Oliva se viste de gala para recibir a moros y cristianos


La fiesta de Moros i Cristians no solamente significará todo un revulsivo para Oliva en cuanto a celebraciones, sino también un gran impulso para el turismo local.




 

Oliva se viste de gala para recibir a moros y cristianos

Las calles de Oliva ya empiezan a oler a pólvora y a “putxero”. La ciudad vive estos días una completa transformación traducida ya desde la semana pasada en el engalanamiento de calles. Banderas y luces ya forman parte de la fisonomía urbana del municipio, respirándose en el ambiente un notable aroma festivo, en el que juega un importante papel la apertura de los diferentes cubiles y la actividad incesante de los miembros de cada una de las doce “filaes”, que ultiman preparativos durante estos días para recibir los cuatro días grandes de fiesta.

Será el próximo jueves, tras la lectura del pregón y el tradicional “primer tro”, cuando se dé por inaugurada la presente edición de una de las fiestas más emblemáticas de la comarca.

Está ampliamente comprobado como año tras año los Moros y Cristianos arrastran a un gran número de visitantes hacia la ciudad de Oliva, aumentando notablemente la ocupación turística. Un hecho que favorece muy positivamente al sector hotelero y hostelero. La popularidad alcanzada por esta fiesta, declarada de Interés Turístico Autonómico, ocasiona, por ejemplo, que su programa de actos sea la información más demandada en las oficinas de Turismo de Oliva.