Los propietarios afectados por la urbanización Aigua Blanca IV de Oliva denuncian el sobrecoste de las obras


Diríase que ya somos conocidos, y que nuestras notas de prensa se repiten y repiten en la denuncia de la situación de la urbanización Aigua Blanca IV de Oliva, y esperando y esperando las soluciones que no llegan, “volvemos al día siguiente”.




 

Los propietarios afectados por la urbanización Aigua Blanca IV de Oliva denuncian el sobrecoste de las obras

Parece que nuestra urbanización no se acaba nunca, como si hubiera una intriga confabulada para evitar su resolución, aunque como bien le decía Figaro a su amigo Sans-délai, “La pereza es la verdadera intriga; os juro que no hay otra; ésa es la gran causa oculta; es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”. Ha tenido que pasar un año desde nuestra denuncia formal de que las obras estaban mal hechas (más de dos y medio desde que los propietarios lo advirtieran repetidamente a la Concejala de Urbanismo), para que salvada la pereza hayan resuelto “enterarse de las cosas” y dejar de negarlo.

Siempre tardíamente, pues en eso apenas hemos cambiado en dos siglos, con un “vuelva usted mañana” con el que por la vía de los hechos,  nos obsequia el ayuntamiento día tras día, plenario tras plenario al que acudimos para obtener una respuesta.

Y en esas estamos, recién pasados 18 meses de nuestro particular calvario, este ayuntamiento nos remite un informe técnico que nos da la razón que siempre mantuvimos, de que las obras están “rematadamente mal”, y asómbrense, lo que en octubre de 2006 valía 1.449.149euros que fue por lo que se adjudicó, tres años después con las obras mal ejecutadas y habiendo ya pagado 1.158.856euros a la empresa MIDASCON S.L hoy en quiebra, para poder acabar la urbanización hacen falta otros 1.126.904euros, no, no ha leído mal.

Se lo repito, a fecha de hoy según los técnicos municipales hacen falta 1.126.904euros más para acabar la obra, tanto como lo que ha costado hacerla.

No tardará avispado lector en entender que si esto pasara en una empresa privada el gestor responsable del departamento en cuestión estaría ya mismo en la calle, no agradeciéndoles sus servicios pues a las pruebas habría que remitirse, pero en lo tocante a lo publico, no, aquí ya verán ustedes como a la titular de Urbanismo Dª Amparo Tercero, se le premia e incluso se le promociona, sino al tiempo, y el responsable último el Excmo. Alcalde D. Salvador Fuster,  pues debe estar lleno de gozo con esta quema de dinero de los contribuyentes y propietarios tan propicias con las fiestas recién celebradas de San Juan.

¿Quién pagará ese millón largo de euros de más?, pues la mayor parte de ellos deberán salir de las arcas municipales, no de los propietarios, como siempre que se gestiona mal, que se es perezoso en la acción y con la altanería con la que han actuado tanto el Alcalde como su Concejala y en especial su Portavoz D. Vicente Sabater que ha convertido este problema en una disputa política para ocultar su propia incompetencia, “así es como se  quema dinero del contribuyente”, falta saber si su socio D. David Gonzalez debe compartir el mismo destino o actuará en consecuencia.

Así pues, invitados quedan todos ustedes a este festín de fuego que con la llegada del solsticio de verano celebramos en la noche de San Juan, con retraso eso sí, pues lo celebraremos el próximo jueves 25 acudiendo al Plenario Municipal. Pero como no somos amigos de la lumbre sobre todo cuando lo que arde es nuestro dinero, vamos a obsequiar al Excmo Alcalde con un extintor, herramienta imprescindible para apagar incendios si se detectan a tiempo, lástima que sólo podemos darle los medios, pero no el juicio para poder discernir cuando utilizarlo, de éste desgraciadamente nos barruntamos que carece.

A diferencia de monsieur Sans-délai, nosotros los propietarios, no podemos volver a nuestro país, pues es este, pero si maldecir la “pereza y la irresponsabilidad” de nuestros gestores y hacer pública denuncia de sus desmanes, tiempo habrá para que esa llama que hizo ceniza nuestro dinero, queme metafóricamente al Alcalde y a su Concejala.