Santa de Gandia con tres procesiones penitenciales. Los penitentes recordaron los pasajes de los siete dolores de María y las tres negaciones de San Pedro en las tres procesiones, marcadas por la solemnidad y religiosidad.

 

A las 22:00 horas daba comienzo en la Parroquia de Cristo Rey la Procesión Penitencial de los Siete Dolores de la Santísima Virgen de la Piedad. Este año, el encargado de leer los siete dolores fue el sacerdote franciscano D. Fernando Morant, Después de una introducción y bendición dentro de la Iglesia, los cofrades siguieron los siete dolores por las calles de la ciudad realizando  diferentes paradas para leer los conocidos por los Siete Dolores de María. Tradicionalmente se conoce por los siete dolores los capítulos de la profecía de Simeón, la huída de María con Jesús a Egipto, la pérdida de Jesús, el encuentro de María con su hijo en la calle de la Amargura, María al pie de la Cruz, Jesús muerto en los brazos de María y María ve como sepultan a su hijo. Estos siete dolores se representan en las imágenes con siete espadas que se clavan en el corazón de la Virgen.

 

La procesión penitencial de  la Hermandad de la Piedad la abría la Banda de tambores de la propia Hermandad que ha sido creada en este mismo año y que era la primera vez que desfilaban junto a la imagen.

 

También a la misma hora, la  hermandad de San Pedro Apóstol comenzó la procesión de las Tres Negaciones, en las que se recuerda el relato, detallado por los cuatro evangelistas, en el que se cuenta como el apóstol Pedro negó hasta tres veces su relación con Jesucristo, una vez fue apresado.

 

La hermandad desfiló con la imagen de Nuestro Señor del Perdón llevada a hombros por 32 cofrades.

 

A lo largo del recorrido, la procesión realizó tres paradas en las que se leyeron los versículos que describen las tres negaciones de San Pedro. La tercera y última negación fue ante la iglesia de las Escuelas Pías. Una vez leído el relato la imagen de San Pedro se encontró con la imagen de Nuestro Señor del Perdón. El Presidente de la Junta Mayor de Hermandades D. Jesús Montolío y la Madrina de la Semana Santa Dª. Marisa Romero acompañaron a la Hermandad de San Pedro Apóstol en este acto tan emblemático para ellos.

 

A las 23.30 h, la hermandad de la Virgen Dolorosa partió desde la Iglesia del Beato su Procesión Penitencial de los Siete Dolores de María. La hermandad realizó una parada, en cada una de las que han sido sus sedes, para proceder a la lectura de uno de los dolores. La hermandad tiene por costumbre el realizar una vigilia, antes de la procesión, en la que son admitidos los nuevos cofrades. Al acto asistieron el Presidente de la Junta Mayor de Hermandades D. Jesús Montolio y la Madrina de la Semana Santa Dª. Marisa Romero. El acto fue seguido por numerosos cofrades ataviados con sus hábitos, y por casi un centenar de personas que quisieron acompañar a la Virgen de los Dolores en este acto tan característico.