AVA-ASAJA exige controles en mercados y bares de Gandia y Oliva que adquieren fruta local sin origen claro


Agricultores de la comarca de La Safor denuncian que muchos puntos de venta de mercados municipales y cafeterías de la zona de Gandia y Oliva están adquiriendo naranjas locales para su venta sin un origen claro, sin documentación y sin garantía de trazabilidad, calidad ni seguridad alimentaria. Por ello, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha reclamado por carta a las administraciones tanto a la autonómica como a la Delegación del Gobierno un mayor esfuerzo en la vigilancia de los caminos rurales e inspecciones en los puntos de venta y consumo (bares) de fruta.




 

AVA-ASAJA exige controles en mercados y bares de Gandia y Oliva que adquieren fruta local sin origen claro

El precio de las naranjas que se ofrece a dichos establecimientos ronda el euro por cajón (de unos 20 kilos). Esta cantidad está muy lejos de cubrir los costes de producción, lo que evidencia que la fruta adqui­rida podría ser robada del árbol o recogida del suelo y llevada directamente al punto de venta sin ningún tipo de trata­mien­to, confección ni control sanitario.

 

Como señala el pre­si­den­te de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, “el fraude detec­tado perjudica a todos, productores, consumidores y Administración, que está permitien­do operaciones manifiestamente ilegales sin control fiscal, por ejemplo en el pago del IVA”. Así, “los citricultores no sólo están sufriendo cotizaciones ruinosas y robos de fruta en sus campos, sino que además ven como los precios se hunden aún más porque la fruta descartada acaba por entrar en el circuito comercial”, señala el dirigente agrario, quien además advierte que “los con­sumidores no pueden saber de dónde proceden las naranjas, por lo que no es descabellado pensar en posibles problemas sanitarios”.

 

AVA-ASAJA recuerda que el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, se com­pro­­me­tió durante la última reunión del Grupo de Seguridad en el ámbito Rural, el 12 de marzo, a reimplantar la orden aprobada en 1988, conocida como ‘Guía conduce’, que obliga a cualquier transporte de frutas u hortalizas a documentar su origen, aclarando cuestiones como la finca de donde procede, su vendedor, comprador, etc. Por su parte, represen­tan­tes del Consell advirtieron que se iban a intensificar las inspecciones en los puntos de destino en cuanto a la calidad y seguridad alimentaria de la fruta.

 

AVA-ASAJA insiste a los agricultores en que faciliten matrículas de furgonetas ‘sospechosas’ para agilizar la labor de persecución de los delincuentes por parte de la Guardia Civil. Junto a ello, la organización agraria insta a denunciar todos los ro­bos y a transmitir estas irregularidades para evitar que la situación se agrave.