¿Se está perdiendo la tradición de ir a comer la mona al campo?


En el Colorín Colorado de hoy hemos querido acercarnos al puente de San Vicente, único en España en la Comunidad Valenciana, para averiguar cómo se plantean estos días nuestros ciudadanos. Hemos querido conocer si van este año tienen pensado seguir la tradición e ir al campo o playa para hacer la paella con amigos y comerse la mona, o no.




 

¿Se está perdiendo la tradición de ir a comer la mona al campo?

Lluís Llorca, de 36 años, es uno de nuestros entrevistados que van a cumplir con la tradición y acudirá a la montaña a hacerse la paella típica de San Vicente con los amigos. Comenta que de la gente que él conoce nadie ha abandonado esta costumbre y por tanto, opina que la tradición no está perdiéndose. Otra de las costumbres que también cumple es la explotar el huevo en la cabeza de sus amigos para gastar la broma.

 

Otro que tampoco va a faltar a la cita es José Ramón Penades, de 50 años, quien explica que desde que era pequeño va cada año a la montaña para juntarse, hacer una paella y comerse la mona. En su opinión, tampoco cree que se esté perdiendo la tradición.

 

Toni Moya, de 34 años, le va a tocar trabajar el lunes con lo que no se puede ir fuera en este puente. Este joven indica que si puede irá a la montaña a cumplir con la tradición. No obstante, Toni opina que las nuevas leyes prohibitivas por ejemplo de hacer fuego están provocando que la gente abandone poco a poco esta costumbre pascuera.

 

A otro al que le va a tocar trabajar es a Andrés Carbonell, de 36 años. Este joven indicaba que para él este puente no significa más que una fecha señalada en el calendario pero que no tiene más sentimiento puesto que no es de aquí y nunca ha vivido la tradición. No obstante, ha probado la mona y comenta que está buena aunque explica que el dulce no es su fuerte.

 

Rosana Faus, de 47 años, sí cumplirá con la tradición pero no tiene pensado desplazarse. El plan de ir hasta la montaña lo sustituye por hacer una torrà de chuletas en la terracita de su casa. Indica, que por comodidad. Esta mujer comentaba que quizás en los pueblos se sigue más la tradición.

 

Conclusiones: Como hemos podido escuchar ha habido opiniones para todos los gustos. Desde los ciudadanos que indican nunca faltar a la tradición hasta otros quienes ni siquiera han vivido esta costumbre porque son de fuera. No obstante de cinco entrevistados hemos encontrado dos que confirmaban su asistencia al campo, una que indicaba que la fiesterita la hará pero en su casa y otro que comenta que si puede, y no le toca trabajar, acudirá a la montaña. Así pues, parece que la tradición de irse a la montaña y hacer una paella con la mona de postre, parece que no se pierde.